Decía Bolaño: "Esto es lo que aprendí de la literatura chilena. Nada pidas que nada se te dará. No te enfermes que nadie te ayudará. No pidas entrar en ninguna antología que tu nombre siempre se ocultará. No luches que siempre serás vencido. No le des espalda al poder porque el poder lo es todo. No escatimes halagos a los imbéciles, a los dogmáticos, a los mediocres, si no quieres vivir una temporada en el infierno. La vida sigue, aquí, más o menos igual". Bolaño la tenía clara. Cuando las cosas se ponen feas, nadie te respaldará. Cada quien se las arregla como puede. Si no tienes lobby y nadie te auspicia, te salvas solo, con los medios que tengas.