domingo, 8 de diciembre de 2024

Evoliana

Yo: El mundo moderno con sus diferentes cabezas es lo que se combate

El mundo posmoderno diría yo, y su disolución en todos los ámbitos de la vida

Cualquier frente que combata este mal para mí es bienvenido

Hay que reivindicar, por ende, el concepto de ser humano, pero un ser humano apegado a Dios, con metafísica y tradición

Desconfiar del concepto de progreso ilustrado y del positivismo y el materialismo reinante

Traer a la luz el mito y el símbolo, la trascendencia

Pablo Rumel Espinoza: e impulsarlo dentro de la literatura, yo soy firme creyente que un ser humano que carece de educación literaria vivirá ciego y muerto en vida.

sábado, 7 de diciembre de 2024

Retrovisión (poema)

La luz se dobla temprano alrededor del caminante

El artillero susurra suavemente su sombra en la pared

La multitud estalla desde dentro,

Un animal solitario hurga en la basura

Antes que los energúmenos se tomen el espacio

Nos encierran en una coraza y blandimos nuestra materia

Cuerpos enfermos corren rumbo al vacío

Toda la noche, los ecos de cabezas suspicaces

Sobre el cielo rojo, la cámara está filmando

Caídas las estatuas, caídas las banderas

El mundo se está moviendo estrepitosamente

¿hacia el precipicio? ¿hacia el fuego sagrado?

¿hacia un perverso cambio en las reglas del juego?

De todas maneras, nuestros libros ya han visto la luz

Sin embargo, no han callado su sombra

Y no hay forma de enmendar las palabras acribilladas

No hay forma de recuperar el estado de cosas

Previo a nuestro calamitoso desencuentro

Los hechos están consumados y las razones consumidas

En la última noche, entonces, beberemos

Beberemos para purgar nuestras contradicciones

Nos mantendremos despiertos, volveremos a aquella época

Y escucharemos a los vecinos arrojar sus fuegos artificiales

Joviales y penitentes, en la zona cero de la historia.

viernes, 6 de diciembre de 2024

Las creadoras de ángeles de Nagyrév

Fin de la Primera Guerra Mundial. En Hungría, al sudoeste de Budapest, se ubicaba una pequeña aldea llamada Nagyrév, con un poco más de 800 personas. Una comunidad sencilla sin muchas historias que contar. Eso cambiaría en 1911, con la llegada de Zsuzsanna Fazekas, una viuda cuyo esposo había desaparecido en circunstancias confusas, quien se convertiría en la doctora del pueblo por sus conocimientos en medicina y farmacéutica.

El periodo de guerra fue especialmente curioso para Nagyrév, un pueblo pequeño compuesto de unas cuantas calles rudimentarias, unas tabernas mohosas y una diminuta capilla. No había hospitales en el local, por lo que Fazekas fue prontamente considerada una autoridad de salud. La mayoría de los hombres se encontraban en la guerra y el pueblo comenzó a ser usado como un lugar de mantención de prisioneros aliados.

Especialmente, los jóvenes soldados rusos fueron obligados a laburar en las granjas y, dado que los hombres locales no estaban, las mujeres comenzaron a tener numerosos amoríos con los prisioneros, teniendo a veces más de un amante. Estas indiscreciones, a menudo, terminaron en embarazos indeseados, los cuales fueron atendidos por Fazekas, aumentando la confianza con las mujeres. Fue varias veces acusada de organizar abortos ilegales, pero nunca fue encarcelada por esto, debido al aprecio que se le tenía en el pueblo y a la simpatía que generaba en los jueces.

Su carrera como proveedora de muerte iniciaría con el retorno de los hombres de la guerra. El reencuentro entre maridos y esposas fue cualquier cosa menos alegre. Las mujeres habían gozado del encanto de los amoríos con jóvenes prisioneros y habían aprendido a vivir sin hombres. Los esposos, por su lado, a menudo llegaban con las secuelas físicas de la guerra, trayendo consigo desfiguraciones físicas, incapacidades como ceguera o bien, secuelas mentales que hacían que, en lugar de cumplir el rol de proveedores para sus esposas, se volvieran una carga que mantener. El matrimonio en Hungría era, a menudo, producto del acuerdo entre familias. No era extraño que marido y mujer sintieran poco o ningún afecto el uno por el otro y, de haber existido, probablemente haya desaparecido hasta ese punto.

Muchas comenzaron a resentir la idea de tener maridos dependientes. La señora Fazekas entonces anunció: "¿Por qué soportarlos? Yo tengo la solución". Esa solución era el arsénico. La primera benefactora fue una mujer de apellido Takacs. Deseosa de acabar con su marido bruto y alcohólico, dejó el veneno en la comida de su esposo y el trabajo estaba hecho. Ocultó fácilmente el crimen con la excusa de un ataque al corazón y, dado que la única médico en el pueblo era la que había facilitado el asesinato, nadie cuestionaría esta versión.

Las esposas del pueblo corrieron el rumor sobre el éxito de la señora Takacs en matar a su marido y Fazekas tenía un nuevo negocio: vender botellas de veneno a las esposas infelices. Pronto los hombres comenzaron a caer como moscas. Estas mujeres se llamarían así mismas como "Las creadoras de ángeles de Nagyrév"

Como improvisada organización tenían normas no escritas:

-Sólo las mujeres casadas pueden unirse.

-No se le puede ofrecer veneno a una mujer soltera.

-No se puede ayudar a un hombre a deshacerse de una esposa indeseada.

-Se prohíbe envenenar a mujeres o niños.

-Se prohíbe compartir información con las mujeres felizmente casadas o con las prostitutas.

Dado el abrupto incremento en la muerte de hombres en Nagyrév, ellos comenzaron a tenerle miedo al matrimonio. Casarse era similar a una sentencia de muerte. Fazekas recurrió a una cómplice que facilitara sus actividades: Susi Oláh, una mujer que envenenó a su primer y segundo esposo y cuyo hijastro era el encargado de firmar los certificados de muerte.

Las mismas eran descartadas como infartos, producto del alcoholismo u accidentes. Lo cierto es que las creadoras de ángeles tardaron poco en desacatar sus credos originales. Los envenenamientos se salieron de control: amantes indeseados, padres que se interponían en la obtención de herencias, hijos dependientes, parientes molestos y minusválidos.

Una mujer de nombre Palinka, encantada con matar a su esposo, decidió además envenenar a sus padres, hermanos, hermanastras y tías; Marie Kardos mató a su esposo, amante y a su hijo enfermo; María Vargas se deshizo de su esposo ciego cuando éste la acuso de tener un amante. A los pocos años, también enveneno al joven amante cuando se aburrió de él. Las mujeres comenzaron a matar por venganza, codicia e incluso por aburrimiento.

En 1929, Nagyrév era conocido como "el distrito de la muerte". Las creadoras de ángeles entrarían en problemas ese año cuando autoridades de Tiszakurt notaron el alza de muertos en Nagyrév. Fazekas y Oláh entrarían en el radar de las autoridades cuando una mujer de apellido Szabó las acusó de ser líderes de una cábala creadora de viudas, además de confesar que ella misma había asesinado a su esposo y a su hermano, pero las acusaciones no fueron suficientes para declararlas culpables, aunque sí para que los investigadores las tuvieron en la mira.

Lo cierto es que Fazekas se sintió alterada por su posible arresto y comenzó a visitar a todas sus clientas sin saber que tenía detectives siguiendo sus pasos. Mientras tanto, una líder del sindicato de las creadoras realizó un viaje a la capital para consultar con un farmacéutico: ¿Era posible que el arsénico pudiese ser encontrado en cadáveres? La señora Balint Czordas palideció al recibir una respuesta afirmativa, así que, alterada, regresó a Nagyrév a informarle a Fazekas y a Oláh.

Ellas lo tenían claro: debían tomar acciones inmediatas si no querían ser capturadas. Planearon acudir al cementerio de Nagyrév e intercambiar las lápidas. De ese modo, si alguien intentaba indagar en los cadáveres, lo harían en aquellos que no fueron envenenados. Todo acabó con la llegada repentina de la policía. Las creadoras escaparon, habiendo cambiado apenas unas pocas lápidas.

Esa noche, el cementerio se convirtió en una morgue improvisada, con doctores investigando los cuerpos exhumados. Curiosamente unas cuantas viudas se quedaron para apoyar la investigación y así "probar su inocencia”. En total, se exhumaron 50 cuerpos, de los cuales 46 tenían arsénico. Fueron arrestadas unas 100 viudas involucradas, incluyendo a Oláh. Fazekas, la líder original, se suicidó, bebiendo su propio veneno, mientras que la señora Balint Czordas se ahorcó en su celda, habiendo otras 3 viudas, ninguna de las cuales interfirió.

Unas 26 mujeres fueron llevadas a juicio. Varias mujeres fueron llamadas a justificar contra Susi Oláh, la gran mayoría declarando un serio pavor por la segunda al mando del sindicato. Declararon que Oláh emanaba un resplandor rubí en sus ojos y entrenaba serpientes y lagartijas venenosas para castigar a las posibles traidoras. Juliane Lipka, acusada de envenenar a toda su familia, se mostró despreocupada en su declaración: "¿Puedo irme a casa? Subastarán mi hogar mientras estoy aquí". Aparentemente creía que sería liberada y que podría pasar el resto de sus días con un joven amante.

De todos los miembros, 8 fueron condenadas a muerte, incluyendo a Susi y a su hermana Lydia. "Nosotras no somos asesinas, nosotras no apuñalamos a nuestros esposos, no los colgamos ni los ahogamos, ellos murieron por veneno y fue una muerte placentera para ellos", afirmaría sin arrepentimiento. Las mujeres fueron condenadas a prisión, de las cuales 7 recibieron cadena perpetua.

A pesar de que el escenario suena excéntrico, el historiador Ash Woods destaca que asesinas en serie de esposos han existido. En el siglo XVII, Giulia Tofana creó la Aqua Tofana, un veneno hecho de plomo y arsénico que ella vendía a esposas infelices como un producto cosmético. La Tofana fue responsable de la muerte de 600 hombres en Roma. Fue capturada y ejecutada por autoridades papales en 1651.

Por otro lado, en Francia, 1868, un boticario llamado Joye daría arsénico a 3 mujeres para matar a sus esposos. En 1909 en Rusia, la llamada Madame Popova fue arrestada por el asesinato de más de 300 hombres. Ella era una prolífica maestra del veneno con un servicio de asesinato-por-pedido, especialmente dirigido a mujeres que buscaban liberarse de "esposos tiránicos".

Ella solía envenenar a sus víctimas, los mataba con sus propias manos, usaba armas o contrataba asesinos. Presumía de haber liberado a cientos de mujeres de sus tiranos y su imagen causaba tal desagrado que una turba furiosa pedía quemarla viva. Las autoridades zaristas tuvieron que intervenir para salvarla de una muerte segura.

Fuentes:



jueves, 5 de diciembre de 2024

A cinco años de tu partida, primo Pablo, estoy seguro que partiste a advertir un último incendio y a atajarle un último penal al destino. Cada vez que escucho una sirena de carro bomba en el plan, te escucho en el sitio del siniestro, reportando el desastre. Cada vez que escucho, a lo lejos, los vitoreos de una pichanga de barrio, te escucho relatando las jugadas con esa pasión que te caracterizaba. La vida, ya lo sabías, tenía ese algo de emergencia y de intensidad, de peligro y de juego. Y tú eras el jugador estrella, el temerario. Te recordamos por esa sencillez y ese arrojo.

De tag, deixis y símbolo

Publicado por gragkia, 05 jun 2007

(Delírica.com)



El fin de la fractura gramatical

supone concúbito semiológico

de conceptos y metaconceptos

que, a su vez, redundan en no conceptos

anarquía en símbolo, pangea ideal

exquisita deixis de silencios y letras.

martes, 3 de diciembre de 2024

Arcano frenesí (poema)

El choque de los placeres y dolores del mundo

transmutó neuronas, originó un remolino de frenesí,

aun cuando ya habían puesto punto final,

liquidado el motor de la máquina recalcitrante,

el molino de los instintos, la redundancia industrial de los cuerpos.



Los vaivenes fueron réplicas de un tiempo arcano

Los estallidos se revelaron con aspavientos espectrales

Los símbolos fueron descifrados, libres de toda forma.



La convulsión se manifestó, envuelta de basura cósmica

Eyectó en el papel la materia de sus exclamaciones

Se convirtió en el signo del vacío sideral, indescifrable

Inscrito sobre la totalidad de los seres dolientes.



El universo se volvió, de pronto, un círculo vicioso

En el que el despierto soñó su sueño insomne

y no tuvo lugar nunca más una palabra ni una lengua.

sábado, 30 de noviembre de 2024

Uno se muda de morada como quien se muda de vida. Se dejan atrás muchas cosas, otras insisten en quedarse. En la vieja habitación perseveran los recuerdos y el polvo tras el embalaje evidencia el trajín del cambio. Cada lugar desocupado se impregna de la piel de sus antiguos moradores. Algo de ellos permanece ahí, oculto entre las paredes. El vacío del espacio contiene lo que ya no tiene lugar allí: un hogar, un sueño sublimado en el cuerpo.

jueves, 28 de noviembre de 2024

Se agotaron en menos de una hora las entradas al concierto único de Tool en el Movistar. Tenía toda la intención de ir a este épico recital, pero no alcancé, por la sencilla razón de que me pagarán recién mañana. Recuerdo que en el debut legendario de King Crimson pasó algo parecido: también se acabaron rapidísimo las entradas para el show. De tal padre, tal hijo, dice el dicho. Quedé con ataque, sobre todo porque aquella vez había hecho la fila para comprar la entrada de manera física, en la extinta tienda Hites de Valparaíso. Finalmente, habilitaron un segundo show al cual sí pude asistir, experiencia que quedará para siempre marcada a fuego en mi corteza musical. 

Un compadre, el creador del grupo de facebook "Tool Chile" dijo que quedó con la misma sensación, ahora que vino la banda a nuestros lares. Tampoco pudo comprar la entrada, debido a la saturación del sistema. Frustrado, mencionaba que prefería la "vieja escuela", esa en donde comprar en la fila tenía un valor agregado, cierta emoción, cierta adrenalina, donde había un sentido de pertenencia e incluso se podía conocer gente afín en el momento. Triste por el hecho de que llevaba nueve años publicando novedades en el grupo, esperando por el magno evento, para perdérselo, por una cuestión logística. 

A los rezagados del concierto único de Tool en Chile no nos quedará más que la esperanza de un segundo show, dada la alta demanda y la convocatoria, igual como ocurrió con King Crimson el 2019. "Jesus Christ, why don't you come save my life now?"

martes, 26 de noviembre de 2024

La existencia es un éxtasis

Según Mario Cesar Ingénito, la etimología de “éxtasis” viene del griego "ἔκστασις" (ékstasis), que se compone de "ἔκ" (ék), que significa "fuera de", y "στάσις" (stásis), que significa "estado" o "condición". Se refería a un estado de trance místico, donde la persona está “fuera de sí”. Luego, pasó a significar también un estado de entusiasmo o de goce intenso, de ahí, el nombre de la droga juvenil, y del renombrado “estado extático”. Resulta increíble que "éxtasis" tenga un parecido etimológico con "existir". En ambos, se usa el prefijo "ex" que significa "fuera de". Para el caso de existir, viene del latín “exsistere”, compuesto de “ex” (afuera) y sistere (tomar posición, estar fijo). La etimología es paradójica a la vez que reveladora, por eso para Emerson la existencia es un éxtasis. Sería un éxtasis cristalizado, fosilizado, situado.

Deus in Machina

En la Capilla de San Pedro, Suiza, han hecho un experimento: colocar una figura de Jesús que interactúa con sus adeptos por Inteligencia Artificial y que puede dialogar en más de cien idiomas distintos. El experimento se llama “Deus in Machina”, del latín, “Dios dentro de la máquina”. Los responsables son Philipp Haslbauer, Aljosa Smolic y Marco Schmid, de la Universidad de Artes y Ciencias Aplicadas de Lucerne (HSLU) y el Laboratorio de Investigación y Realidad Inmersiva. Para algunos, supone un plausible nexo entre ciencia y religión. Para otros, menos optimistas, supone alguna clase de herejía posmoderna y transhumana. Los devotos más acérrimos ya han puesto el grito en el cielo. “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”, señalan, citando a Mateo 24:11-25. Más allá de esto, lo que está entre líneas es un mensaje contundente: la IA será la nueva fe. Hay que pensar que cada nuevo avance está programado y tiene un propósito. Se lanzó hace poco un juego de rol donde las IA son dioses. Se llama “Mutant Crawl Clasics”. Retrata un mundo devastado postapocalíptico. Es ese un escenario digno del fin de los tiempos: androides replicantes con voz mesiánica. Los tecnócratas materialistas serán los nuevos sacerdotes. El Dios al que se abocan es un Dios sin metafísica, un Dios demiúrgico. Incluso la ciencia será una fuente de milagros y devoción. Sin duda, ya lo es.