sábado, 25 de agosto de 2018

En la Blade Runner 2049, la acompañante de K es Joi, una mujer holográfica creada por Wallace Corporation. Asimismo, en la guarida de Deckard, se podía apreciar un escenario en el que un Elvis holográfico figura dando un último show privado. El nuevo enclave de la 2049 era ese: presentar las implicaciones problemáticas de la virtualidad, el doble filo de un transhumanismo que aboga por digitalizar la vida misma. 

El profesor holográfico es solo una posibilidad entre tantas. Luego veremos un poeta holográfico recitando sus poemas en cinco baruchos distintos, una banda de rock/pop virtual, proyectada de todas las formas posibles (Gorillaz!), hasta al mismísimo mandatario, vuelto holograma, dictando una proclamación en tiempo real a varios sectores del país, cumpliendo así de manera tecnológica su sueño megalómano.
Un desafío que se llame Suicide challenge. El que muere, gana. El que sobrevive, pierde.
Greenpeace llamó el "Chérnobil chileno" al área de Quintero-Puchuncaví tras nube de gases que sobrevoló la ciudad. Todas las miras apuntan a la ENAP y a Codelco pero ambos descartaron ser los causantes de los hechos. La Seremi de Salud investigó el extraño sedimento que apareció esta semana en algunas zonas de la ciudad, y descartó que tuviese algún elemento contaminante, señalando que solo se trataba de polen. Como en un velado sarcasmo, las autoridades de la Seremi declaraban que se trataba poco menos que del advenimiento de la primavera en medio de la batahola medioambiental, cuando en verdad se trataba de un verdadero polen apocalíptico. El grito de la gente asfixiada no se hizo esperar, en contra del cordón de industrias que rodean la zona de sacrificio formando un perímetro estratégico. Se alzan aires hostiles. Dignos de una novela post atómica. Y así es como chilito, con su propio Chérnobil, poco a poco va ganando reputación como uno de los países más tóxicos del Cono Sur. Algo olía mal. Ahora algo huele peor.

viernes, 24 de agosto de 2018

Kill pué

Primero, descuartizamiento de un profesor por parte de su ex pareja y su actual novio.

Luego, incineración de una casa con madre e hija dentro por parte del padre de familia.

Parricidio declarado. La ciudad de los hechos se ha ganado el apelativo de Kill pué.
Un payaso confundido entre las arboledas de la plaza, le echaba migas a las palomas. Hace un momento, una bandada había rodeado a un loco que masticaba un pan con chancho. Pero este, fastidiado, chucheta, la espantó, de modo que las aves se volvían en masa hacia un costado, hasta que el payaso de la calle las atrajo. Se le veía serio mientras sacaba las migas de su gran bolsillo cual truco de magia. A medida que las palomas terminaban su banquete, se iban sobrevolando el paisaje urbano, hacia el cableado del trole encima de la vereda. El payaso, al verse nuevamente solo, sin sus nuevas amigas, se arrimó a un pequeño puesto con un carro de supermercado y siguió arreglando unas chucherías. Se alcanzó a fumar un pucho. Seguramente, fraguando su propio circo imaginario.

jueves, 23 de agosto de 2018

Caminando a la altura de Freire, un sujeto se servía un sandwich sentado al lado de una mujer que empinaba con total desenfado una lata de cerveza dorada. Ella, al verme pasar con un vaso de café, se quedó mirando y, sin mediar aviso, levantó la lata y dijo: "Un salud por los hombres". La quedé mirando de vuelta sonriente, entendiendo que se trataba de una simpática volá de ebriedad. Pero antes de seguir de largo, la mujer fijó la cara, ante la mirada sostenida, y agregó: "aunque sean malos". Dicho eso, se dio vuelta y siguió chacoteando con el sujeto a su lado. No se sabía lo que eran, ni menos qué era lo que se decían. La palabra malo, presa de la arbitrariedad, confundida con el asfalto, ya había adquirido por sí sola el color de la noche. Continué el resto del camino con una sensación carrasposa corriendo por la garganta.

miércoles, 22 de agosto de 2018

martes, 21 de agosto de 2018

La luna fue chilena

¿Sabían ustedes la anécdota legendaria sobre el chileno que se hizo dueño titular de la Luna? Se supone que Estados Unidos llevó un hombre a la Luna el año 1969, pero más de una década antes, exactamente durante el año 1954, don Jenaro Gajardo Vera habría inscrito como de su propiedad al sátelite. ¿cómo se dio tan delirante adquisición? Pues, porque en aquellos años la ley chilena daba permiso para solicitar un título sobre una propiedad no reclamada. Ante cualquier duda, Gajardo Vera habría publicado un anuncio durante varios días respecto a los derechos de propiedad sobre la Luna. Ya que nadie la habría reclamado como suya, y como tampoco no existía aún una normativa universal que regulara las actividades espaciales, Gajardo Vera invirtió en la inscripición de la escritura y fue finalmente aprobada en términos legales. “Un montón de gente dice que estoy loco, pero nadie hasta ahora me ha dicho que soy estúpido“, sostenía Gajardo a The Evening Independent en 1969. 

Cuando ocurrió el alunizaje, la bizarra leyenda cuenta incluso que el abogado y poeta recibió un mensaje del agregado cultural de yanquilandia de parte de Nixon, pidiéndole "permiso" para aterrizar en su bien raíz. Se cuenta además que no todo fue tan maravilloso, puesto que los principales problemas vinieron del Servicio de Impuestos Internos. El SII habría enviado un par de inspectores para el cobro de las contribuciones respectivas sobre la Luna. Frente a ellos, Don Jenaro habría dicho no tener problemas en reconocer la deuda, eso sí, exigiendo, en conformidad a la ley, que el SII visitara la propiedad para efectuar su correspondiente tasación. Por supuesto, y luego de aquella visita, no habrían venido a molestarlo más en materia de de impuestos. 

Al morir Gajardo Vera a fines de los noventa, él mismo habría sostenido que en su testamento dejaba en herencia la Luna a todos los chilenos. Gajardo Vera, el poeta abogado que se apropió de la Luna para luego dejársela a todo Chile. Un acto tan poético como lunático. Su poema más grande. La verdadera lección de esta simpática historia -verídica o no- es la siguiente: Ya que Chile no fue ni será nunca propiamente de los chilenos, al menos les queda el consuelo -disfrazado de historia excéntrica- de que alguna vez tuvieron la Luna, aunque fuese mediante tan disparatado resquicio legal. La Luna como la utopía del desterrado. Símbolo preferido del paria terrestre. Metáfora del habitar deshabitado.

lunes, 20 de agosto de 2018

El nuevo museo de la democracia, según informan, sería un enclave del ministerio de la cultura. En una realidad paralela, el mandatario habría conjugado memoria y democracia en un solo museo, y las redes sociales lo hubiesen llamado "museo de la muerte".
El sábado se denunciaba una serie de sacrificios de perros en el sector de Reñaca a un costado del camino Internacional. Había en el sector una fogata y, entre los matorrales, una serie de cadáveres de perros descuartizados. Se trataría, según cuentan los locatarios, de alguna especie de "rito de brujería". 

Dos días después, confirman que el torso flotante en el Muelle Prat en valpo pertenecía al profesor desaparecido de Quilpué. Se prevé quizá algún "ajuste de cuentas". 

Un par de hechos, de un tenor de violencia más o menos similar, ocurridos casi de forma sincrónica, que configuran un clima de incertidumbre hostil y dolorosa. ¿Meros crímenes aislados, dentro de una larga cadena de otros crímenes baladí? ¿Solo anécdotas trágicas sin trascendencia en medio de la debacle estructural? No lo creo. Chile se resiente, pero da vuelta la página como quien aprieta una venda infectada. "Brígido, por decir lo menos. Me recuerda a las palabras del coronel Kurtz en Apocalipsis now: el horror", comentaba con un amigo vía inbox, a propósito de la noticia. Cuesta asimilar en un principio los motivos para actos tan brutales, pero la mente humana no conoce límites, y entre sus vericuetos pueden encontrarse hasta las razones más indolentes para un baño de sangre sin sentido. La serie Mindhunter, a este respecto, nos dejaba una lección: que mientras más se intenta profundizar en el origen de la pertubación criminal, más se corre el riesgo de no regresar mentalmente íntegro. La ética, en este punto, pende de un hilo. Sería el delgado hilo que une los principios y valores del investigador con la desintegración moral circundante. Hay cosas que sencillamente resultan banales o envueltas de una lógica absurda, bajo los ojos del agente patológico. No habría otro secreto ahí que aquella banalidad y que aquel absurdo.