domingo, 27 de septiembre de 2026

En su texto "Juan Luis Martínez después del silencio", Roberto Careaga contaba la anécdota sobre un encuentro escandaloso entre Juan Luis Martínez y Pablo de Rokha en Valparaíso. La historia detallada fue compartido por la cuenta "Acero de invierno" en instagram:
"Nació el 7 de julio de 1942 en Valparaíso. Juan Luis Martínez Holger era hijo de un farmacéutico de cierto dinero, que pronto se arruinaría. Junto a Eduardo Parra, futuro integrante de Los Jaivas, montaba su vespa BMW por Viña del Mar. Otras noches, jugaban a robar autos y echar carreras hasta Santiago. Juntos pasaron a integrar la bohemia porteña y, aparentemente, su interés no estaba en la literatura. Raúl Zurita cuenta que para los “choros del puerto”, pelearse con Martínez pasó a ser parte de su formación. Con los años, enfermo, el poeta dejaría los puños. Pero a mediados de los 60, ya adentro de la escena literaria porteña, no pudo contenerse ante Pablo de Rokha.
El clan De Rokha celebra una comilona en Valparaíso. En algún momento, el pantagruélico Pablo pone en la mesa una vieja rencilla: “El que no está conmigo, está con el poeta de las conchitas”. Martínez se opone, está con Neruda. El tono de los insultos se eleva, Martínez bota la mesa con la comida y se arma una pelea de proporciones. Una micro de carabineros terminó la disputa. Juan Luis se tomaba en serio su papel: alguna vez llegó armado con una cadena hasta el set de la radio Valparaíso a enfrentarse con un locutor que insistía en hablar mal del “Loco Martínez”. Estaba al aire."
Según se detalla en la cuenta, existen dos versiones distintas del mismo episodio. En una, ocurrió durante una comida del clan De Rokha en Valpo. En la otra, señalada por Roberto Yañez en The Clinic, la cuestión habría sido en el bar Pajarito. En ambas versiones, los poetas terminarían agarrándose a los combos, aunque se dice que Martínez se retiró del lugar antes, junto a su amigo Eduardo Parra. Roberto Yañez dijo, además, que De Rokha, con varios tragos encima, les habría "sacado a la madre" a los que estaban con Neruda, y los habría mandado a la mierda.
De haber sido verdad o, tal vez, una leyenda exacerbada por la propia mirada poética, cuánta aura irradiaban aquellos poetas, incluso en sus momentos más desatados y estruendosos, sobre todo en esos momentos desatados y estruendosos. Y para sumarle más condimento a la sazón, sé de varias lecturas poéticas que se hicieron hace años, precisamente en el bar Pajarito (de cuyos ciclos hasta salió una antología con la huella de un vaso de vino como portada). No sé si hubo peleas, reyertas o algo parecido en esos lares. Sí me consta que hubo algo así como un "conflicto" en un local de Salvador Donoso, un poco más allá del Pajarito, y también en el contexto de otras lecturas poéticas, en otros locales y con otros protagonistas, pero bajo un mismo escenario porteño como telón de fondo. Si se siguiera contando la historia secreta de la poesía chilena y de la porteña más reciente, no me cabe duda que saldrían de allí anécdotas de lo más bizarras.

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