domingo, 25 de octubre de 2026

Treinta años de Aenima (1996) de Tool

Se cumplen treinta años de un disco fundamental del metal alternativo de los noventa: Aenima (1996) de la banda Tool. Hay muchas cuestiones sobre las que me gustaría profundizar: memorias, evocaciones y verdaderos viajes mentales, pero prefiero escribirlas de manera orgánica, sin tanto esquema:
-El primer recuerdo que tengo de Tool fue en el año 2002 app. Vi un video suyo en MTV, creo que era el de Aenima. Aún no estaba acostumbrado a ese sonido tan experimental y alternativo, recién me iniciaba en cosas más digeribles como el grunge o el rock clásico. Un tiempo después, supe que se trataba de una cirugía sonora y psicológica con efecto retardado. Volví sobre ese video y esa soberbia animación hecha por Adam Jones y el concepto era verdaderamente revolucionario para la época.
Mi viejo se volvió fanático acérrimo de la banda, precisamente por el concepto visual detrás de los videos de Tool. "Detrás de ellos había una mente maestra", sostuvo. "Arte puro hecho rock". Con Undertow ya habían incursionado en el uso de stop motion y la música aún seguía una tónica rockera, siendo incluso catalogados dentro de la etiqueta "grunge" de la década, pero con Aenima llevaron las cosas a otro nivel de complejidad y ambición, cuestión que alcanzaría su cumbre creativa, cinco años después, con Lateralus, el año 2001.
Casi en esos mismos años, estamos hablando del 2003 o 2004, pleno apogeo de la televisión por cable, volvía a ver los singles y los videoclips de Tool, esta vez por Vía X. Gonzalo Frías, como buen fan de la banda, le ponía su cuota de pasión al asunto, al transmitir los videos con algunas ediciones especiales, subtítulos y pasajes que no se encontraban en el formato original. Unía a esa mezcla bizarra de arte, alt rock y metal progresivo, una amalgama de cine y subversión gráfica.
-La portada tiene un efecto óptico en tres dimensiones, en el que una luz blanca aparece rodeada de múltiples ojos creando la ilusión del movimiento. Por dentro, se repite el ojo, quizá una reminiscencia orwelliana o más bien hinduista, con el chacra de la clarividencia. También aparecen un par de bebés ángeles siendo perseguidos por una criatura humanoide; y el propio Maynard James Keenan con la banda, en una foto difuminada dentro de un cuarto. Maynard está en el suelo con el cuerpo contorsionado en una posición ritual muy extraña.
-El maestro de la comedia y el stand up norteamericano, Bill Hicks, es homenajeado en el arte del disco, con un dibujo suyo en el que aparece vestido de médico y le pone unas prótesis a un Maynard en estado de éxtasis o de alucinación, mirando hacia arriba como abstraído de sí mismo. Un fragmento de un monólogo de Hicks figura en el último corte del álbum, Third Eye. En las frases sampleadas de algunas de sus rutinas, donde alude al efecto de las drogas psicodélicas, Hicks afirma que "toda la materia es simplemente energía condensada en una vibración lenta" y que "somos una misma conciencia experimentándose a sí misma de forma subjetiva". Remata con su icónica frase: "aquí está Tom con el tiempo", seguida de unas risas del público.
-"Cada vez que un científico, filósofo, artista o atleta empuja nuestros umbrales hacia un nuevo terreno, la raza entera evoluciona", se deja leer en la libreta del arte del disco, en el fragmento de un texto donde se aluden a los "humanos mutantes del futuro" (Futants), idea planteada por Timothy Leary. En ese mismo texto, se mencionan además los efectos de la magia(k) ritual . Se remata con las siguientes líneas: "Las creencias son peligrosas. Las creencias permiten que la mente deje de funcionar. Una mente no pensante está clínicamente muerta. Believe in nothing".
-El concepto detrás del nombre de Aenima es pura alquimia psíquica. Se trata de un neologismo que combina el "anima", concepto junguiano relacionado con el alma, en estrictor rigor, "el arquetipo femenino en el inconciente del hombre"; y el "enema", un procedimiento médico usado para limpiar los órganos por dentro y evacuar los residuos y las impurezas. Se trata de una auténtica purga espiritual. La transformación de uno mismo requiere de una crisis y una confrontación. En términos alquímicos, "solve et coagula". El tema homónimo del album representa de manera sarcástica este concepto, al imaginar un escenario apocalíptico en el que todo Los Ángeles acaba hundido en el océano. Esa misma idea podría extrapolarse a cualquier otro escenario o campo humano. El agua en forma de diluvio, de tsunami o de marea alta tiene ahí una cualidad tanto destructora como redentora. ¿Será que la naturaleza arremete contra nuestra soberbia, o de vez en cuando, hace una limpieza interna para continuar su ciclo de vida? Nosotros también podemos trabajar sobre nuestros propios diluvios y precipitaciones. Tirar la cadena, de vez en cuando, y dejar fluir el desperdicio por el estanque resulta algo sanador.
-Sobre esto mismo, mi viejo siempre repetía aquella frase susurrada y luego vociferada por Maynard: "learn to swim", "aprende a nadar", una ironía y, al mismo tiempo, una invitación, un desafío. Además, recordaba otra frase en el clímax de la canción Aenema: "read between the lines", "lee entre líneas", ve más allá del mensaje literal, descifra el significado oculto de las cosas, la metáfora, el símbolo. Aguza el sentido crítico y tu lectura de la realidad. Hay que estar preparados para lo que viene. El concepto de Aenema era tan demoledor, en su momento, que fue incomprendido y señalado como una rara avis dentro del rock alternativo. Pero, si se analizaba con el suficiente entusiasmo, tenía incluso algunos visos de premonición. Cinco años más tarde, el 2001, mismo año de su siguiente obra magna, Lateralus, ocurría el (¿auto?) atentado de las Torres Gemelas en Estados Unidos, y con ello, una radical ruptura en el orden del mundo. Un cambio brusco que precipitaría los acontecimientos históricos hacia un punto de paroxismo, de ahí en adelante. Las viejas estructuras llegaban a su punto de colapso, las certezas terminaban de difuminarse y la sociedad entera se veía obligada a enfrentarse consigo misma, con su propia ánima, con su propio ser interno, hasta integrarlo, volverlo conciente y prepararlo para el siguiente nivel. ¿Un nuevo orden de cosas? ¿Una nueva concepción de la humanidad? De eso ya están hablando las propias elites transhumanistas y, en otra vereda, muchos pensadores de la Sabiduría perenne. Que cada quien busque su propia idea y aprenda a nadar por sus propios medios para no sumergirse en el caos. Aenima seguirá viva y esperando a abrir ese "tercer ojo".

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