sábado, 7 de marzo de 2026

Hay un libro que salió como el más leído en las cárceles de Chile, durante el 2025: “Las once mil vergas” de Guillaume Apollinaire. Para el año 2020, se hizo un ranking similar y lo más curioso es que la obra del italiano también quedó en el mismo puesto. Un clásico predilecto entre los reclusos. Algo libidinoso para tiempos duros. Otro libro que se repitió fue “El jardín de secreto” de Chesterton. Habría que indagar en la psicología profunda de esas elecciones literarias. ¿Cuál es el canon de los encerrados?
Según la IA, un ejemplo del “arte del chamullo”, bajo la anatomía de la sala de clases, sería algo como la siguiente respuesta a una pregunta de desarrollo: “la existencia se teje entre las sombras del desconocimiento como un pájaro que huye del invierno en busca de un sol imaginario… la retórica es el último refugio del náufrago. El caperío criónigo”.
"Historias desequilibradas por la altura y otros desalientos", indicó mi tío que podría ser un buen título para un próximo hipotético libro. Desequilibrio. Desaliento. "Sobre todo y considerando que tu prosa es energía en colisión, genera partículas de antimateria literaria. Estoy de acuerdo con Zavala en aquello de que un buen ajedrecista se reconoce por sus finales".
“La literatura no es algo soluble en religiones, en filosofías y en ideologías políticas. Siempre han tratado naturalmente de encapsular a la literatura en nombre de una religión, de una filosofía y de una ideología política. Ahí tenemos a Platón, a Calderón de la Barca, a Bertol Brecht, la llamada “literatura feminista”, etc. Siempre se trata de etiquetar a la literatura para llevarla a un determinado corral, a un determinado corralito filosófico, ideológico, religioso, pero la literatura se escapa, huye de las celdas y de las cárceles. La literatura siempre ha huido de los conventos, de las universidades y de los parlamentos políticos. Siempre ha huido de todos esos sectores, sin embargo, todos quieren meterla en su cama. La literatura no es la puta de las ideologías, en absoluto”. Jesús G. Maestro.

viernes, 6 de marzo de 2026

“La gran literatura es literatura sin causas. Shakespeare no dice a la gente: estos son los buenos y estos son los malos. Es capaz de que hasta nos caiga bien el canalla mayor de la historia de la literatura, que es Ricardo Tercero. La literatura, los escritores no somos jueces, nos dedicamos a entender. Entender no significa justificar, significa darte los instrumentos para no volver a cometer los mismos errores, y por eso la literatura es útil si es valiente y no hace pedagogía ni propaganda. Eso es letal, absolutamente mortal. Y estamos en un momento en que la pedagogía y la propaganda se están apoderando de la literatura, y eso es letal. El novelista o el escritor que le dice a la gente lo que tiene que pensar es un mal novelista o un mal escritor”. Javier Cercas. Corta.
"Lo he dicho muchas veces: la literatura es ante todo un placer, como el sexo; pero también es una forma de conocimiento, como el sexo. Por eso, cuando alguien me dice que no le gusta leer, lo único que se me ocurre es darle el pésame, acompañarle en el sentimiento: es como si me dijera que no le gusta el sexo. Yo escribo para saber: porque no sé. Yo escribo para entender: porque no entiendo." Javier Cercas. Hay también buena literatura casta, muy abundante, pero no hay como el placer del "delicioso" (sobre todo si es con la persona amada) y el del éxtasis que sigue al término de una obra. Se miente a sí mismo quien no aprecia esos pequeños deleites, frente a un mundo que precipita su propio ocaso.

jueves, 5 de marzo de 2026

Antonio Lobo Antunes: «Y eso da entender que escribir es una cosa muy difícil. Es una cosa imposible. Nunca vas a conseguir lo que quieres. Puedes ir de derrota en derrota, pueden ser gloriosas derrotas o malas derrotas. No hay ningún secreto: es solamente trabajo (...) La vida es una cosa tan rica, tan variada, con tantos materiales, tantas cosas. Escribir es escuchar con más fuerza. Y las voces empiezan a hablar y solamente hay que traducirlas y organizarlas. La escritura, si lo ves mejor, es un delirio organizado».

miércoles, 4 de marzo de 2026

No he tenido mucho tiempo para nada más, aparte de trabajar en el nuevo colegio. Debería estar contento, sí, por haber encontrado pega estable, aunque se me ha hecho difícil volver a agarrar el ritmo. El colegio queda lejos, muy lejos. Quizá se trata del colegio más apartado en el que he trabajado, a tal punto que tuve que mudarme durante la semana, porque el viaje demora mucho. A mi alrededor, donde alojo, está la carretera, junto a un grupo de casas humildes. Recién a la semana y media pude captar algunos lugares estratégicos donde servirme alguna colación o comprar mercadería. Se siente extraño en esta tierra. Acá solo soy conocido como el profesor de Valpo que viene de paso a ganarse sus lucas. Me abrigo en ese perfil y en él encuentro una paz insospechada. Acá nadie sabe de mi veta creativa ni de mis andanzas del pasado y mejor que sea de esa manera. Un verdadero reseteo siempre conviene, cuando las cosas alcanzan un punto de no retorno y la saturación asfixia cualquier otra salida. No hay mucho que hacer, en realidad. Hay una calma paradójica en estos días de marzo. Aprovecho los pocos momentos que tengo de ocio para teclear algunas palabras, pese a su tono y a su precariedad. Al salir, me espera un terreno como de campo, sin pavimentar todavía, y mucho más allá, a dos cuadras, una angosta y larga calle que va a dar a un lugar semiárido, casi desértico. Todos los días paso por ahí y es el camino más corto y expedito de ida y de vuelta. Por lo pronto, ese será el atajo que tome.

martes, 3 de marzo de 2026

Cuarenta años de Master of puppets

Cuarenta años de un discazo. De esas obras iniciáticas. Con el aniversario de Master of Puppets de Metallica me acuerdo que una vez en el colegio, durante algún recreo, alguien se tomó la radio escolar y colocó a toda pala damage inc (o al parecer otro tema del disco, no recuerdo bien). Hasta el día de hoy nunca se supo quién fue aquel o aquellos que lo hicieron. Seguramente, eran los cabros que tocaban en alguna banda y que vacilaban también la volada del metal. Repito que el cassette de este álbum lo compré en la extinta Blackbox de la Galería Tres Palacios. Qué recuerdos me trae Metallica y, en particular, este álbum. Conste que primero escuché el "Justicia para todos" en cassette EMI edición chilena, traducido al estricto español en los títulos de las canciones...

domingo, 1 de marzo de 2026

Mañana Super Lunes lejos de la ciudad, haciendo patria a la cresta del mundo, en colegio nuevo. "Te va a ir excelente", dice mi polola. "Aunque quede lejos", agrega ella. "Es como si fuera a la guerra, al batallón", le digo. "No le pongai color tampoco", comenta, con un emoticón me divierte. Como si los alumnos fueran soldados; y los profes, sus gendarmes. En todo caso, el pique se parece más a un viaje de negocios, los típicos en que la distancia le agrega dramatismo al asunto.