sábado, 11 de julio de 2026

Esta lectura de Junger pareciera hablar sobre Valparaíso: "A él le interesaban menos los monumentos y palacios, testigos de un pasado histórico, que la vida anónima que, poco a poco, como se forma una rama de coral, había ido construyendo la morada -su substancia anímica. Por ello, prefería los barrios que habían crecido ajenos a las reglas de la arquitectura, aglomerándose en el curso de los años. Innumerables seres desconocidos habían vivido, sufrido y gozado allí. Innumerables vivían aún. Los muros se habían impregnado de su esencia. Era una fuerza poderosa, sí, como un hechizo". Ernst Jünger, "Un encuentro peligroso".
Me permito reproducir los siguientes comentarios sobre mi proyecto de escritura, hechos por la profesora del Seminario de Graduación del Magister y mezclados con apreciaciones de algunos compañeros: "Buena pluma, se siente muy fluida y dinámica, pero aún no sabemos bien qué es lo que quieres contar y hacia dónde va el proyecto. ¿Se trata sobre la memoria? ¿Sobre el fuego? ¿Sobre el diario y/o Valparaíso? Está la carcasa, pero falta la carne. Al final, te acompañamos como lectores en una búsqueda infructuosa. Una especie de laberinto sin salida. Si deseas saber qué pasó ahí, quiénes lo hicieron, puede que te demores años. Lo mismo de quiénes quemaron el metro, dónde están. Este país echa al olvido y tiende a levantar el simbolismo de esa duda. Los mitos crecen. Vivir en el fin del mundo es llenarnos de mitología. Te planteo preguntas ¿Qué hay adentro? ¿Qué había adentro? Tal vez, habría que agregar un anclaje en tu vida, un motivo más emocional, además de saber sobre la historia de El Mercurio. Tiene el potencial para ser una gran crónica, sobre todo y considerando la incertidumbre y hermetismo que mencionas. El diario El Mercurio de Valparaíso debe ser el símbolo de lo que realmente quieres contar."