jueves, 15 de enero de 2026

La experiencia me ha enseñado que es mucho más efectiva y sincera una confianza en uno mismo y en tus cercanos que una esperanza ilusoria en la humanidad como conjunto. A eso le sumo una perspectiva estoica: lo que está fuera de nuestro control no tendría que preocuparnos. Cualquier creencia en un futuro mejor (o en un sistema ideal de corte teleológico) fracasa y fracasará rotundamente por el simple hecho de que somos falibles. No hay un fin de la historia, por la sencilla razón de que nada acabará. Todo seguirá su curso a pesar de nosotros.

No hay comentarios.: