Francia abrirá discotecas y permitirá conciertos sin mascarillas y con amplio aforo. Libertad, Igualdad, Fraternidad ¿Existirá en Francia un equivalente al Máscara?
martes, 22 de junio de 2021
Me siento horriblemente enfermo. Dolor de cabeza sumado a estornudos feroces, uno tras otro. He tratado de todo: Kitadol, Paracetamol, Loratadina. El dolor y la incomodidad persisten. ¿Será covid? ¿Habrá llegado mi hora? Al menos no tengo fiebre. Es increíble el nivel de sugestión e hipocondría. Salgo a comprar. Al caminar, el uso de la mascarilla me quita el aliento y me ahoga con mi propia mucosidad, pero el conducto regular dice que debo usarlo en todo momento. En la tienda próxima, la cajera nota mis ojos rojos y mi frente pálida. No lo dice expresamente pero se asombra un poco, en un acto reflejo. Compro abundante pañuelo desechable. Salgo de la tienda. Los que entran de vuelta me miran con la misma cara de asombro, alejándose de mí. Parezco un leproso. Vuelvo a casa con los pañuelos. Me sueno a cada rato, y luego me recuesto sobre el sillón cama. Ya es tarde noche. Toca levantarse para ir al colegio. Lo pienso. Viene a mi mente la posibilidad de faltar. Pienso en acostarme luego, a ver si un buen sueño me ayuda a espantar la enfermedad o al menos a olvidarla. Mañana será otro día. Veremos. ¿Vida o muerte? Hagan sus apuestas.
lunes, 21 de junio de 2021
La ONU y el Felicismo
“Según la ONU, el “felicismo” es el nuevo paradigma económico para el planeta iniciado en 2008, cuando comenzó a ser implantado con el pretexto de la crisis global. Ya lo anunció el entonces presidente Nicolas Sarkozy en septiembre de 2008: “Nos espera una gran revolución. La crisis no solo nos hace libres de imaginar otros modelos, otro futuro, otro mundo. Nos obliga a hacerlo”.
La imaginación sin límites de las élites y de sus laboratorios de dinámica social ha obrado el milagro de crear el ese nuevo orden feliz que sitúa a la felicidad, al bienestar y a la libertad en el centro de los modelos, de los sistemas y de toda la vida del ser humano. Por ello, “desde 2012, cada 20 de marzo las 7.800 millones de miembros de la familia humana mundial, que viven en 206 países y territorios, celebran la felicidad como un derecho y un objetivo humano fundamental, y #HAPPYTALISM como un nuevo paradigma económico para la humanidad”. Es el Día Internacional de la Felicidad de la ONU.
Con la crisis pandémica, la ONU está avanzando en este nuevo paradigma económico de felicidad, para lo cual moviliza 30 billones de dólares, con el fin de alcanzar sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Según las Naciones Unidas, estos objetivos tienen el poder de crear un mundo mejor para 2030 en su primera fase, y 2050 en la siguiente, por lo que nos pide que nos unamos a su mágico proyecto: “Ahora depende de todos nosotros, los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y el público en general trabajar juntos para construir un futuro mejor para todos”. Cristina Martín Jiménez.
Esa es la visión del Mundo Feliz que las élites preparan para el futuro. Hay un meme circulando que dice, en referencia a Huxley: “Escribí Mundo Feliz como una historia precautoria para las futuras generaciones ¡y no como un fatal manual de instrucciones!”.
domingo, 20 de junio de 2021
Gurgaon y Cherán, las ciudades sin Estado
Ejemplos de que el anarquismo y el liberalismo sí son posibles, entendidos como formas de organización social sin Estado. Basta mencionar las experiencias de Gurgaon en la India y el de Cherán en México.
Respecto a Gurgaon, se señala que al existir en dicho distrito menos control sobre las posibilidades de desarrollo, las empresas e industrias crecieron rápidamente. “Contrario a lo que ocurre en China, donde el Estado es el que guía e impulsa el desarrollo, en la India, las ciudades han tendido a crecer precisamente gracias a que el gobierno no se involucra en la inversión privada”1.
Por otra parte, sobre Cherán, un pueblo indígena de Michoacán, se ha dicho que se convirtió en un ejemplo de organización ciudadana, sin intervención de autoridades centralistas. “Los habitantes de esta comunidad obtuvieron el reconocimiento de su forma de gobierno sin que lo permitieran las leyes locales (…) Pero además, es uno de los pocos casos en México donde la semilla de la organización nació como una forma de autodefensa civil”2.
Son experiencias de comunidades libres y autogestionadas, aunque cuentan con su propio ethos, lo cual no quiere decir que deban replicarse hacia otras latitudes de Sudamérica. La idea es transmitir el bicho de la autonomía en la consciencia de los individuos y aplicar la desobediencia civil a lo Thoreau frente a los abusos o excesos del gobierno de turno, sea este cual sea, porque como bien decía Thoreau: “creo que el mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto; y cuando los hombres estén preparados para él, ese y no otro será el que tendrán”.
sábado, 19 de junio de 2021
Se cae el cuento chino del murciélago
Según afirmó Pablo Hiriart en El financiero: “La historia del chino que amaneció con antojo de desayunar una suculenta sopa de murciélago y se contagió de Covid en el mercado de Wuhan, se tambalea.
Es una salida cómoda para evitar problemas políticos, pero la ciencia y el periodismo apuntan a que el virus causante de uno de los cataclismos sanitarios más letales de la historia salió del Instituto de Virología de Wuhan, en China.
Hasta el momento no existe ninguna evidencia de que el virus haya pasado de un murciélago a un humano, ni que un tercer agente vivo haya sido el eslabón entre el murciélago y una persona. Cero”.
Se cayó la gran farsa del 2020 (y así irán cayendo otras tantas). Como decía Epicteto: “La verdad triunfa por sí misma. La mentira siempre necesita complicidad”.
Ley de Medios
“No esperamos cerrar medios, pero efectivamente, creemos que primero el Estado tiene que tener medios que aseguren pluralidad y que efectivamente tiene que establecerse una Ley de Medios que asegure pluralidad y objetividad en la información”. Jadue dixit.
Y yo me pregunto ¿en qué planeta la pretendida objetividad de la información es establecida por ley?
Chile Macondo
“Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo”. Cien años de soledad.
Por un Valparaíso sin Congreso
Como se sabe, en el lugar del mítico Hospital Deformes de Valparaíso, Pinochet mandó a construir el Congreso Nacional, un impresentable palacio, con el fin de trasladar las oficinas legislativas desde la Alameda santiaguina. Lo hizo, según un amigo, con la clara intención de dejar un legado de arquitectura para cuando cediera el poder. Así también lo afirmó la artista visual holandesa, Eva Olthof, cuya relación con Valpo se remonta a la cinta de Jordi Ivens. "Yo venía de trabajar en una exposición sobre la idea del panóptico, y el edificio del Congreso posee una mirada de panóptico post traumático. Bueno, hay varias cosas en esta ciudad, y en el país, que todavía siguen recordando el período de Pinochet; lo mantienen presente". Estas fueron las palabras de la artista visual sobre la construcción de ese evidente símbolo de poder. El Congreso aún permanece en el puerto siendo el epicentro de la corrupción política chilena durante más de tres décadas. Para aquellos que creían que el legado de Pinochet había terminado, ahí está la prueba material de su equivocación. El Congreso representa, hoy por hoy, la memoria viva del dictador, el arco del triunfo del nuevo orden.
Han sido muchos los intentos de llevarse a esa mole de vuelta a Santiago, de donde nunca tendría que haber salido. Pero, a vista y paciencia de reformadores y beligerantes, continúa ahí impertérrita, alimentándose de los impuestos robados a la gente, para que parásitos burócratas de todos los sectores sigan vampirizando a la población y dirigiendo sus vidas. ¿Se habrán preguntado los presidenciales y constituyentes acerca de este hecho crucial? ¿Lo harán alguna vez? Tengo severas dudas.
Me acuerdo que para el 18/10, a partir de esa insurrección llamada estallido, corría el rumor de que querían extirpar de raíz ese tumor maligno llamado Congreso, contra todo pronóstico. El amigo decía que el Congreso, en cierta forma, rompió con la mística de la ciudad, precipitándola hacia la decadencia en la que hoy está sumida. Según él, sirvió de catalizador para los agentes negativos que de ahí en adelante descuidaron y arrasaron con la vida propia del puerto. Por supuesto, reflejado en el tejido social, en el diseño urbano, pero también explicado a nivel, si se quiere, cósmico, subliminal. Algo habría muerto con el Hospital Deformes: un espíritu, una determinada manera de sentir Valparaíso. En cambio, algo se habría desatado con el Congreso: una sombra, una fosa de bajos astrales.
Conviene visualizar el fin del Congreso, repetía el amigo. Al menos, imaginar su eventual fin. Habría que influir en esa idea mediante egregores que vayan creando una conciencia colectiva con la suficiente entidad para hacer posible esa realidad. De esa forma, y sin el Congreso enquistado en pleno corazón porteño, se abriría la puerta para imaginar otro Valparaíso, uno que retomara sus viejos colores, sus grises, sus atmósferas lovecraftianas, sus Cuevas del Chivato, sus paseos y edificios de corte europeo, su vida turística y portuaria, en suma, su clase, su estilo. Solo imaginen, en el lugar de esa horrible mole, una ampliación de la Plaza O Higgins. Un pulmón verde en el lugar que antes era ocupado por las Cámaras de Diputados y Senadores. Qué distinto sería. Qué digno sería entonces el puerto de Valparaíso sin su principal mal endémico.
“¿Por qué no consigo escribir para los demás con la misma sinceridad que empleo en este diario? Solo aquí la palabra es adecuada al sentimiento, y la pluma sigue al corazón sin intermediario alguno, sin reflexionar, sin combinar, sin mirarme sin pensar más que en la exactitud. La preocupación literaria es el enemigo de la verdad, de la sencillez. Sólo Pascal, dice Vinet, ha logrado un estilo perfecta y exclusivamente verdadero. Pensar en el estilo es ya rebuscado, es ya un cisma interior. ¿Cuándo se fusionarán, dentro de mí, el escritor y el hombre? Es un problema moral: cuando ya no tenga vanidad, y tenga más fuerza moral y confianza en mí. Ser verdadero es ser fuerte”. Henri-Frédéric Amiel.
viernes, 18 de junio de 2021
¿Han pensado alguna vez las agrupaciones feministas en rebelarse contra George Soros, J.P Morgan, la Fundación Ford, la Fundación Bill & Melinda Gates y la Fundación Rockefeller? ¿Han pensado en rebelarse contra los “auténticos patriarcas”, los especuladores que financian la ideología de género alrededor del globo, con fines e intereses corporativos? No lo creo. En cambio, insisten en culpabilizar al hombre hetero de a pie (tan esclavo del sistema como ellas), a una supuesta estructura de opresión sistemática contra la mujer (existente tal vez solo en Arabia Saudita y en otros países del Medio Oriente), proclamándose la vanguardia de una sociedad progresista, cuando lo único que están logrando es seguir la hoja de ruta diseñada por las élites, la agenda global de los poderes fácticos: divide et impera.
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