Solía ver en la adherencia a ciertas causas, una oportunidad para sentirse parte de ese circuito de connotados escritores. El aspirante creía conocerlos y creía haber vivido con ellos la experiencia de la literatura, una experiencia tan intensa como trágica, pero luego se dio cuenta que ellos no estarían con él cuando las cosas se pusieran feas, que todos obedecían a su propio interés creado, a su propio nicho, a su propio instinto, que todos declaraban bajo la misma línea argumental, mezclando su voz con la voz de los otros, porque, como recordó haber leído en una de aquellas innumerables páginas leídas a la rápida, tras una memorable noche de locura e insomnio: "qué necios aquellos que creen tener un lugar en el mundo, qué acomodaticios". Concluyó tarde, que la literatura siempre estuvo en otra parte. Tal como su vida reciente, extraña a su antigua vida literaria.
domingo, 5 de noviembre de 2023
sábado, 4 de noviembre de 2023
lunes, 30 de octubre de 2023
"Por poner un ejemplo: el currículo básico de la Universidad de Columbia (la parte de la educación general obligatoria para todos sus estudiantes) incluye una asignatura llamada Obras Maestras de la Literatura y la Filosofía Occidental. En un determinado punto, ésta incluía obras de Ovidio, Homero, Dante, san Agustín, Montaigne y Woolf. Según la universidad, la asignatura pretende tratar «las preguntas más difíciles sobre la experiencia humana». Sin embargo, en 2015 cuatro estudiantes de Columbia escribieron un artículo en el periódico de la facultad en el que sostenían que los alumnos «necesitan sentirse seguros en el aula», pero «muchos textos del canon occidental» están «forjados con historias y narrativas de exclusión y opresión» y contienen «material detonante y ofensivo que margina las identidades de los estudiantes en la clase». Algunos estudiantes dijeron que la dificultad emocional de leer y debatir estos textos era tal, que los profesores debían establecer «alertas de detonante» y proporcionar apoyo a los alumnos afectados por el detonante". Lukianoff & Haidt, La transformación de la mente moderna.
domingo, 29 de octubre de 2023
Segundo extracto de memoria de grado
Escribir ha sido, en cierta medida, pulir una piedra interior, la piedra de la sensibilidad, la agudeza y la imaginación. Porque hay muchas piedras. Y la escritura podría decirse que ha sido, además, mi cincel, el cincel que pule las asperezas de mi mundo interior, para darle una mejor expresión, una expresión más sutil y más creativa a través de la palabra. Ella, la palabra, también es pulida, también es una piedra bruta. Así lo supe, en cuanto hice míos estos símbolos y los incorporé a mi itinerario personal.
sábado, 28 de octubre de 2023
Compro La tentación de existir de Emil Cioran. Completa el vacío de los libros vendidos, aunque, sarcásticamente, reivindique la nada, la desazón, la incertidumbre. En el lugar de aquellos libros, ahora permanece, inmarcesible, el olvido de sus lecturas, tal cual la vida recobrada, la vida marchita atrapada en aquellas páginas inexistentes. Se deja leer al principio del libro de Cioran: "Debemos la casi totalidad de nuestros conocimientos a nuestras violencias, a la exacerbación de nuestro desequilibrio".
lunes, 23 de octubre de 2023
Me vi en la necesidad de vender gran parte de mis libros. Vino la culpa moral en cuanto observé la reducción de mi biblioteca, quizá mi único y auténtico patrimonio tangible. Ahora luce más vacía y en el espacio de aquellos libros solo restan las lecturas pendientes que ya fueron y las lecturas que pudieron ser. Le vendí los libros a un caballero que se pone siempre a un costado de Avenida Uruguay y que también atiende los fines de semana en la Feria de la Plaza O Higgins. Al principio, el caballero me compró los libros al por mayor. A medida que fui regateando, él me pedía algunos libros específicos, en lo posible, ediciones antiguas sobre historia y filosofía que, según él, "se van rápido". También alguno que otro libro patrimonial sobre Valparaíso y "novedades editoriales". En lo que sí fue enfático fue en la poesía: "No se vende mucho, no me conviene", recalcó. Es por eso que gran parte de lo que aún conservo en mi biblioteca son libros de poesía de mis antiguos amigos de letras, no tanto por un valor emocional sino que por falta de valor económico. Me engaño al pensar que los guardo solo por la necia idea de conservar ese pasado tumultuoso encerrado en esas breves y baratas páginas.
sábado, 21 de octubre de 2023
Extracto memoria de grado (reflexión)
Si yo no hubiera vivido lo que viví, si no hubiera sufrido aquella ruptura amorosa tan desastrosa, si no hubiera experimentado el encierro bajo un patógeno conspirativo y con el dolor todavía fresco por la muerte de mi primo, si yo no hubiera vivido la muerte de mi abuela paterna, bajo ese contexto, si yo no hubiera tenido que sacar fuerzas de flaqueza para decirme a mí mismo que todo puede cambiar, que las circunstancias no pueden sacarte de tu marco si no lo quieres, que pueden ser pruebas, desafíos o sencillamente “sombras” que requieren de su respectiva consciencia, quizá no estaría aquí, quizá no lo hubiera considerado un camino necesario, quizá todavía seguiría siendo ese otro yo con otras piedras brutas y con otras formas sin medida suficiente, tanteando terrenos sólidos en términos de proyectos laborales y literarios pero en arenas movedizas en lo que respecta al amor y a una proyección de futuro.
Crónica transformada en cuento, para el Cuarto concurso de cuentos ·"Historias entre líneas" del Metro de Valparaíso:
En el metro Hospital, a hora punta, un hombre irrumpió con un discurso. Aludió al aburrimiento de la gente y de eso sacó una crítica a la contingencia. Al final, el tipo pidió uno que otro aplauso o al menos un mísero gesto, apelando a la modestia. De pronto, en el punto trágico de su discurso, preguntó claro y fuerte: "¿Han pensado en la muerte? Sean sinceros, queridos pasajeros". Nadie respondió, hasta que una guagua soltó un llanto al aire, al fondo. "Parece que alguien por fin se manifestó" dijo el hombre, irónico. Una que otra risa de pasajeros. Cuando vio que él se acercaba a la guagua, la madre respondió. "No quiere morir, por si acaso, solo tiene hambre". De inmediato, las risas se sintieron en todo el vagón. Al rato, la gente siguió subiendo y bajando, como si la pregunta del hombre se hubiese confundido con el ruido mecánico de los rieles.
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