viernes, 29 de marzo de 2019

El primer acto de irreverencia de parte de un borrachín, en Valpo. Hace exactos 150 años, según fuente del Mercurio, un individuo presuntamente bebido habría entrado al templo de San Francisco y se habría acercado a un sacerdote para hacerle una consulta que se esperaba tuviera que ver con algo religioso. Sin embargo, el individuo le preguntó si le podía ofrecer un vaso de chicha, luego de haberlo visto levantando un cáliz de vino. Al saber esto, el individuo habría sido denunciado por un vigilante y llevado al cuartel por falta a la moral y las buenas costumbres. “Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión”, decía Baudelaire en El spleen de París. Aquí tenemos nuestra versión local.

jueves, 28 de marzo de 2019

Existe una cerveza American IPA elaborada por Toccalmato, procedente de Fidenza, Italia, llamada Skizoid.
En la corte del rey chelero, para los borrachos del siglo XXI.


Un cabro del Pre me dijo que estaba estudiando para meterse a la PDI. "¿Usted sabe qué letra debe seguirle a la serie?", decía, mostrándome en su celu uno de esos test de razonamiento lógico secuencial. En el ítem se repetían dos letras y luego se retrocedía una para avanzar otra, y así hasta la última casilla. La letra del final era la W, pero presioné por error la Y, en un intento por explicarle el orden que debería seguir ese ejercicio en particular. "No importa, profe. Se capta la idea". Dicho eso, el cabro guardó su celu, agregando que en otra ocasión completaría el test. "De algo parecido se trata la PSU", le expliqué en el momento que se sentaba y volvía sobre el ejercicio de conectores. Los indicios saltaban a la vista. La vida de aquí en adelante estaría plagada de pruebas, de desafíos formales que otros planearon para nosotros (con no se sabe qué fin encubierto).

martes, 26 de marzo de 2019

Cerré ayer la clase de introducción a la PSU con una breve alusión al libro Fascímil de Alejandro Zambra. Les hice saber que el libro usaba la estructura de la prueba para desarrollar un ejercicio literario a ratos lúdico, a ratos catártico, rondando la desilusión o la referencia paródica. Se les mostró una breve parte que tenía relación con el "manejo de conectores" o, como en el libro se menciona, el"uso de ilativos": _____ las mil reformas que le han hecho, la Constitución de 1980 es una mierda. Las alternativas eran: a) Con b) Debido a c) A pesar de d) Gracias a e) No obstante. La idea era que comprendieran el formato PSU como un artefacto, una formalidad maleable, susceptible de intervención. Una cabra se extrañó sobre el lenguaje usado en el ítem del libro, y dijo "sha qué ordinario". Otra cabra un tanto más tranquila sostuvo que, por el mismo hecho de ser una novela, las alternativas planteadas no daban a lugar y únicamente estaban ahí para confundir al lector, en forma de joda. Otros tantos al medio se reían en grupo por la salida inesperada. Solo un chico de más adelante, casi bajo una escalera de la sala, planteó, no exento al contexto del hueveo, que el ítem, de hecho, y pese a su condición, sí tenía una alternativa correcta, siguiendo los lineamientos exigidos para la prueba convencional. "¿Y cuál vendría siendo esa respuesta?" le pregunté en el acto. El cabro se paró y dijo que la respuesta, en este caso, el ilativo restante, era "A pesar de". Explicó que era el más cohesivo y el más cercano al sentido del enunciado, puesto que la idea del autor era dejarle al lector la venia de la respuesta; sin embargo, el propio enunciado dejaba implícita la crítica a la Constitución, la cual, mientras siga existiendo, no dejará de ser lo que es. "La Constitución existe a pesar de nosotros", concluyó el cabro. Luego de eso, se sentó, miró a ambos lados, algo sonriente, y fue aplaudido de manera unánime, tanto así que no me quedó otra que seguirles la corriente. "Tamo dao pal éxito", le decía de mofa un compañero al cabro. "Puntaje nacional al toque", le replicaba otro, en el momento que salían de la sala, moviendo las sillas rápidamente, intuyendo que la prueba misma no era otra cosa que un artificio, y que el propio hecho de que el profe haya puesto ese libro como un intento de dinámica, lo comprobaba.

domingo, 24 de marzo de 2019

Definición del chileno medio por Tomás Cox en entrevista con Ossandón: el chileno "de a pie".
A la casa llegó un pequeño gato negro. Apareció de entre la sombra por debajo de la mesa del living. Solo se dejó observar cuando su dulce maullido prendió la luz de la ampolleta led con sensor de sonido. Durante el lapso de unos segundos, nos quedamos mirando fijamente; el gato a la defensiva, y yo en señal de sorpresa. Al rato, la ampolleta se volvió a apagar y, auxiliado por el silencio, el felino se escabulló entre las sombras del depa desde donde probablemente vino. En el instante que desaparecía sin dejar rastro, abría la puerta de entrada el arrendador. Se refirió a la nueva mascota que moraría por la casa de hoy en adelante, precisamente aquel gato escurridizo mimetizándose con la penumbra doméstica. Explicó que el felino estaría ahí como guardián de la casa, para espantar a las ratas que ya estaban comenzando a aparecer por las noches, metiéndose por entre las cañerías y merodeando entre el baño y la cocina con total impunidad. Al parecer todos en el depa, exceptuando su servidor, ya las habían visto, en más de una ocasión, invadir a diestra y siniestra los estrechos espacios comunes. Curioso cómo no supe de la existencia de estas ratas hipotéticas, esta verdadera plaga, esta conspiración de roedores puertas adentro, hasta la constatación de la existencia de su nemésis, el gato que ahora, merced a su naturaleza sigilosa, había pasado inadvertido incluso para los humanos, haciendo gala de sus cualidades misteriosas. El felino en un puro movimiento de desaparición había hecho de las suyas. Había demostrado su silencioso poderío. Le creemos una mascota al servicio de los huéspedes y al acecho de las ratas, pero la realidad es otra: solo está esperando el instante en que ninguno de ellos esté presente, para hacer de la ausencia su dominio invisible.

jueves, 21 de marzo de 2019

Las autoridades del Colegio Jahve Nisi de la Región del Biobío atribuyeron a una manifestación del "Espíritu Santo" el hecho de que un grupo de casi diez alumnos se desmayaran en el primer recreo de la mañana. No se trataba del ayuno, ni de la deshidratación ni del exceso de actividad física. Era solamente el santo espíritu manifiesto en estas jóvenes almas cristianas. La sostenedora, Natalie Fernández, afirmó que los chicos, luego de una oración grupal, se arrojaban al suelo emitiendo sonidos extraños y palabras emitidas "en otro idioma". Fernández aseguró que eran cosas que pasaban a menudo en los cultos evangélicos y que se trataba de un verdadero milagro. Fue tanta la dicha de la sostenedora que el lunes emitió un comunicado a la comunidad educativa, en el cual decía que lo ocurrido fue “una bendición”, permitiendo a los apoderados ir a ver a sus alumnos y ser testigos de este evento tan espiritual, inclusive pensando en trabajar en un protocolo escolar en caso de futuras apariciones. Los de la Seremi de Educación dijeron estar "en shock". Fernando Peña, el seremi de Bío Bío, señaló que al ser un colegio confesional, las familias adscriben a éste y profesan una religión en la cual estas circunstancias son parte de su fe. No deja de ser inaudito, en todo caso, el hecho de que bajo el manto de una determinada religión, cualquier suceso o extravagancia considerada como sagrada pueda justificarse de acuerdo a la política interna del establecimiento, eso, suponiendo que el Estado reconoce todavía libertad de culto, no necesariamente católico. De ser así, hasta se podría alegar que los problemas disciplinares dentro de determinada institución corresponden a posesiones demoníacas y haya que llevar a un exorcista para poner el debido orden pedagógico en nombre del Señor.
Los últimos comentarios a Don Omar Ernesto Vega tenían que ver con un par de publicaciones suyas relacionadas con la física moderna y el cyberpunk. En la primera Don Vega discutía, -parafraseando sus propias palabras-, que desde que los orates de la mecánica cuántica y la relatividad cambiaron los paradigmas a principios del siglo XX, la física clásica se había perdido en sus matemáticas, conclusión a la que pudo llegar a través de su lectura de un libro llamado "Perdidos en las matemáticas" de Sabine Hossenfelder. Ante mi completa ignorancia en materia de física, le dije que, pese a conocer únicamente lo básico, el trasfondo filosófico del asunto científico me fascinaba sobremanera. En la segunda publicación, el mentado escritor e ingeniero sostenía la idea de que el cyberpunk corría el riesgo de desaparecer si no actualizaba sus elementos "ochentosos", idea que compartía plenamente, señalando en un comentario que la Blade runner 2049 de Villeneuve se proponía como un intento por actualizar aquel imaginario ochentero un tanto caduco, agregando elementos más ad hoc a nuestra época, como lo era la creación de compañeras virtuales para el agente K. Quedé con ganas de mencionar a Black Mirror como un referente de la nueva distopía virtual, no sé si tan cyberpunk, pero al menos servía para contextualizar dicho nuevo escenario. Estos dos comentarios ilustran de forma muy somera el calibre de las publicaciones de Don Omar Ernesto Vega, siempre orbitando en torno a la vanguardia científica y tecnológica, a la ciencia ficción más dura y a puntos de vista contrarios al progresismo imperante, puntos de vista no necesariamente reaccionarios, como le hacían ver sus detractores, en alguna de las tantas polémicas a las que asistía no tanto por un ánimo bélico como por una férrea convicción en sus postulados. Le seguía de cerca, buscando aprender un poco sobre aquel ámbito de la ciencia que yo investigaba con un impulso meramente diletante. Con un amigo conversábamos por interno sobre tan lamentable pérdida, un amigo que también lo seguía de cerca. Había quedado con ganas de leer un libro suyo, algo sobre los Mensajes ocultos en el cine fantástico de la editorial Bajo los hielos. Leerle a posteriori sería, en cierta manera, una forma solapada de reconocimiento.

miércoles, 20 de marzo de 2019



¿Vagabundos pernoctando en alguna calle de Santiago? No, apoderados del colegio Francisco Andrés Olea, madrugando afuera con tal de asegurar un cupo para sus hijos de kinder. La imagen es del año pasado, pero no deja de ser dura. Y no sé por qué al subirla pensé de inmediato en Valpo, por ahí por Uruguay a la altura de la Plaza O Higgins. Por acá no hay apoderados que duerman en las afueras de los colegios, pero sí una que otra gente que se amanece con el primer bocinazo de micro. (Tenemos internalizada la intemperie, a eso me refiero).

domingo, 17 de marzo de 2019

Un conscripto protagonizó una balacera en la Escuela de Caballería Blindada del Ejército en Iquique, matando a un sargento segundo y a un cabo, para luego quitarse la vida. Todo se habría gatillado al ser castigado sin salir a la calle por presentarse tarde y al ser mandado a hacer una guardia que no le correspondía. El hermano del conscripto señaló que "lo pillaron 'pasando bala' pues estaba con psicólogo y psiquiatra", y tenía antecedentes por depresión. El castigo suministrado al conscripto habría sido, según esto, el detonante de una reacción que ya se estaba gestando en forma de angustia e impotencia. Cachando este caso pensé de inmediato en la clásica película Full metal jacket. El protagonista del tiroteo consiguió identificarse con aquel malogrado recluta Gomer Pyle, quien en la película se vuelve el centro del matonaje por parte del instructor Hartman. Después de ser el chivo expiatorio del recinto y de ser atacado por sus propios compañeros a modo de represalia, Pyle decidía tomar su rifle para encañonar al instructor y suicidarse después. Las palabras de Pyle antes de morir podría haberlas dicho el propio conscripto: "Ya estoy en un mundo de mierda". Será que Kubrick fue profético en su lectura cinematográfica del entrenamiento militar, o la realidad de nuestro Ejército está adquiriendo los elementos más crudos de "Nacido para matar".