martes, 8 de junio de 2021

Camino hacia la Posverdad

Como decía el abogado Francisco Oneto: "A falta de razones y argumentos lógicos, tenemos que recurrir a las emociones". Aplíquese cual corolario para el chantaje, el soborno y la conspiración (sobre todo en época de campañas).

lunes, 7 de junio de 2021

«Aquellos monstruos que encantan y aprisionan la libertad, no son sino una alegoría de la verdad. Esos monstruos existen en la sociedad misma, porque en ella está la ignorancia, la mentira, el fanatismo y la ambición: circulan en su sangre ¿No vista ya la ambición entronizada, trabajando para sostener su imperio? ¿No viste ya la mentira infiltrada en la sociedad y en la prensa? Ve ahora la ignorancia encarnada en el pueblo mismo. Observa y la verás entrelazada en todas partes con el fanatismo y la ambición» Don Guillermo. José Victorino Lastarria.



domingo, 6 de junio de 2021

Krypto, youtuber liberal, planteó en un video que la llamada Revolución molecular disipada, concepto de Guattari reinterpretado por Alexis López Tapia, era para los derechistas anti progres, lo que la Doctrina del Shock, concepto ideado por Naomi Klein, era para los izquierdistas anti neoliberales en Chile. Hay en este parangón, sin duda, una teoría del espejo asociada a las conspiraciones políticas de lado y lado. Ambos establecen un enemigo identificable, un modus operandi maquiavélico y una manera de delimitar la trinchera propia. ¿Por qué vale la pena rescatar estos planteamientos? Pues porque evidencia la grandísima falta de reflexión y autocrítica sobre las propias herramientas ideológicas de confrontación, las cuales pueden caer directamente en la posverdad, razón por la que cada simpatizante, en cuanto individuo con criterio y discernimiento, debería poder sacar sus propias conclusiones, a raíz de la evidencia y no del mero discurso aprendido para acoplarse a tal o cual bando. Por eso mismo, Krypto acabó señalando que está más cerca de la posición crítica del análisis y de la divulgación que del activismo militante, cosa que suscribo y comparto plenamente.
"La metamorfosis de Kafka se considera una obra maestra de la literatura. ¿Por qué? Si es ciencia ficción, es mala ciencia ficción. Si, como Rebelión en la granja, es una alegoría, ¿una alegoría de qué? Las respuestas académicas van desde las freudianas pretenciosas hasta las feministas más descabelladas. No lo entiendo. ¿Dónde está el traje del Emperador?"

Considero que la libertad de expresión debe ser defendida a ultranzas, incluso si hasta Richard Dawkins, un cientificista ateo recalcitrante, postea algo como esto en Twitter.

sábado, 5 de junio de 2021

La verdad de la pandemia



“Hay quien confía en los políticos; otros, en los mensajes que difunden los medios de comunicación; algunos, en los consejos de su cantante o actor favorito. Yo no me fío de nadie. A lo largo de todos estos años he aprendido que detrás de lo que vemos hay otro mundo, también real, pero oculto, con sus propios intereses y sus modos de presionar a los gobernantes y a los ciudadanos para lograr sus propósitos. Ese mundo real e invisible lo forman seres con una psique distinta a la del resto de los mortales. Colaboran entre sí para volverse cada vez más poderosos, pero también pelean los unos contra los otros por ocupar el primer lugar en su ranking particular. Me estoy refiriendo al Poder con mayúsculas, ese que va más allá de lo imaginable y que se sirve de un arma fundamental: la mentira.

Hace diez años, en el libro que titulé Los amos del mundo están al acecho, escribí acerca de la utilización de las pandemias y del miedo irracional como estrategias para forzar cambios estructurales en las sociedades de todo el planeta. Esa fue la conclusión que obtuve tras la investigación exhaustiva desarrollada durante la llamada “pandemia” de la gripe A (2009-2010).

El objetivo esencial de lo que denominé la “táctica de la pandemia”, combinada con otros mecanismos de presión y manipulación, es la imposición de una especie de gobierno mundial. ¿Cómo forzarías a los habitantes del planeta a aceptar una situación que, en principio, no están dispuestos a aceptar? Asustándoles. Atemorízales con un virus global que nos afecte a todos para conseguir que las mismas medidas se adopten en todos y cada uno de los países del mundo. Un arma invisible, imperceptible, que nos persiga en las calles, en los supermercados, en los conciertos, en los campos de fútbol y que termine forzando la instauración de determinadas medidas políticas y sociales.

Y así llegó la primera: todos los países del mundo declaran el Estado de alarma.

Entonces comienza el susurro torturador de unas extrañas sirenas que te hablan al oído las veinticuatro horas del día y te amenazan no solo con tu muerte, sino con la de tus seres queridos si te atreves a ir a sus casas, porque, según dicen, portas la muerte dentro de ti. Te prohíben pisar las calles, pararte a hablar con tu vecino, pasear por las playas de mares azules, ir al monte a coger setas, tumbarte sobre la hierba fresca, respirar profundamente y sentir el calor del sol en tu cara mientras cierras los ojos y permites que te envuelva una cálida sensación de libertad. ¿Libertad? Divino tesoro. Todo lo que suena a libertad se prohíbe en nombre de la vida. Pero no nos engañemos. ¡Nada de esto se ha hecho en nombre de la vida! Es el poder. Es el miedo, causado por un monstruo invisible, que se instala en tus entrañas”.

La verdad de la pandemia, Cristina Martín Jiménez.

viernes, 4 de junio de 2021

El viernes pasado me escapé a Valparaíso a chelear un rato. Nos juntamos con un amigo en Cumming. Estaba lleno como nunca, como si fuese el Valpo de siempre, el Valpo de todos los viernes por la noche, el Valpo pre-pandemia. “Esta wea es una catarsis”, repetía el amigo. Una catarsis producto del encierro de más de un año, prolongado indefinidamente durante el Estado de excepción que se ha vuelto la regla. Pese a admirar ese espontáneo y soberano arranque de libertad, considerando el propio hecho de ir a carretear contra todo pronóstico, surgía el dilema moral, el odioso y mediocre dilema respecto al bicharraco ¿será prudente seguir manteniendo las restricciones establecidas por decreto mientras continúa el riesgo latente de alojarse en otros huéspedes? Eso, teniendo en cuenta el exitoso proceso de vacunación, pero los llamados expertos aseveraron que las vacunas no inmunizan frente al contagio y solo evitan la posibilidad de abrazar la muerte, los mismos expertos que en un principio llamaban a la vacunación obligatoria como medida de civismo, de decencia y de virtud.

Cavilamos sobre ello con el amigo, a medida que los cabros no paraban de repletar las aceras y las esquinas. Cuando nos decidimos a buscar un local para beber tranquilos, estaba por comenzar lo que parecía una suerte de tocata callejera. Previo a eso, otro grupo de cabros protagonizaba una protesta pacífica en el sector de la Plaza El descanso. Le dije al amigo que observara bien esa protesta, que observara bien a la banda de “irresponsables” sin bozal. Él comentó que tal vez se trataba de la manifestación convocada en la tarde frente a la Intendencia, que luego derivó hacia estas anárquicas latitudes. Era, de todos modos, improbable, porque la manifestación convocada tenía por motivo exigir la reapertura de los locales comerciales y el término de las cuarentenas para poder trabajar, y ese era un motivo bastante ajeno a la idiosincrasia de estos cabros, movidos igualmente en pro de la libertad, pero no desde el ángulo del laburo, sino que desde la pura rebeldía hormonal en masa, en donde cabía un macro organismo de opciones diversificadas: libertinaje, alcoholismo, drogadicción, conspiranoia, o bien, consecuencia social. En suma, ansias, ansias, ansias de romper cadenas o de romper bozales, un puro pulmón que respiraba auténtico, disonante, el aire viciado del desenfreno.

Luego de beber piola unas cuantas birras en el Anfi, brindando por cualquier cosa, con la excusa de salir de casa, nos pusimos a elucubrar en torno al bicho. Que podía haber tenido un origen artificial, que Cristina Martín Jiménez publicó un libro que versaba sobre la Verdad de la pandemia, que han surgido muchas teorías terroríficas en torno a las elites que mueven los hilos de esta maquinaria. Las ideas y referencias en torno al corona iban surgiendo conforme el alcohol subía a la cabeza. A su vez, la música punki de la tocata frente a la plaza se volvía la banda sonora de un Valparaíso pandémico, un Valparaíso que viralizaba su propios vicios y liberaba sus propias pasiones, todavía en convalecencia desde tiempos precovidianos, nostálgicos tiempos de estallido en que todo parecía sencillamente una revuelta icónica contra el gobierno y no la pesadilla orwelliana que es ahora, prolongada desde el año en que cayó la noche sobre la década.

No faltó mucho para que desalojaran el lugar, conforme se aproximaba la hora del toque de queda. Entonces, ya con el agua sobre el bote, salimos rápidamente de aquel verdadero festival de jóvenes asintomáticos, inmunes o sencillamente infectados de alegría. Consideramos el tiempo, y era risible el solo hecho de volver a la casa antes de las diez, siendo que, en circunstancias normales, esa era la hora en que recién salíamos a disfrutar un jodido San Viernes. La excepción se estaba volviendo la regla, nos repetimos. Cerca de la Pinto, una familia había puesto una mesa improvisada para compartir. No sabíamos a qué local pertenecía. A ninguno, porque todo está en proceso de quiebra. Porque todo está cerrando. Porque ya nada puede volver a ser como antes, como ese Valpo rancio pero vivo, como ese mundo mórbido pero no encerrado.

Nos separamos con el amigo en la esquina más próxima a Bellavista, con esa sensación internalizada del miedo, de la voluntad parcelada mediante la coerción. Sin embargo, las cervezas en el cuerpo causaban los suficientes estragos para ahogar la hipocondría. Valparaíso, en tanto, seguía orquestando la música del caos en su centro neurálgico, como manifestación de sus propios bichos alborotados y de sus propios anticuerpos. Muchos cabros de seguro se amanecerán arrancando de los perros estatales. Otros, más obedientes, respetarán la medida de los matasanos. Podría el mundo estar siendo atacado por una bomba biológica. Podría, de hecho, confirmarse esa teoría de la conspiración, pero en Valpo, el hueveo seguiría de todas formas, porque ha demostrado ser inmune a relatos, a maquinaciones sobre el final de las cosas, porque es inmortal y trasciende por igual la ciencia de los sanos y la religión de los enfermos.

Año Tres Mil (continuación)

El cuidador de autos me entregó otro avance de su futura obra. Lo transcribo literal:
... el razonamiento y el buen convivir, antes que.... (los puntos suspensivos son reales. El hombre mantiene la expectativa).
Justo después del proyecto presentado por Alessandri para sacar el 100% de la plata de las AFP, Pamela Jiles arremete y presenta otro proyecto exactamente igual, con la salvedad de que el primero lo hizo con el fin de contrarrestar la idea de la nacionalización de los fondos, y la segunda simplemente para destruir el ya deslegitimado sistema de pensiones.

Lo absurdo de la cuestión es que personajes del ala comunista como Vallejo no están de acuerdo con el retiro total, hasta el mismísimo Luis Mesina (No + AFP) criticó la medida como “populista”, y ahora Piñera pretende bloquear el proyecto.

Nuevamente se cumple la profecía parriana: "La izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas". Estatistas y corporativistas, en el fondo, juegan bajo las mismas reglas.

jueves, 3 de junio de 2021

Diatribas liberales y antiestatistas para un mundo encuarentenado

“El Estado es la gran ficción en la que todo el mundo quiere vivir a expensas del prójimo”. F Bastiat.

“Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le caben y su autoridad y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente”. Henry David Thoreau.

“Si nota alguna semejanza entre el gobierno y las vulgares mafias locales que extorsionan cobrando impuestos por “protección”, no se sorprenda. El gobierno es una banda de criminales que se inició de la misma forma, solo que ahora justifica su robo con “interés social” y disimula su descarada expoliación con la excusa de luchar por los desamparados”. Lysander Spooner.

“El Estado es una condición, una cierta relación entre seres humanos, una forma de comportamiento humano; que destruimos estableciendo otras relaciones, comportándonos de manera diferente, con uno y con el otro”. Gustav Landauer.

"Cuando la revolución se convierte en el Estado, vuelve a ser mi enemigo" James C Scott.

"La influencia pública es el verdadero gobierno del mundo". Josiah Warren.

“Porque, al igual que se ha dicho que no hay casa a medio camino entre Roma y la razón, puede decirse que no hay casa a medio camino entre el socialismo de Estado y el anarquismo”. Benjamin Tucker.

“Estado se llama al más frío de todos los monstruos fríos. Es frío incluso cuanto miente; está en la mentira que se desliza de su boca: Yo, el Estado, soy pueblo”. Nietzsche

“La sociedad civil no es el Estado, porque según el análisis que hemos hecho, es un organismo complejo en el cual el hombre, la familia y el municipio, que son los órganos, ejercitan fuerzas humanas en diversas esferas de actividad producidas por otras tantas ideas fundamentales, cooperando espontáneamente hacia un fin común”. José Victorino Lastarria.

“¿Qué es el Estado sino una mafia organizada? ¿Qué es el impuesto sino el robo a una escala gigantesca y descontrolada?”. Murray N. Rothbard.

“La sociedad en cada estado es una bendición. El gobierno, en su mejor estado, es un mal necesario y en su peor estado es intolerable”. Thomas Paine.

“Entendiendo como conservador todo lo que aumenta la coacción del Estado sobre los individuos, hay que dar ese nombre a cuantas medidas tiendan a dicho fin, sean interesados o desinteresados los móviles de sus autores”. Herbert Spencer.

“Un Estado que impide el desarrollo individual de sus hombres, a fin de que sean instrumentos más dóciles en sus manos, se encontrará con unos hombres tan pequeños que ninguna cosa grande puedan realmente conseguir”. John Stuart Mill.

“El que me coacciona pretende hacerlo porque sus razones son fuertes; pero realmente lo hace porque son débiles. William Godwin.

“El poder del Estado emplea la fuerza, el individuo no debe hacerlo. En manos del Estado, la fuerza se llama derecho; en manos del individuo, recibirá el nombre de crimen”. Max Stirner.

"La medida del éxito del Estado es haber conseguido que la palabra anarquía asuste a la gente, mientras que la palabra Estado no". Joseph Sobran.

“El Estado es el altar de la libertad política que, como el altar de la religión, está concebido con el solo propósito del sacrificio humano”. Emma Goldman

“Para mí el Estado es el enemigo ahora; yo querría un mínimo de Estado y un máximo de individuo. Para eso quizá sea necesario esperar algunos decenios o siglos, lo cual, históricamente, no es nada. El más urgente problema de nuestra época es la gradual intromisión del Estado en los actos del individuo. Creo que, con el tiempo, llegaremos a merecer que no haya gobierno”. Jorge Luis Borges.

lunes, 31 de mayo de 2021

Antídoto kafkiano contra el populismo y la demagogia

“Un idiota es un idiota. Dos idiotas son dos idiotas. Diez mil idiotas son un partido político”.

"Toda revolución se evapora y deja atrás sólo el barro de una nueva burocracia".