jueves, 27 de mayo de 2021

“Eumeswill”, o el sueño del anarca

Este texto de Milagros Mata Gil se publicó por primera vez en Prodavinci el 16 de febrero de 2013.



Ernst Jünger, escritor, filósofo, novelista e historiador alemán.

“El paso más rudimentario hacia la libertad

es liberarse de toda servidumbre política”.

Ernst Jünger

Un anarca no es un anarquista. Es alguien que rescata la soberanía individual. Citando a Benjamin Tucker, pensador del siglo XIX: Si uno tiene el derecho de gobernarse a sí mismo, todo gobierno del entorno es una tiranía, es decir, aunque tiene muchas variantes, la concepción del anarca preconiza un equilibrio entre libertad y orden. El pensamiento anarca (que se opone al de anarquismo) influyó grandemente en otros pensadores, entre ellos Friedrich Nietszche. De allí lo toma y lo modifica Ernst Jünger, en su magnífica novela Eumeswill, publicada en 1977.

El asunto de la novela es muy claro: en un futuro sin fecha, el viejo orden mundial ha estallado en millares de ciudades-estado. Eumeswil, situada en algún lugar del Norte de África, está gobernada por un tirano llamado el Cóndor, que dirige los destinos de todos desde la alcazaba que domina la ciudad. El nombre deriva de Eumenes, diádoco de Alejandro Magno, y es posible que Jünger lo utilizara como metáfora de su propia biografía, pues, como él, Eumenes fue escribano y soldado.

En esta novela, un historiador, Venator, entra al servicio del tirano como servidor de la mesa, lo que le permite observar de cerca la conducta, los vaivenes ideológicos, las represiones y las angustias del mismo. Es preciso resaltar el carácter amo-siervo que preside la relación entre ambos personajes, pues esa servidumbre es lo que permite al sirviente resaltar su libertad de espíritu. Estar cerca del poder le permite observarlo, reflexionar sobre su condición y buscar la forma de sobrevivir bajo su dominio.

Jünger, como muchos intelectuales de su tiempo, fue afecto al nacionalsocialismo, y defendió muchas de sus posiciones. A partir de 1939, sin embargo, y viendo el uso que estaban haciendo los nazis de los planteamientos de sus obras, procuró marcar una distancia, que no fue suficiente para salvarlo del ostracismo que imponen, a veces, los que escriben las historias. En ese año publica Sobre los acantilados: una intensa narración en la que manifiesta su repulsa por los regímenes dictatoriales.

A diferencia de lo que les ocurrió a muchos miles de intelectuales de la época, su condición de militar profesional, y la protección que le brindó la Wermacht en los momentos más delicados, le permitieron permanecer en Alemania y salir relativamente indemne de la barbarie hitleriana. Personalmente, él evolucionó hacia un nihilismo a ultranza, manifestado en un exilio interior que se prolongó una vez finalizada la II Guerra Mundial, cuando fue sometido al humillante proceso de desnazificación. Hasta el fin de sus días vivió en Alemania del Este, bajo otra tiranía: la del comunismo.


En Eumeswill se prevé una época en la que el igualitarismo y los logros económicos del Estado, las variantes del socialismo, se van a imponer (por la fuerza si es necesario) sobre los derechos ciudadanos: va a imperar la inmemorial política del palo y la zanahoria en la que el palo estará forrado de seda y la zanahoria premiará a quienes vivan de acuerdo con lo que quienes mandan consideren políticamente correcto. En ese contexto, Eumeswill funciona como un tratado de filosofía política y un manual de supervivencia.

Pero es también un agudo análisis del papel del intelectual ante las tiranías o regímenes dictatoriales. El mismo Jünger, excelente escritor y claro pensador, tuvo que vivir la experiencia de estar cerca de un régimen de fuerza y brutalidad. Sin embargo, nada lo ha ubicado en el rol de perseguidor fundamentalista o policía ideológico. Es cierto que tampoco se le conocen actitudes en contrario. De hecho, se inventó una isla, se declaró anarca, y desde allí elaboró su pensamiento y su obra. Fue hasta el fin de sus días un hombre escéptico y sin ilusiones, un hombre distanciado de su sociedad, lo que le permitió mirar el mundo y mirarse a sí mismo. Fue un cazador de fenómenos sociales, como lo fue Manuel Venator (de allí el nombre) en la torre del Cóndor.

En la página que le dedican: www.ernst-juenger.org dice que la obra de Jünger puede servir como hoja de ruta hacia la libertad y el sentido en el paisaje social y espiritual de hoy, especialmente por medio de la figura del anarca: autónomo, pacífico e interiormente libre, a diferencia del anarquista.

Ciertamente, todas las personas tenemos que escoger en alguna oportunidad de la vida, cuál posición es la ética y moralmente correcta en política. Y en los intelectuales esta escogencia está potenciada por el ámbito de influencia que pueden ejercer. Es posible que el aislamiento no sea la mejor posición, pero es una, y es respetable. Lo que sí es preciso evitar es convertirse en perseguidores de todos los que piensan distinto. Y es en este sentido donde encaja la recomendación de la novela de Jünger (si la encuentran).

miércoles, 26 de mayo de 2021

Año Tres Mil (Introducción)

Un avance de la obra que el cuidador de autos prometió escribir:

Donde el ser humano nace para el espacio sideral… aprendiendo todo sobre la tierra y del ser humano… hhha electrónica… desde los 5 años para que cuando tenga 10 años ya tenga conocimiento… para ser astronauta.

Transcripción fiel del original.

Le pasaré 3001 Odisea final de Arthur Clarke. Aquí hay, sin duda, un intertexto involuntario.

martes, 25 de mayo de 2021

Stingo dijo en vivo que “los acuerdos los ponemos nosotros”. “¿Nosotros quiénes?”, le preguntaron. “Los que no somos de derecha”, respondió. “Nosotros vamos a decidir. Nosotros, los que representamos a la gente”. Si bien acierta en el hecho de que fue la izquierda del Apruebo la que obtuvo mayor número de votos para la Convención, aplastando con eso a una ya vetusta, anquilosada y agónica derecha, obvia el apabullante porcentaje de abstenciones producto del último proceso electoral. De ese modo, la representatividad que se arroga Stingo no es tal como la pinta, porque las cifras generales no la acompañan y se suma a otra de las tantas consignas, de los tantos comodines (la gente, el pueblo, las bases) que veremos circular de ahora en adelante en los debates con los constituyentes, esa suerte de “independientes” renovados, ahora devenidos “vengadores” de la “nueva política chilena” (y para ser honesto, con dos palos y medio al mes por escribir ¿Quién no se siente superhéroe?).

Ojo con las actitudes mesiánicas. Ojo con los evangelismos. Eso le da argumentos al otro bando para rebatir ciertos microfascismos (y con justa razón) en una Convención que se supone representativa (¿De qué? ¿De menos del tercio de la población?) y en donde supone todos tendrán que limar sus asperezas y dejar de lado sus diferencias, con miras a un proyecto común: nada menos que la nueva Carta Magna de nuestro Chile ready made, cuestión, claro está, ingenua, si hablamos de política pura y dura, sobre todo chilena, la cual se ha lucido tanto por sus maquiavélicos malabares, su redundante dialéctica de intereses creados, su horadada cáscara de probidad en tiempos cada vez más críticos.

"Qué aprovechará el hombre. La vida sin principios", Henry D. Thoreau (fragmento)

Uno vuelve de asistir al funeral de la humanidad para encontrarse con un fenómeno natural: una pequeña idea es sepulturera de todo el mundo

lunes, 24 de mayo de 2021

Cada vez más convencido de que el verdadero virus del pensamiento son las doctrinas. Siguiendo a ciegas a las doctrinas, se cae en una sociedad enquistada de dogmas, atrapada entre disonancias cognitivas, inoculando a cada momento sus propios sesgos de confirmación, ahogando el sistema inmune de la autonomía. El finado Maturana ya lo decía claramente: “las doctrinas son enemigas de la reflexión”.

domingo, 23 de mayo de 2021

No virus

¿Y si te dijera que nunca hubo un antes del virus

Que la normalidad pretendida

era igual de mórbida, solo que deambulábamos en ella,

anestesiados, plagados de ilusiones e hipocresías?

La división creada por el patógeno no es tal,

Siempre estuvo ahí, injerta en la mirada del extravío

estirando el elástico de nuestro maniqueísmo.

sábado, 22 de mayo de 2021

NO A LA DICTADURA SANITARIA 1984

Mientras un poco más del tercio de la población celebra el triunfo de los constituyentes, la Cámara de Diputados metió de manera subrepticia la nefasta política de control llamada "Carnet verde" que básicamente consiste en dividir a Chile entre ciudadanos de primera "vacunados" y ciudadanos de segunda "no vacunados". Hay que decir NO al control estatal, en nombre de una pretendida seguridad sanitaria. 

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Covid 19 y Wetiko

La pandemia mundial de coronavirus está reflejando— al igual que un sueño, donde el paisaje onírico exterior es una expresión simbólica del estado interno del soñador— un proceso inconsciente que está sucediendo en lo profundo de la psique humana.

Uno de los principales apodos de Jung para Wetiko fue la "psicosis totalitaria". El paisaje interno de la psique se refleja en el mundo externo, por ejemplo, a través de la tendencia inquietante e innegable hacia el totalitarismo, tanto en los Estados Unidos como en todo el mundo, con su centralización cada vez mayor del poder y el control. Cuando no estamos en contacto con nuestro poder creativo intrínseco, el poder externo del Estado está más que feliz de recoger nuestra agencia inconsciente para nosotros y usarla contra nosotros para sus propios fines. Si marginamos nuestra propia autoridad interna, soñamos con fuerzas totalitarias externas para limitar nuestra libertad y crear nuestra experiencia para nosotros, como vemos hoy en todo el mundo. En otras palabras, hay una correlación directa e inmediata entre lo que está pasando dentro de nuestra psique y cómo se manifiesta nuestra experiencia del mundo.

viernes, 21 de mayo de 2021

El cineasta iraní Babak Khorramdin fue asesinado y descuartizado por sus propios padres, según dice la investigación, debido a que permanecía soltero a los 47 años. Se trataría de un "asesinato de honor”. Sus padres no se arrepienten de nada. Si estos antecedentes se confirman, estaríamos ante otra víctima más del fundamentalismo religioso, pero, sobre todo, ante un verdadero mártir de la soltería, estado civil todavía estigmatizado al día de hoy, incluso en Occidente, en plena flor del progresismo. ¿Cuántos otros solteros tendrán que seguir callándose la boca, señalados solo por seguir su propio camino, o morir sacrificados, como carne de cañón, en nombre de esa insidiosa y vetusta institución llamada matrimonio?

jueves, 20 de mayo de 2021

Proyecto Marte

Según el libro “Proyecto Marte” (1952) del científico alemán Wernher von Braun, el padre de la cohetería, en el futuro la humanidad colonizaría Marte bajo las órdenes de un tal Elon. Sí, como el nombre del magnate sudafricano y rockstar de la ciencia. Un pasaje del libro reza lo siguiente:

Una vez instalados, se creó un gobierno marciano dirigido por diez hombres, cuyo líder fue elegido por sufragio universal durante cinco años bajo el nombre o título de Elon. Dos casas del Parlamento promulgaron las leyes que administrarían tanto el Elon como su gabinete.

La Cámara Alta fue denominada como el Consejo de los Ancianos y se limitó a nombrar a unas 60 personas, cada una de las cuales fue nombrada de por vida por el Elon como vacantes en caso de muerte.

Uno de las propuestas más ambiciosas de Elon Musk consiste precisamente en enviar una primera tripulación a Marte para el año 2024, a través de su Starship, cortesía de Space X. Musk, a propósito, se enteró de la referencia al libro de Von Braun a través de un usuario en twitter que posteó sobre él. Luego, el propio Musk publicó en su cuenta un estado escribiendo: Destiny, destiny/No escaping that for me.

Es posible que todo esto se trate de una mera coincidencia textual, un simple alcance de nombres y referentes, fruto de la ciencia ficción. O bien puede que sea interpretado como una profecía cosmonáutica de corte literario. Si fuéramos más lejos en la especulación, se podría incluso suponer que se trata de un plan ideado desde el siglo pasado, en plena carrera espacial durante la Guerra Fría. Pero eso ya sería mucho decir. Por lo pronto, se trata de una coincidencia más, una, entre muchas otras que se van sumando al gran cúmulo de misterios relacionados con ciertas figuras de la elite mundial, sus proyectos rimbombantes y sus tramas ocultas.

¿Llegará Musk a Marte antes que los marcianos lleguen a Musk?

Que la galaxia nos pille confesados.