Mi yo antiguo hubiera querido participar de alguna lectura poética con motivo del cincuenta aniversario del Golpe, pero sé que mi nueva postura política ya ningún viejo camarada me la perdona, y ya no soy bienvenido en casi ningún círculo que frecuentaba, así que haré mi propio lectura de tan paradigmático hecho histórico. Buen lunes.
lunes, 4 de septiembre de 2023
Cuando mi polola bromeó conmigo en nuestra cita, diciendo que tenía muchos pretendientes, yo le conté la historia de Odiseo, el rey de Ítaca y Penélope, quien lo esperó durante años en su regreso de la guerra de Troya. Los pretendientes debían pasar la clásica prueba de la flecha. Ninguno logró superarla. "Y los agarré a flechazos", le dije a ella. "Qué rudo. Me gusta", contestó, y se puso a reír, pícara. "Pero no te esperaría tanto tiempo", remató. Los tiempos del amor moderno ya no son los tiempos del mito clásico.
viernes, 1 de septiembre de 2023
jueves, 31 de agosto de 2023
Mi polola me pidió que leyera un poema suyo, inspirado en nosotros. Lo hizo para que lo revisara y se lo corrigiera. "Revísalo bien", dijo, "si hay algo que corregir, dímelo". Y es que ella se toma en serio la escritura. No pretende publicar, pero le pone empeño, cuidando el ritmo, la redacción y la ortografía. En calidad de editor y en calidad de amante, me pongo manos a la obra. En mi vida, escasas han sido las veces en que ambas cuestiones pudieron sobrevivir a la vorágine de la soledad, para poder coexistir en armonía. Se escribe como se ama, con las manos abiertas.
Segundo poema escrito a mano, por correspondencia amorosa, en clave romántica, dedicado a ella, editado e intervenido con experimentación para evitar la cursilería, en lo posible, sin quitarle la emoción y la intensidad:
y viniste
constelada en la órbita
había una puerta
que empujaste decidida
permanecimos dentro, ardidos
y fuimos en el reflejo
el otro multiplicado
encendidos sin temor
y desatados en la hebra
del instinto oculto
Huimos arrinconados
Sin que nos viera nadie
allá donde el misterio ríe
un escape equivalente al verso
un verso equivalente a la fuga
fundimos la palabra
atrapamos el ocaso
y pactamos sin avales
el derrumbe del cielo
el acto definitivo
el clímax de la historia
una consagración
más allá de las cosas
una afirmación
plegada a nuestro vientre.
martes, 29 de agosto de 2023
Me llamó un PDI que está a cargo del caso de mi asalto por motochorros. Me informó que recuperaron mi celular robado. Mayores antecedentes sobre cómo y dónde lo encontraron, es secreto de investigación. Antes de devolverme el celular, eso sí, dijo que primero iba a hacer otras dilligencias para dar con sus posibles portadores y perseguir su uso fraudulento. Al parecer, todo indica que la fortuna me ha vuelto a sonreír.
jueves, 24 de agosto de 2023
Conjunto de poemas que formarán parte de un hipotético poemario, con temática de desamor y conflicto político: "Asonada". Lea, camarada de letras:
La Gran Conspiración
¿Qué pasaría si te dijera que todo fue una pura mascarada y que hay mucha más opacidad tras el tejido de los sueños?
¿Que detrás de los ideales que seguimos con tanta insistencia, estaban los mismos que financiaron el sistema que combatimos?
¿Que aquellos rebeldes que creímos incorruptibles, escondían su propia agenda secreta y servían a intereses todavía ocultos al profano?
¿Que detrás de cada supuesto despertar se sobrepuso otra ilusión que procuraba mantenernos en un estado de sonambulismo, divorciados de la propia consciencia?
No hubo, no hay, no habrá
No hubo nada más utópico que nuestro pasado.
No hay nada más real que nuestro presente.
No habrá nada más distópico que nuestro futuro.
La peste
La peste llegó después de un estallido
como metáfora de nuestra ruptura
un quiebre institucional de nuestros sentimientos
trama de pánico, desengaño y disolución.
En mi corazón ya no hay patria
en el tuyo, solo la bilis y el caos.
Asonada
Un octubre sin fin fue abortada nuestra promesa
Un octubre sin fin fue evadido todo significante
Un octubre sin fin fue extinguido el tiempo
se perpetuó la bilis y se propagó la peste.
Un octubre sin fin no hubo sacralización
Un octubre sin fin fue usurpado el espíritu
Un octubre sin fin fue disuelto el sentido
El palacete y la estatua de los significados
Se quemó la ciudad y con ella el alfabeto de nuestra historia.
De nada sirvieron las palabras conjuradas en la noche
De nada sirvieron los rituales al fulgor de la belleza
Demasiado sudor nos empañó el destino
Demasiada pasión nubló la intentona
Por revertir el curso satánico del poder.
Miramos a sus ojos y las grietas de su espejo
Penetraron en nuestra mirada
Ebria de ánimo disolvente
Tuerta de tanta redundancia
De tanto vigilar al adversario en las calles
De tanto alentar la dialéctica en las sombras
De tanto impulsar la inquina, a diestra y siniestra
y escarbar entre los muertos
Para profanar, una y otra vez, el grito de la eternidad.
Caímos en la trampa de la consciencia alienada
Caímos en la trampa de la consciencia alienada
hicieron de nosotros pura carne de cañón,
nos transformaron en la marioneta de algún titiritero
escondido entre sombras conspirativas.
Al momento de tomarnos la mano
marchando por esas calles desvencijadas
entre consignas, rimas inútiles y disonantes
estábamos sellando la trama de la discordia.
Nunca hubiéramos podido intuirlo:
una parte de nosotros quería quemarlo todo
pero la otra se aferraba a los viejos esquemas
Asustados, hicimos del otro la proyección de nuestra más profunda carencia.
Y a eso le llamamos amor. Y a eso le llamamos poesía.
¿Cuál será el final de esta obra difusa? ¿Cómo sigue la farsa?
¿Quién leerá nuestros lamentos e imprecaciones,
cuando las páginas sean consumidas por su propia combustión?
Caído el relato, caída la máscara
Ya no hay calle de regreso,
ya no hay página de sangre
solo nos queda el rostro descubierto
y una mentira insolente
que reclama justicia.
Octubre
Una casa figura quemada
En el fondo de la noche
Es la recurrencia fatal
Es el mito incendiario
Del fin de la historia.
Un país ardía
Mientras nuestros cuerpos
ardían de placer
Demasiado ebrios en su disolución
Y nunca alcanzaron a adivinar
El futuro, el quiebre, la plaga.
Que la poesía nos absuelva
En nombre de lo que fue y lo que pudo ser, querida, que la Poesía nos absuelva
(no así la Historia ni su mitología)
De lo contrario, vivamos en la infamia por siempre
y caigamos en el olvido eterno.
martes, 22 de agosto de 2023
Hay conversaciones íntimas e infidencias que, torrenciales, se pierden para siempre en el mar de datos. Hay códigos nunca revelados a las partes, hasta el momento de su disolución. Hay encuentros, tórridas escenas, relatos ígneos que tuvieron lugar lejos del ojo público y que no tendrán otro destino que el ficticio.
La última lluvia (mini poema)
Y dime, fugitiva: cuando todo acabe ¿seguirás ahí?
¿nos seguirá la sombra tras la tormenta?
La lluvia dejará de caer, en todas partes
Pero algo en nosotros seguirá lloviendo.
A romper paradigmas: "Cuando se admite que la historia no es lineal y que la flecha del “progreso” no es una curva asindótica ascendente, sino que se ve como una sucesión de ciclos y de fases, ascendentes y descendentes, todo empieza a tener sentido. Todo lo que es humano está sometido a la ley de las dualidades: cualquier elemento positivo, tiene otro, negativo, como contrapartida. Solamente, lo Absoluto, escapa de las dualidades y, por tanto, de la decadencia."
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