jueves, 10 de abril de 2025

Una de las compañeras se refirió a la "Piedra Feliz" de Valpo, porque tenía pensado hacer un reportaje sobre su historia de suicidios. La profesora de Teoría literaria escuchó atentamente la propuesta y dijo que "una Piedra Feliz donde las personas se lanzaron al mar era, sin duda, algo muy chileno". Yo agregaría que algo muy "porteño", considerando que existió un bar con ese nombre, donde leíamos poesía, y donde, de alguna forma, nos arrojamos a la noche, que no fue dinamitado, pero permanece cual mito agónico en nuestros recuerdos. Esas fiestas tuvieron más de canto elegiaco que de otra cosa. La poesía fue, después de todo, una extraña arrojándose al mar, desafiando el horizonte, perdiéndose en todas las orillas.
Primera clase del Magister, check. Rescato la siguiente cita de Maurice Blanchot, a modo de apunte: "Quizá, en toda literatura, nunca pudiéramos reconocer la regla nada más que por su excepción, su transgresión". Hay siempre una dialéctica entre tradición y ruptura. En última instancia, un combate feroz en el que la literatura levanta su bandera.

Entrevista de Alonso Rabí Do Carmo a Jesús G. Maestro

[Alonso Rabí Do Carmo]: En un mundo dominado por la tecnología, la inmediatez, el pragmatismo sin ética y la banalidad sin fin, ¿cuál es el destino de la literatura? ¿Está acaso en peligro de muerte?

[Jesús G. Maestro]: La literatura no tiene ningún destino específico. El futuro se construye, no se adivina. El futuro de la literatura y el futuro de cualquier otra cosa. Presuponerle a la literatura un destino es un idealismo. Acaso también una presunción. La literatura, como el sentido del humor o de lo trágico, se escribe y se construye según la inteligencia de la que se dispone. Cuando el mundo era diferente a lo que hoy es, y me permito dudar de que esencialmente haya sido alguna vez diferente a lo que actualmente es, la literatura era indiferente a las pretensiones del destino y de las utopías de los seres humanos. La literatura no depende del destino del mundo: la literatura depende de la inteligencia humana. En todo caso, es innegable que en una sociedad sin tecnología, sin prisas y sin pragmatismo, hay literatura igual que la hay en una sociedad de signo contrario. Este hecho lo he explicado en mi obra Genealogía de la literatura, donde se interpreta la literatura según una conjunción de conocimientos críticos o acríticos, racionales o irracionales. Una sociedad pragmática no da lugar necesariamente a una literatura ni mejor ni peor que la que se puede originar en una sociedad estéril. Por otro lado, la banalidad, sea del bien, sea del mal, no asegura por sí misma una buena literatura, ni tampoco una mala literatura. La banalidad del mal, como la banalidad del bien, en sí misma no significa nada. Vincular el valor de una obra literaria a un determinado tipo de sociedad es algo que en sí mismo tampoco explica nada. Sugerir que un mundo no sometido a la tecnología o a la inmediatez, por suscribirme a los términos de la pregunta, da lugar a una literatura de menor calidad que la que genera otra sociedad es un error. Por otro lado, aplicar a la literatura la idea de un «peligro de muerte» es algo más humano que literario, más apocalíptico que realista. La literatura aparece y desaparece a lo largo de la geografía y de la historia, como aparecen y desaparecen, crecen o disminuyen, muchos otros aspectos y variables, como son la libertad, la inteligencia, la razón o simplemente la estupidez. Tocante a literatura, estamos hoy como siempre. Rodeados de parásitos, de tontos charlatanes y de inteligentes que, atentos a su astucia, esperan su momento. Los genios lucen más después de muertos. Sobre todo, una vez que el poder ha controlado las consecuencias de su genialidad. La literatura atrae a todo tipo de parásitos, sofistas, charlatanes y apocalípticos, que viven de ella como cualquier vendedor de humo vive de sus vacuidades, desde la felicidad o la geopolítica hasta la aruspicina o el tarot.

[ARDC]. Humanoides letrados: ¿Pesadilla o próxima realidad? ¿Qué es lo peor y lo mejor que tiene la inteligencia artificial que ofrecerle a la literatura?

[JGM] La literatura y la inteligencia artificial no tienen nada que ver. La literatura es obra de la inteligencia natural humana y de sus posibilidades de racionalismo. La inteligencia artificial es una pseudointeligencia, una programación de combinaciones infinitas y selectas que ofrece al ser humano determinados resultados y posibilidades optimizadas. En el caso de la literatura, la llamada inteligencia artificial es útil a los autores de kitsch y modelos ortodoxos de pseudoarte. Sirve al mercado y a la producción mecanizada de textos y productos cualesquiera. La literatura, la verdadera literatura, valga la redundancia, es totalmente indiferente a la inteligencia artificial. Quien no es indiferente a las tentaciones que le ofrece la inteligencia artificial es quien carece de la inteligencia natural necesaria para escribir obras literarias. El lector que, sin formación literaria, no desea adquirirla es y será siempre indiferente a la literatura. Y para este tipo de lector cualquier cosa puede pasar por literatura, desde un código de barras hasta el prospecto de un medicamento, lo elabore una inteligencia artificial o lo redacte un chimpancé tecleando una pantalla digital.

miércoles, 9 de abril de 2025

"Gabriela Mistral muestra que existen armonías perfectas de orden cósmico visibles y hay otras obras en la naturaleza en las cuales el hombre no ha participado, lo que representa, al mismo tiempo, los límites y el contexto impuesto a la existencia humana terrestre, encarnada.
Además, Mistral exploró -como una adelantada a su época- en ideas espirituales casi desconocidas en el continente latinoamericano, pero en las que el amor por la humanidad y la naturaleza fueron la clave central y donde el sentir por el corazón era quizá casi tan importante como la reflexión mental.
En la Premio Nobel, el hombre no consume su destino en un puro y determinado modo de aparecer y ser en el tiempo histórico. Hay un “algo más”, irreductible al absoluto de la historia, que toma forma en la sintonía espiritual del hombre con la tierra, con el todo, con el universo, con el Creador. Es entonces cuando el hombre y su mundo se “abren” a su propia trascendencia, y es así, por esa vía, como de algún modo se salva y vuelve a conectarse en el Todo, el Uno."


"Nuestra conciencia fenoménica es cualitativa y tiene un valor de supervivencia, un sentido evolutivo. La consciencia involucra atención, discriminación y motivación. Los materialistas no tienen ni idea de cómo es posible que el cerebro material pueda producir la experiencia, aunque lo intentan de manera continuada cuando promueven la reducción conceptual de las potencias de la consciencia a las tareas de los ordenadores. Estos carecen de estados experienciales, hay una inconmensurabilidad entre estos estados y el procesamiento de datos."

Si nunca recibiste un "shadow banning", un "hell banning" o un "ghost banning", que puede traducirse al español como baneo en la sombra, baneo infernal o baneo fantasma, fracasaste como pensador disidente de internet, y tu ego pretencioso se resiente ante tu falta absoluta de relevancia en el aparato crítico mediático.

martes, 8 de abril de 2025

Frente al pánico moral... la píldora roja

Sobre el revuelo causado por la serie "Adolescencia" y el mal entendido e ignorante "pánico moral" ante los conceptos de manósfera y píldora roja, comparto con ustedes un documental revelador llamado "The red pill" que ayudará a poner las cosas en perspectiva, desde una mirada distinta:

"La cineasta y periodista Cassie Jay decidió grabar un documental sobre un grupo que era considerado machista y misógino. El resultado ha sido una vuelta de tuerca a sus creencias. Todo comenzó con un propósito: conocer y desmontar al grupo conocido como "Movimiento por los derechos de los hombres", una asociación que lucha por la igualdad, contra la discriminación del hombre y los movimientos radicales feministas.

Cassie Jay, la directora, era una feminista que había oído hablar de este movimiento por la prensa. Decidió rodar un documental sobre un grupo “machista”, “misógino”, “homófobo”, y se pasó más de dos años y medio realizando entrevistas a los miembros de este grupo, además de opiniones de feministas para conocer la contraparte. El resultado fue “The red pill”. Al tiempo, la creadora dejó atrás sus creencias. Un cambio radical para ella, que espera que ahora, gracias a su trabajo, la gente pueda replantearse las cosas y sopesar los dos puntos de vista en la balanza.

Jay: “Espero vean esta película tanto feministas como personas que nunca se han planteado los problemas que afectan a los hombres. Una de mis metas con esta película es tratar que los espectadores consideren algunos de estos problemas. La discusión es la clave y la educación es primordial”, aseguró Jay en un encuentro con jóvenes. “No soy una activista. Soy una directora de cine. Una periodista. Pero yo era una feminista antes y con esta película se me cayó esta etiqueta... Sigo apoyando los derechos de la mujer, el empoderamiento de las niñas. […] Pero ya no tengo ninguna etiqueta”, insistió. El título “The red pill” (La píldora roja) hace referencia a la película “Matrix”, cuando el protagonista tiene que elegir entre tomar una píldora azul y seguir viviendo en el mundo de Alicia y las fantasías o la píldora roja y afrontar la realidad.

Para abordar toda esta temática, el documental se divide en cuatro partes: la primera trata sobre el hombre desecho. Con ello quieren reflejar cómo en ciertos aspectos la vida de un hombre vale menos que la de una mujer. Ofrece una serie de datos, como que el 93% de las muertes en accidentales laborales en EEUU son de hombres; que cuatro de cada cinco suicidios son masculinos; o que un 63% más de hombres fueron condenados por el mismo delito que las mujeres.
La segunda trata sobre la separación de padres e hijos por la Justicia. Son muchos los casos en los que, cuando se trata un divorcio o una separación, la sentencia es favorable a la mujer por el mero hecho de serlo.
La tercera aborde el problema de la violencia de género. Se da por hecho que los hombres no sufren violencia de género y se banalizan las denuncias falsas, con especial atención al acoso laboral en EEUU.
La cuarta y última versa sobre el silencio mediático que impera en la vulneración de los derechos de los hombres, en especial por los movimientos feministas. Como ejemplo, cabe recordar que este documental iba a ser proyectado en la ciudad canadiense de Otawa el pasado 4 de diciembre, pero se tuvo que suspender la presentación por las protestas que ocasionó."

Para el presente: "No tengo pues, compadritos políticos que velen por mí. He deseado y, hasta hoy, realizado, el hecho absurdo pero absoluto, de vivir ayuna de partido, tan libre, – y tan sola – como el pájaro más solo y más desvalido a la vez. Creo que es la única manera de no tener clan que me gobierne. Pero he guardado el amor del pobrerío y esto por doctrina, una doctrina que mira sólo a la independencia, a fin de juzgar los hechos del mundo sin dictados que signifiquen órdenes de rojos ni de negros… Esta soledad es muy dura de vivir, hasta suele ser un poquito… pavorosa, pero deseo morirme así, mirando a los hombres solamente como a seres humanos y no como a sectas y a clanes". Gabriela Mistral, carta a Eduardo Frei Montalva.

lunes, 7 de abril de 2025

"Los algoritmos de recomendación son verdaderos técnicos de hipnotización automatizada. Cada nuevo plano es una inducción más profunda. Cada notificación es un desencadenante hipnótico. Cada flujo de contenidos en las redes sociales (feed) es una sesión de hipnosis personalizada. La personalización algorítmica no sirve para mostrarnos lo que nos interesa: sirve para mantenernos en un estado de trance óptimo para el consumo y el control". Fragmento de la Introducción de Hipnocracia de Jianwei Xun. Se reveló que el propio autor no existía y que era una creación de inteligencia artificial, al estilo de un Byung Chul Han apócrifo. Este solo hecho demuestra que la tesis del libro, paradójicamente, es cierta: todo se trató de una manipulación algorítmica que logró hipnotizar a sus lectores y los indujo a pensar en el control del sistema, en una meta discurso recursivo. La IA es capaz de simular su propio contra discurso, demostrando con eso una verdad escondida detrás de la simulación: necesita de una cuota de resistencia para mantenerse actualizada, como anticuerpos de un organismo enfermo.

"Secretos de familia: las falsas denuncias contra padres por abuso sexual a sus hijos", Javier Rebolledo

Realidades incómodas, políticamente incorrectas, silenciadas o torcidas por no comulgar con la ideología de turno. Rebolledo abre una brecha para la discusión sobre un fenómeno que está ahí y que no se quiere ver, por disonancia cognitiva e hipocresía:

"Existen datos —o más bien vacíos en los datos— que indican que las denuncias falsas son un fenómeno masivo. Pero más allá de las cifras, hay una pregunta inquietante: si prácticamente todos conocemos a alguien que ha vivido esto, o al menos a alguien que conoce un caso de primera mano, ¿qué es lo que no estamos viendo?

Una de las razones que explican el silencio en torno a este tema es la vergüenza. La acusación de abuso sexual contra los propios hijos es tan devastadora e irreversible en la memoria colectiva que, para estos padres, la “autofuna” y la depresión se vuelven casi inevitables. Luego, cuando se prueba su “no culpabilidad”, se encuentran sin herramientas legales para querellarse y limpiar su nombre. Ante esto, muchos optan por el único camino que les queda: si pueden, intentan revincularse en silencio con sus hijos. Si no, desaparecen en el olvido."