lunes, 2 de enero de 2023

"La era digital ha dado un fabuloso impulso al maniqueísmo. Las redes sociales y los medios de comunicación social permiten a muchos practicar la cacería del chivo expiatorio. Es decir, pretender dar examen de “bueno” denunciando como “malo” a un otro que es muy distinto a uno: porque tiene otra orientación política o sexual, porque vive en otra cultura incluso, o en otro tiempo histórico. Parecería que la persona que denuncia al “malo” no tuviera ya nada que mejorar en el ámbito que sí está bajo su control, la conducta propia." Carlos Peña

"Si bastara la convicción de injusticia para que se pudiera actuar impunemente y con violencia, entonces ninguna comunidad cívica sería posible“. Carlos Peña, La falacia de la bondad.

sábado, 31 de diciembre de 2022

La última crónica (mini ficción)

“¡Hasta nunca!”, le exclamó ella y enseguida le disparó en el corazón. Él no opuso resistencia. La verdad es que apenas se inmutó. Siempre quiso, en el fondo, creer en su amada y dejarle una obra póstuma, una crónica fúnebre que versara sobre sus últimos momentos de infamia, una obra maestra hecha de sangre, vísceras y olvido.

viernes, 30 de diciembre de 2022

La calamidad (poema)

Todas las teorías de la conspiración del mundo

Hablaban sobre un virus arrojado a la humanidad

A mansalva, como herramienta de dominación definitiva.

Todos los conspiranoicos versaban sobre el confinamiento obligatorio

El deterioro de las relaciones con el otro, en una modernidad líquida

Y la constante y redundante promoción de la calumnia

A través de los distintos medios de comunicación.

Pero nunca llegaron a adivinar

El surgimiento de una calamidad mucho más terrible

Ante la cual nunca existirá inmunidad suficiente:

El falso amor devenido resentimiento

La oscuridad del corazón

Devenida odio infinito.

Contagio catastrófico

En octubre se realizó un evento de simulación pandémica similar al Evento 201 del 2019, y tuvo por nombre Contagio catastrófico: pandemias. Al evento llegaron diversos expertos de la salud y el vocero oficial fue, como era de esperarse, Bill Gates. La ocasión tuvo por objetivo anticiparse a futuras pandemias, lo cual deja entrever que existirán, para estos sujetos, nuevas variantes del bicho e incluso otros virus en acción. De hecho, durante el evento se habló de uno que sería mucho más terrible que el covid: el Seers, síndrome respiratorio epidémico grave por enterovirus. Este Seers tendría una letalidad mayor que el reciente bicho, y afectaría en un 75% a los niños del planeta, a diferencia del covid que, en sus inicios, habría impactado con mucha más fuerza a los ancianos. Frente a este escenario literalmente catastrófico, los concurrentes al evento Contagio discutieron sobre la necesidad de prevenir estas calamidades con la misma “astucia” con la que enfrentaron la actual, es decir, con mucha más urgencia vacunatoria, restricciones sanitarias y métodos de control efectivos.

Todo parece vislumbrar la gran capacidad adivinatoria y profundamente filantrópica de las elites, siempre preocupados del sistema inmune de la humanidad entera. ¿Adoptarán exactamente las mismas medidas implementadas durante estos tres años de pesadilla global? ¿O la estrategia cambiaría en virtud de la nueva coyuntura vírica? Por lo pronto, solamente ellos saben el modus operandi, y solo ellos conocen el derrotero a seguir para las próximas pandemias. Porque así es: habrá muchos más bichos, de acuerdo a los pronósticos de estos genios, por lo que habrá mucho más material para prolongar este diario hasta que ya no sea vital seguir escribiendo. Buena o mala noticia, según cómo se mire, desde el punto de vista de la salud literaria o la invicta morbilidad de nuestra época.

Un manto de sombra envuelve otra vez el horizonte del tiempo, aunque algo de certeza queda: el bicho volverá recargado, tal cual escribí a principios de este año, sencillamente porque esa es la nueva narrativa, y como buenos personajes, tendremos que actuar en consecuencia o bien voltear la tinta del Demiurgo para volver a respirar libremente.

El día en que Pelé jugó en Valparaíso contra Santiago Wanderers

Un Pelé de 21 años jugó un partido amistoso, durante el mundial del 62, contra Santiago Wanderers en la cancha del estadio Chile Tabacos de Valparaíso. Para el encuentro, la selección brasilera no se guardó nada y salió a la cancha ante el cuadro caturro.
En el primer tiempo, el scratch se puso arriba por 2 a 1 con goles de Vavá y Pelé, mientras que Carlos Hoffmann anotó el descuento para los wanderinos. En el segundo tiempo, Eugenio Méndez marcó el definitivo 2-2. Gran empate para un mítico amistoso.

Fuente: Valparaíso informa.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

El fracaso. Cómo se incendió la Convención. Renato Garín González (fragmento)

“La temperatura de mi frente sube. Recuerdo el calor de las llamas. A lo lejos creo escuchar la voz de mi abuela materna, antes de quedarse muda. Está rezando oraciones infalibles, dirigidas a la virgen del Carmen, para que me baje la fiebre. Entonces emerge el viento tibio, incipiente, lleno de voces del pasado, de murmullos de civilizaciones antiguas que poblaron antes este lugar, cargadas de suspiros de desengaños remotos. Las arremetidas son cada vez más feroces. La potencia ciclónica del aire parece emanar de cuatro espíritus ubicados en cada punto cardinal. La fuerza del viento me arrebata el borrador de la nueva Constitución y las carillas se van desprendiendo como hojas de un árbol marchito. Me aferro a mi cuaderno, donde he anotado cada uno de los sucesos de este año de realismo mágico. Descubro que mis antepasados vivieron sus vidas en esta misma plaza, en estas mismas calles, solamente para que pudiera buscar mi destino en los laberintos más intrincados del poder. El viento arranca de cuajo puertas, portones, ventanas, también el asfalto y los cimientos del pueblito. Veo un torbellino de fichas médicas, expedientes judiciales y textos legales. El cuaderno me es arrebatado por el ciclón furioso que se lleva todas mis notas, preguntas y vaticinios. Comprendo que no saldré jamás de este tornado. Me entrego al viento para que me despedace, como hizo con las páginas del cuaderno, fragmentadas cuales cenizas de un incendio. Todo lo escrito en ellas será irrepetible. Porque los constituyentes, condenados a quinientos años de soledad, no tendremos una segunda oportunidad para escribir la Historia.”

El fracaso. Cómo se incendió la Convención. Renato Garín González.

Acuerdo Constituyente: el retorno del realismo político (Marcelo Mella)

"No obstante, en el actual contexto de fragmentación y polarización, el «Acuerdo por Chile» con seguridad tendrá «torpedeos» bilaterales. Por la derecha «dura» se argumenta que recrearía la figura de un órgano redactor ciento por ciento electo, con riesgo de llegar a resultados semejantes a los de la Convención; mientras que por la izquierda «dura» se sostiene que el «Acuerdo por Chile» representa una claudicación del impulso refundacional que se traduce en la relegitimación de actores contramayoritarios con capacidad de veto. Vale decir, una misma propuesta, debido al «torpedeo bilateral» puede ser al mismo tiempo conservadora y de izquierda radical. La existencia de estos dos extremos prueba que en la política, como en el sexo, se pueden producir extrañas afinidades tácticas, por una noche, entre sujetos que poco tienen en común."

Esos torpedeos de los que habla en este artículo de Ciper son las fuerzas paradójicas en pro del renacer del Rechazo a las cuales me referí en mi columna anterior.
En efecto, las dos principales fuerzas opositoras a esta cocina son de polos políticos opuestos, y todos sabemos que el polvo más rico viene de parejas que no tienen nada que ver, polos antagónicos con increíble química, pero que no sirven para una relación.

En la sala de profes un colega tenía una gran bolsa de aseo encima de la mesa llena de papeles de guías y pruebas. “¿Recicla?”, le pregunté. “No, voy a hacer una fogata”, respondió, sarcástico. “Es más, colega, tenía pensado hacer un rito de fin de año: quemar todas las pruebas de los alumnos como sacrificio”. La idea del colega, en broma, era hacer ese sacrificio con el fin de purgar el año escolar. “Y así, de paso, sacrifico a los cabros más jodidos”, volvió a decir, con énfasis. Su tono se sintió tan grave que parecía que su deseo era real. Luego, ante la risa de algunos y el silencio de otros, continuó en su faena. En cierta forma, el acto de reciclar pruebas se había vuelto un ritual pagano. ¿En nombre de qué Dios? ¿Moloch? Verdaderamente, en nombre de un curriculum abstracto, en nombre del Dios de las planificaciones, que a fin de año reclama pleitesía.

Sobre "filosinsofía" y mentira en sentido posmoderno

“Lo relevante en la mentira no es nunca el contenido, sino que la intencionalidad de quien la emite”, dijo Derridá, cómplice de la deconstrucción posmoderna. Un amigo, a propósito de la frase, decía que este sujeto, justamente, venía de la línea idealista que parte desde Kant, pasando por Nietzsche y Heidegger, hasta llegar a los profetas de la posmodernidad. Es decir, venía de la línea de los que se apartan de la formación científica rigurosa y únicamente se basan en la especulación. En definitiva, su filosofía no es una filosofía que se acerque a la verdad, como la de los filósofos naturalistas de raíz grecolatina, que tenían por delante a Dios, por lo que la frase en cuestión sería muy reveladora, en este sentido. El objeto de estudio del posmoderno, en suma, es la especulación, la mentira, desde coordenadas muy sofisticadas. Cabría agregar que su negocio es el sofismo, no la búsqueda de la verdad trascendente; subentiende que todo es pura forma e inmanencia. De todas maneras, la frase de Derridá, por sí sola revela una verdad sobre la mentira y los mentirosos: que importa, ante todo, su fin, no su fondo. Para rematar, el amigo mencionaba que la frase debería figurar a la entrada de las aulas de los posmodernos, porque identifica su “filosinsofía”. Recalco la palabra inventada por él: filosinsofía. Sin duda es la palabra adecuada para referirse a ciertos personajes que pululan hoy y que hacen gala de su malabarismo teórico y su galopante militancia ideológica. ¿Cuántos filosinsofos allá afuera, haciendo de la verdad un anatema y de la mentira una profesión, y es más, cuántos profes de filosinsofía circulando impunes, con toda la prepotencia de sus ideas sin contrapeso?
Deseo negado del pedagogo: tener las lucas y el reconocimiento social de un doctor.