NO HACE FALTA QUE LO DIGAS, LA TV ES UN MIEMBRO SEXUAL ELÉCTRICO.
T.V (TELE VIRUS)
En el foco de la humanidad, inspecciona.
Es un huésped portátil y frío
que te entrega coloridos subparaísos,
y si llegas a verlo, te darás cuenta
de que te interesas en él más que él en ti,
porque conoce cuánto puede consumir de ti,
y es infernalmente inagotable.
Solo ve a la mano maestra masturbar el circuito.
Comunicación inverosímil
en la que solo filtra la psiquis en filamentos.
Es la garantía del expectante,
el cebo e higiene del gran Juglar.
La carga crónica ya saldada para ti,
y para tu fantasía en recortes,
una caja de acromática libido
¿Es por eso por lo que pagas?
¿Por el metal radiactivo en tu interior
y que sólo reverdece tu faz en yerro?
A ver cuánto puedes ver.
Solo si pudiera exprimir,
el portal entre mil estelares,
envase de auto saprofito eléctrico.
¿Creerás lo que estás viendo?
¿Verás a lo que estás creyendo?
Vuelve a presionarlo, rotarlo, agitarlo,
hasta que conjugue tu fenómeno,
y entonces tu radar cerebral
lista para la señal de pánico.
Dentro de tu anestesia de cobre,
creerás lo que estás viendo.
Réplicas hastiadas, de tu no-rostro
¡He ahí el producto de tus tres dimensiones!
que te entrega coloridos subparaísos,
y si llegas a verlo, te darás cuenta
de que te interesas en él más que él en ti,
porque conoce cuánto puede consumir de ti,
y es infernalmente inagotable.
Solo ve a la mano maestra masturbar el circuito.
Comunicación inverosímil
en la que solo filtra la psiquis en filamentos.
Es la garantía del expectante,
el cebo e higiene del gran Juglar.
La carga crónica ya saldada para ti,
y para tu fantasía en recortes,
una caja de acromática libido
¿Es por eso por lo que pagas?
¿Por el metal radiactivo en tu interior
y que sólo reverdece tu faz en yerro?
A ver cuánto puedes ver.
Solo si pudiera exprimir,
el portal entre mil estelares,
envase de auto saprofito eléctrico.
¿Creerás lo que estás viendo?
¿Verás a lo que estás creyendo?
Vuelve a presionarlo, rotarlo, agitarlo,
hasta que conjugue tu fenómeno,
y entonces tu radar cerebral
lista para la señal de pánico.
Dentro de tu anestesia de cobre,
creerás lo que estás viendo.
Réplicas hastiadas, de tu no-rostro
¡He ahí el producto de tus tres dimensiones!
