sábado, 3 de enero de 2026

Alexander Dugin: "La palabra "paz" ya no tiene ningún significado. Totalmente. Deja de usarla. Hablemos en los términos de la voluntad y las capacidades para imponerla".
Y yo me pregunto, una vez más: ¿Podrá el poder de la palabra poética, por sí solo, revertir el curso implacable de la historia? 

Maduro ha sido derrocado, ¿qué hay detrás?

De la noche a la mañana, despertamos con la noticia de que Maduro fue capturado junto a su esposa por el gobierno norteamericano. Al principio, pensé que se trataba de alguna broma atrasada del día de los inocentes o de un montaje hecho por Inteligencia Artificial. Pero no. Los medios oficiales se hicieron eco de lo ocurrido, casi al unísono, claro está, con la información a medias. ¿Quiénes? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Con qué fines? Preguntas claves que serán respondidas parcialmente, conforme la cosa siga candente y se decante por uno que otro reducto y evolucione conforme al peso de las variables y las decisiones. 

Hay que señalar, eso sí, algunas cosas. Por un lado, cayó Maduro bajo la acusación de narcoterrorismo. Bien por el derrocamiento de un tirano corrupto. Por otro, se desplegó la señal de un posible conflicto que, de no encontrar atajo, podría desembocar en una guerra civil, ante la anomia del enclenque derecho humano internacional. Otro caso histórico y clásico de intervencionismo yanqui, en tierras que considera enemigas a su conveniencia. Se trata de un ajedrez geopolítico, uno más dentro de la variable globalista. Los BRICS intervendrán de seguro, cada uno con sus respectivas cartas. Rusia tiene mucho que decir al respecto, en calidad de aliado estratégico. China seguirá silenciosa, imponente, sagaz en sus movimientos económicos y comerciales. 

A no confiarse. Puede haber sido perfectamente pactado, a juzgar por lo expedito de la operación. Y no sería para nada extraño, puesto que no cayó el Cártel de los Soles, solo uno de sus líderes. Podría ser otra pantomima del poder global, en un devenir repleto de encubrimientos y de conspiraciones. Urge una lectura lúcida, sin triunfalismos ni derrotismos ingenuos, y esa lectura paralela solo puede hacerse en base a una interpretación sobre los polos de poder en conflicto. En ese sentido, el tablero podría moverse en algunas direcciones, tales como la de la sucesión interna, la transición negociada o la más peligrosa, la fragmentación completa del poder político, la absoluta balcanización, la transformación del territorio venezolano en campo de disputa, un enfrentamiento entre los brazos armados de los carteles de la droga, el pueblo llano civil y los aparatos del Estado, sobrevivientes a la abrupta terapia de choque extranjera. Los próximos días serán decisivos, porque no se trata de buenos y de malos, o de culpables o de inocentes, se trata de quién ocupa los vacíos de poder e instala en ellos su dominio.

Hace seis años atrás, Maduro afirmaba, cual John Titor latinoamericano, que había ido y vuelto del futuro y había visto que la unión cívico-militar le garantizaba la paz y la felicidad a su pueblo. Hoy, a comienzos del 2026, su propia gente le ha demostrado que ese sentimiento extático venía precisamente con su sacrificio. Es la historia, una vez más, con su sarcasmo a destiempo, el contundente peso de la realidad, el tiempo histórico que recicla sus mismos traumas, el proceso de la historia que deviene una espiral, que gira sobre un mismo eje y que, como señalé años atrás, a propósito de la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia: antítesis y confrontación de un poder sobre otro, sin garantía de síntesis. No habrá síntesis posible, en una sinarquía tergiversada. 

Descifra

Lo que carece de nombre

El tuyo propio, mendicante de lengua.

Descifra

Lo que carece de luz

La mía propia, hambrienta de destello.

Peces

Branquian entre bemoles

Nadan encima de la nada

Atraviesan el torrente acuo

Fenecen en el cielo inundado

Abisales siempre

Bajo el arché de Mileto.

Espacio

Nuestra vida es tan liminal
como el paréntesis
al punto.