domingo, 9 de junio de 2024

Con la suficiente esperanza de vida, se puede escribir hasta el féretro, o bien, retomar textos del pasado, asediados por la odiosa procrastinación y las disyuntivas vitales. Tiempo hay, tiempo falta, pero tiempo al tiempo.

Edgar Morín pública novela de su juventud a los ciento dos años.

Exégetas del caos

"El caos es un orden por descifrar". José Saramago.

“Cuando todo vuelva a retirarse a la matriz del tiempo, reinará el caos de nuevo, y el caos es la partitura en la que está escrita la realidad.” Henry Miller

"El caos es rechazar todo lo que has aprendido. El caos es ser tú mismo". Emil Cioran
Ser conocido aún como cronista, "navegante en hechos y palabras", como "agudo observador del entorno", "inmortalizando crónicas de tiempos idos", por dos grandes poetas porteños y por un amigo escritor de Santiago, basta y sobra, a estas alturas, en cuanto a reconocimiento, y confirma que el oficio, por difícil e incomprendido que parezca, deja una huella mínima. Frente al embate del tiempo y los avatares humanos, las extrañísimas circunstancias vividas, de un tiempo a esta parte, me regocijo en la idea de que algo de nombre queda en la palabra, cincelada con rigor y no con menos pasión.

sábado, 8 de junio de 2024

«Por qué 1984 no será como "1984"»: 40 años del primer Macintosh, Walter Isaacson

Muy interesante artículo sobre la influencia de la novela clásica de Orwell, "1984", en los primeros ordenadores personales Macintosh, surgidos en el mismo año planteado por la obra orwelliana.

"Clow y dos miembros de su equipo —el redactor publicitario Steve Hayden y el director artístico Brent Thomas— habían estado considerando la posibilidad de utilizar un eslogan que utilizara el título de la novela de George Orwell: «Por qué 1984 no será como 1984». A Jobs le encantó, y les pidió que lo tuvieran listo para la presentación del Macintosh, así que prepararon un guion gráfico para un anuncio de sesenta segundos que debía parecer la escena de una película de ciencia ficción. En ella se presentaba a una joven rebelde que huía de la policía del pensamiento orwelliana y que arrojaba un martillo contra una pantalla donde se mostraba al Gran Hermano mientras este pronunciaba un alienante discurso.
El concepto capturaba el espíritu de aquella época, el de la revolución de los ordenadores personales. Muchos jóvenes, especialmente aquellos que formaban parte de la contracultura, habían visto a los ordenadores como instrumentos que podían ser utilizados por gobiernos orwellianos y grandes empresas con el fin de socavar la individualidad de la gente. Sin embargo, hacia el final de la década de los setenta, también se veían como una herramienta en potencia para lograr la realización personal de sus usuarios. El anuncio presentaba a Macintosh como un guerrero que defendía esta última causa: una compañía joven, rebelde y heroica que era lo único que se interponía entre la gran empresa malvada y su plan para dominar el mundo y controlar la mente de los ciudadanos.
A Jobs le gustaba aquello. De hecho, el concepto que articulaba el anuncio tenía para él una relevancia especial. Se veía a sí mismo como un rebelde, y le gustaba asociarse con los valores de la variopinta banda de piratas y hackers que había reclutado para el grupo del Macintosh. Por algo sobre su edificio ondeaba la bandera pirata. Aunque hubiera abandonado la comuna de manzanos en Oregón para crear la empresa Apple, todavía quería que lo vieran como un miembro de la contracultura, y no como un elemento más de la estructura empresarial.
Sin embargo, se daba cuenta, en lo más profundo de su ser, de que había ido abandonando cada vez más aquel espíritu pirata. Algunos podrían acusarlo incluso de haberse vendido".

Treinta y seis jornadas en el mundo de los vivos. Como repetía el poeta Jorge Guillén: "pasa el tiempo y suspiro porque paso".

"Medio siglo sin Julius Evola", Guillermo Mas Arellano

"Evola propone afrontar la crisis con entereza y realismo: buscando la trascendencia y ejercitando el autodominio. En sus palabras, “La libertad se define como la capacidad de dominio sobre los instintos. Todo puede ser dominado y todo puede dominar al hombre, desde el heroísmo al miedo”. Todo ello despierta nuestra naturaleza dormida, lo que somos en potencia y debemos explicitar mediante nuestros actos. Esta perspectiva que desprecia el racionalismo no cae a cambio en el irracionalismo de los románticos (falsamente atribuido después al fascismo y al nacionalsocialismo, en realidad mucho más deudor de la Ilustración), sino en una mentalidad suprarracional que se eleva sobre las capacidades humanas señalando hacia las cumbres más altas del horizonte."

El 6 de junio de 1924, 3 días después de la muerte de Kafka, Milena Jesenská publicó en su obituario: "Vio el mundo lleno de demonios invisibles. Era demasiado sabio para vivir".

miércoles, 5 de junio de 2024

Llaitul y Barraza, un posible romance fatal.

Luego de conocerse los chats internos entre la periodista directora de El ciudadano, Josefa Barraza, y el líder de la CAM, Héctor Llaitul, se ha especulado sobre una posible “correspondencia amorosa” entre ambos. Esos chats hablaban de una confianza importante y significaron una prueba revelada por parte de la propia Fiscalía. Algunos medios alternativos salieron a festinar sobre la filtración de estos mensajes y bautizaron a la periodista como “la Yoko Ono de la CAM” y, por su parte, a Héctor Llaitul lo han llamado “el auténtico indio pícaro”. Muy creativos, en medio de la desintegración general y la corrupción a mansalva, en todo orden de cosas. Al parecer, ya no vale aquella de “por una mujer han caído imperios”. Ahora, lo correcto es decir “por una mujer han caído terroristas y revolucionarios”.

martes, 4 de junio de 2024

En respuesta al artículo "El mito de Dubois" de Gonzalo Serrano del Pozo

Se ha publicado un artículo de Gonzalo Serrano del Pozo, doctor en Historia, que "desmitifica" al "Robin Hood porteño" y lo describe sencillamente como un ladrón y un asesino que arribó al puerto y cometió crímenes atroces de alto impacto social. Serrano alega que la construcción del mito se debió, en parte, a la connotación de sus delitos, a la "revolución periodística" en torno a su caso y al hecho de que haya sido un europeo de "buena pinta" el perpetrador. Producto del artículo han salido algunas voces a apoyar el punto de vista de Gonzalo Serrano y otros a defender de manera férrea el mito en torno a la figura de Dubois, sobre todo, en alusión a su caracter de "santo popular", propio del patrimonio de Valparaíso, que también lo conforman sus leyendas y tradiciones.
Hace poco escribí un artículo sobre Émile Dubois. Como buen porteño, nacido y criado, me lo debía. Fue a raíz de su candidatura imaginaria a la alcaldía de la ciudad, proyecto concebido por un tal Jim Délemont, en su muestra «Evasión hacia un futuro olvidado». Cito lo siguiente: "hay quienes cuestionan que un asesino en serie de la talla del francés sea considerado motivo de culto y de reivindicación, y hay quienes le profesan una fe íntima y otros que indagan en su carácter de mito, mediante el poder evocador del arte y la narrativa. Emile Dubois fue una figura histórica que asoló el puerto con su legado de sangre. El aparato judicial de su época lo condenó, con justa razón, acorde a la ley, pero su personaje y su leyenda le sobreviven, a toda prueba".
En efecto, Dubois fue eso: una figura histórica como apunta Serrano en su desmitificación. Aunque una cosa no quita lo otra. El Dubois histórico no niega necesariamente la existencia del mítico. Es precisa una perspectiva rigurosa y apegada a lo demostrable de los hechos, pero también es vital la perspectiva mitológico-poética de las cosas, para dotarlas de un sentido más profundo e intimista. Es bueno separar ambos personajes, el Dubois histórico y el mítico, y entenderlos, cada uno, en su propia dimensión. Ambos coexisten en Valparaíso. Es en base a relatos que la ciudad es lo que es. Pues recordemos la Poética de Aristóteles: la historia cuenta lo que ya sucedió, en cambio, la poesía trata sobre lo que podría pasar, y por eso es más filosófica. Ciertos porteños querían que Dubois fuera un santo ladrón milagrero, y así se convirtió en uno, bajo el poder evocador del futuro condicional. Si nos quedáramos simplemente con la versión rigurosa de la historia, no existiría literatura ni mito posible.
Durante el gobierno de Boric, tanto Llaitul como Jadue fueron apresados, el primero, bajo sentencia condenatoria; el segundo, bajo prisión preventiva. Este es un hecho fáctico. Las conclusiones dependerán del lente político de cada quien.