Frase de Jürgen Habermas (1929-2026) que envejeció demasiado mal, y que parece un comentario sarcástico sobre la contingencia geopolítica, a raíz de su partida: “Tras la caída del Imperio Soviético y el fin de una polarización del mundo concebida en términos sociopolíticos, los conflictos se definen cada vez más en términos culturales, es decir: como el choque frontal entre pueblos y culturas, marcados en su identidad por la oposición tradicional de las religiones universales. En esta situación, los europeos nos encontramos ante la tarea de lograr un entendimiento intercultural entre el mundo del Islam y el Occidente marcado por la tradición judeocristiana”. (Habermas, J. “Sobre la lucha de las creencias” en De la impresión sensible a la expresión simbólica. Ensayos filosóficos).
sábado, 14 de marzo de 2026
"¿Cómo sería una guerra entre todos los personajes de la ficción?", se preguntaba un alumno, mientras inventaba un relato de un superhéroe. Se trata de una pregunta que yo mismo me hice hace años, en mis periodos más ñoños. Y con todos los personajes, se refería absolutamente a todos, en todos los universos imaginables de la fantasía, comics, novelas gráficas, libros, música, plástica, pinturas, series, películas, videojuegos... ¿Cuál sería el nombre de ese conflicto: la guerra definitiva de la ficción? ¿Bajo qué argumento o trama cabría semejante exceso? ¿Sería una guerra infinita? ¿Las dimensiones de su devastación alcanzarían el tejido de la propia realidad? ¿Sería capaz de rivalizar con una nueva inminente guerra de proporciones nucleares? Visualizo todo eso, a una escala imaginaria, luego vuelvo a los análisis geopolíticos sobre Estados Unidos, Israel e Irán, con las otras potencias en órbita.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)