miércoles, 31 de julio de 2024

"¡Cuánto y cómo se han alejado los modernos de la tradición primordial!
Confunden el supremo y súbito saber de la fe con creencia. Confunden ese mismo saber supremo y súbito que se llama también poesía con emoción, sentimiento. Confunden ese mismo y súbito y supremo saber que también se llama intelecto con decrépita usurpadora de la razón. Confunden el esoterismo oculto de lo apócrifo con la falsedad. Confunden al silencioso e infinito mito con las fabulaciones de sus entendederas de su ser sólo sepultureros en el cementerio de la mente." Mario César Ingénito.

martes, 30 de julio de 2024

Cuando los poetas se bajaron de la Revolución.

El poeta venezolano Rafael Cadenas sobre las revoluciones y sobre la poesía:

[…] creo que el mundo actual no es terreno propicio para revoluciones. El hombre de este siglo ha visto varias y se necesita ser ciego para no ver que han fracasado y que hay más bien que buscar otra cosa que yo no sabría decir qué es. Las revoluciones además tienen la mala costumbre de terminar en dictaduras. […] Las revoluciones también uniforman a la gente. El individuo no tiene cabida allí (Entrevistas 228).

“La poesía está en el extremo opuesto de los sistemas. (…) Hay que huir de toda persona que promete salvación. El misionarismo no podría contar sus víctimas” (Anotaciones 53).

Sobre el fraude electoral en Venezuela: no hace falta ponerse los lentes de They live (Carpenter) para ver la realidad, solo basta con abrir los ojos.

Revista Ciudad de los Césares

Ejemplar reciente de la Revista Ciudad de los Césares, en Mar de libros. Para quienes no la conocen, cito su historia. Tienen una orientación contracorriente a los discursos posmodernos que asolan el panorama académico, cultural y literario del país. Eso es clave:

CIUDAD DE LOS CÉSARES es una revista de ideas probablemente única en Chile. Inició sus publicaciones en mayo de 1988 y no las ha interrumpido desde entonces. El equipo fundacional estuvo integrado por Alex von Bischhoffshausen, Francisco Javier Caballero, Juan Andrés Orrego, Erwin Robertson, José Agustín Vásquez y José Ignacio Vásquez; con el tiempo, se sumaron a este equipo otros nombres, de toda América y aun de Europa. Los trabajos y los días de todos ellos están en las páginas de CIUDAD DE LOS CÉSARES.
CIUDAD DE LOS CÉSARES se ha definido como una comunidad de hombres libres y, a partir de una sensibilidad común, profesa un auténtico pluralismo. Rechaza todo dogma, en especial los dogmas políticos e ideológicos de nuestro tiempo, que configuran el llamado pensamiento único o “políticamente correcto”. A través de los años, ha pasado revista a los acontecimientos políticos de Chile y del mundo, a las modas culturales y a los valores perennes. Muchos temas de interés en el debate político o cultural se han planteado por primera vez –a lo menos en Chile- en CIUDAD DE LOS CÉSARES. Se empeña ella en mostrar a quienes se atrevan a leerla alternativas en el terreno de los principios políticos y de la cultura.
Como publicación verdaderamente independiente, CIUDAD DE LOS CÉSARES depende solamente de la comunidad de sus redactores, de sus lectores y de sus amigos, Su subsistencia a lo largo de tantos años es, por lo tanto, un triunfo de la voluntad de un grupo escogido. Sumarse a este grupo escogido es la invitación que se hace a los lectores y a todos los que se interesen en la permanencia de este verdadero fenómeno cultural.

lunes, 29 de julio de 2024

Sobre la inauguración bizarra de los Juegos Olímpicos

Han dicho algunos “genios” que la bizarra inauguración de los Juegos Olímpicos (con travestis, transexuales y una mujer obesa como su estandarte) no parodiaba a La Última Cena de Leonardo Da Vinci, sino que representaba una versión de la obra "Le festín dex dieux” del pintor neerlandés Jan Van Biljert. Sin embargo, no han caído en la cuenta que la pintura de Van Biljert fue, en su tiempo, considerada blasfema, precisamente por incorporar elementos propios del catolicismo y alusiones directas a Jesucristo, tales como la aureola en Apolo (la corona solar) y la figura de Baco, el dios romano del vino, haciendo la eucaristía. En estricto rigor, lo que se está queriendo decir es que “no es una alusión a la Última Cena: es una alusión a una alusión pagana de la Última Cena”. O sea, quien vio una sátira cristiana en la inauguración olímpica está viendo lo que los agentes y emisarios del progresismo woke no quieren que veas, porque les jode su relato y su sesgada perspectiva de la religión, del deporte olímpico, del arte y de la cultura occidental en general.

domingo, 28 de julio de 2024

Poemario Coladura

Conjunto de poemas adolescentes, escritos hace ya veinte años, que son parte de un poemario inédito llamado "Coladura". La portada es un dibujo de mi autoría. Uno de los tantos trabajos inéditos que tal vez nunca vean la luz (Puede que haya textos destinados a permanecer así).
Muchos escritores eliminan gran parte de sus manuscritos tempranos por considerarlos indignos. Yo, en cambio, los guardo y los dejo a la sombra, porque puede que, con el tiempo, se les dé otra vuelta; que con una nueva lectura cobren otro sentido; que pasen a ser la materia oscura para futuros trabajos; o porque, sencillamente, conforman la evidencia de un proceso y una etapa del oficio:


COLADURA


Alergia


Esto no tiene ciclo alguno
¿No hay nada, no hay forma de seguir el flujo?
Es tiempo de rellenarlo monótono
¿No hay nada, no hay forma para plasmarlo de algún modo?

Alergia.

Esto no tiene intención
¿No hay algo, algo por lo cual se debería difundir?
Es tiempo de estar incluido en ese oficio
¿No hay algo, algo por lo que pueda perdurar
si es que tu cabeza no basta
para desarrollarte como un ser humano?

Alergia, tengo alergia.





Necesidad de desecharte


Ahora siento necesidad de desecharte.

Mi tesoro
mi recompensa
mi voluntad
mi adicción.

Mi única compañía de infancia.

Desechado, mi tesoro
desechada, mi recompensa
desechada, mi voluntad
desechada, mi adicción.

Ahora siento necesidad de desecharte

mi cadena, mi llave
mi cadena, mi llave.



Mi única compañía de infancia.





Poluciones nocturnas

Las luces se fueron,
aprovecho para dar un vistazo por el orificio
antes que el sensor me descubra.
Me muevo sigilosamente como una bacteria
para llegar al otro lado, pero tu ano
es tan voluble que acabaría toda la noche…

Abriendo y cerrando.




Canción en off

 
He adquirido suficiente dinero
para mi gasolina,
pero...
El mundo es pobre, el mundo es pobre
Enfréntalo, ódialo
¿Has sentido alguna seña de realidad?
¿Allí afuera?
Tu mundo es pobre, mi mundo es pobre
son expectativas, expectativas
enfréntalas, ódialas...
¿Amarías alguna vez a alguien por dinero?
La Tierra es pobre y barata
así que...
¿Pagarías el precio de estar en ella?
Todo mi mundo interno fragmentado
Por un pedazo de mísera compañía
¿Has sentido alguna seña de realidad?
¿Allí afuera?
Mi familia está rota
desde que negocie con el mundo
para restablecer mi vida,
mi mentira.
He adquirido suficiente dinero
para mi gasolina
pero…
¿Has sentido alguna seña de realidad?
¿Allí afuera?
¿Allí afuera?




Hombre nodriza

 
Por muchos años he estado viviendo
bajo el techo del hombre nodriza,
un poco de alimento ha sido puesto en la habitación.
La juventud ha vuelto a dispersar su propia energía,
ellos vienen con el fuego sagrado,
ellos vienen con la sabiduría
para desmembrar la mala raíz.
Sermones políticos compensan mi vida social en la escuela. 
 Forjando mi pobre autocrítica no veré aquella sombra. 
 Me instalo debajo de las ropas de mi madre, quizás extraiga dignidad
cortando la familia por la mitad.
Cuando mojo mi cabeza, siento la verdadera decepción.
Intento reconocerte a través de aquellas voces,
todos ellos tienen algo de mí,
ellos negocian dentro de mí,
ellos tienen amigos leales,
ellos poseen problemas ajenos,
ellos profesan el idealismo.
La carretera ya ha sido vendida antes,
Suecia tiene algo que yo no tengo,
no puedo verte manejando aquella mierda.
Estoy tan feliz porque tengo un amigo ahora,
encontrando mi vida en manos del viejo Jesús,
firmando contratos y haciendo dinero. 
Cortando la familia por la mitad.
Brillo polarizado de mañana, consumido en hielo,
he reconocido a muchos insectos como yo,
saliendo del envase, dejando desperdicio.
Ellos quieren revelarme tu rostro cristiano,
ellos quieren levantar sus cruces
e inmortalizar la situación.
Enterrando la señal, enterrando su abono,
la herejía está completa.
Pero muy pronto aprenderé aceptar
a cierto tipo de personas,
aprenderé a cultivar mi propio temor
para poder aprender a vivir.
Mi vacía existencia es para tí edificante,
estoy por siempre adherido a tí,
y es por eso que te llevo conmigo…

Cortando la familia por la mitad.




Puré sin carne

Punto de abnegación, y seguro eres lo que no has consumido.
Lo amargo es amargo, familiarmente amargo.
Alguien sirvió una comida privada, tanto como yo,
y toma forma, aunque si caigo y entonces recargo esos condimentos,
frescos desde hace un par de días,
todo habría de volverse tentadora toxicidad.

Lozas resbaladizas, no son aquello por lo que debieran cambiar
Ciertas cuestiones negativas, sin peso.
Nada de esto sabe a ninguna clase de dieta.
Hay acción, acción en este puzzle, solo una vez que lo recoja de ti:
el estreñimiento, lo que esas turbias hojuelas no han arrastrado.
Y recuerdo que existía algo de efervescencia, flameando en el pasillo.
He conseguido ¡clímax! Un tóxico clímax para ello,
y estoy caliente por dentro ¡por dentro!

Ese tóxico relámpago de tubérculos salados fue puesto en fuego.
No sería necesario alzar el cuchillo hasta la superficie,
por este espesor efervescente.
El gran cóctel proteico de los Palomo solo comenzó ayer,
y ya estoy saturado por mis propias ansias.
Un gas de sabores, solo hasta que haya resuelto
tus residuos afuera, detrás de la cocina.

Me he hallado asimilando tus residuos,
Me he hallado regurgitando tus sabores.





Afeitar

Corriente adentro en los tejidos
No encuentro ventilación
córtalo en porciones
Luz de hogar, sentirse mínimo
Opinión, panoramas
No hay miedo
Estoy mejor al medio.

Espuma en metal,
¿Hay otra opción o salida
para la genética?
¿Hay otro sentimiento en ese órgano?
Limpiar la mancha
¿Oxidada y voluble?
Corriente adentro
después de ejecutar
todo como arte marcial
al núcleo del organismo
y del mismo universo.

Espuma y metal
empobrece tu arte
¿Qué fluido de arte?
Córtalo en porciones
Es la anemia
No hay miedo
Estoy mejor al medio.




Migraña de medianoche


Esta noche me desvelé
mirando tu vida en un video,
para asegurarme de que no tengas nada que ocultar,
al menos que sea sobre mí,
significa que no soy tan humano
como yo creía.






Hueveo

En tu casa, no soy un vago
en mi cabeza, no ha acabado
en la escuela, estoy consumido
en tu cabeza, no está funcionando.

Mátame, mi amigo.

Tráeme de vuelta a casa.






Chichón craneal

Por la mañana, ella prepara comida para congelar
Me levanto un poco para asomarme
y ver las grietas en la pared
a veces me recuerdan una cara conocida
Visitantes tocan a la puerta
parecen ser de la familia
Ellos ya me conocen sin haberme dado cuenta
Ellos vienen desde lejos
ellos vienen como el tiempo
para saber cuánto ha madurado, mi herida
Entonces digo, he crecido con chichón craneal.

Por la tarde, acordé conocer a la chica
con la que dejaría mi confianza, no existe
Vuelvo a casa para recordar la fecha, está en mi cabeza
pero aún tengo tiempo para moldear prejuicios
masturbar y hacer amigos fáciles
Succionando las lagunas mentales
he restaurado todo tipo de mentiras
Vuelvo a mi cama con la esperanza de encontrar
a la persona que me revele
la muerte de mi hermano
Entonces digo, estoy bien
mi vida es un chichón craneal.






El llamado

Deposita tu verdad en el banco,
recaudaré mi billete en el horno,
despejaré el horno de mis sombras,
un aval espera por mí hecho carbón.






Súbito coágulo

Vierte mi vida
en una anemia,
volviéndose cada vez más lenta y nula.
La voluntad está hecha para nosotros,
extermina su causa.

Ella desea saber
todo lo que he aprendido,
algo se está moviendo fastidiosamente súbito.
La voluntad está hecha para nosotros,
extermina su causa.

Ella posee el mundo en sus manos,
el útero en su interior.

No puedo esconder la cara,
no puedo esconder la causa.

No puedo,
no quiero,
¡mi hermana!





Sr. Contreras

Sueña, suda, vacía la basura
Lléname de tu nuevo sermón
Barre tu lugar, barre tu blancura
Como lepra y no me siento cordero.

Ordeña tu mascota, inocula calcio
Fabrica tu reina, reina de noche
Caga en la cama, duerme en el baño
Como lepra y no me siento cordero.

Corta escamas, trasquila lactantes
Polen de mujer, esencia de ángel
Oxida la sangre, oxida la vida
Como cordero y no me siento leproso.

Exprime clítoris, bebe la bomba
Vende útero, útero de vaca
Hechiza el hechizo, líquido al dormir
Como cordero y no me siento leproso.

Rápido ante clase quieta
Orina como agua como suero
De todas formas redúcelo
Viejo como ropa sucia

Eres yo, bebé Dios.





Sarcocele

¡Vamos! Tómame, pruébame,
revélate, revélate.
estalla la bomba del amor
revélate, revélate.
¡Vamos! Pedazo de humano,
revélate, revélate.

Voy a arrancarte de mí.

Escoria del corazón
favorita llaga íntima.

¡Vamos! Nútreme, ábreme, despedázame,
la carne nace rebotando
Pero el tiempo se encarga de los débiles.
¡Vamos! Capullo siniestro y fragmentario
nútreme, ábreme, despedázame,
gatíllame, fuérzame, chócame.
Nunca será suficiente
Siempre se pierde algo
Sin tener lo suficiente
y ya es hora de salir a flote, ¡animal!

Ábreme, sepárame, poténciame,
estoy más allá de tu carne
estoy más allá de tu carne
estoy más allá
más allá
¡más allá!.




Muelle urinario

Ya basta de jalar eso, es contagioso
Ya basta de imitar al líder, es impuro
Estoy ocupado, perdiendo lo que engendré
Ya basta de maltratar tu sello renal.

Uno a uno, desfile ante los idiotas
Todo en todo, la inversión del héroe
Uno a uno, extrae el órgano,
yuppi descerebrado.

Mente parásita, parásito mental.






Privación del terapeuta

¿Qué le están haciendo a mi boca?
¿Qué le están haciendo a mis oídos?
¿Qué le están haciendo a mi olfato?
¿Qué le están haciendo a mis manos?
¿Qué le están haciendo a mis ojos?
¿Qué le están haciendo a mi aparato?
¿Qué le están haciendo a mi memoria?



Piensa.






Atisbo

Acromático
Despertar
Concentrar
Un bloqueo
Mutuo,
Vital…

¿Dónde?

Nada se puede hacer
Con una sombra,
Despertando,
concentrando,
Tu interés…

¿Cómo?

Siempre son dos,
Siempre son dos,
Siempre dos
¡Solo dos!

Irreal,
Ideal,
Pseudo,
Cromático
Despertar…

(bis)





Sarcopticidio

En un tiempo sin orden ni rangos
se cancelan opiniones y se masacran fetos
cada quien cultiva su propio mundo
no hay vínculo real, no hay realidad
cada quien parasita del otro, sin culpa
se riegan empleos, se empañan ojos
estamos inquietos, somos todo problema.

En un tiempo sin rango ni orden
no hay personas, tampoco líderes
nadie es el Papa, nadie es Jesús
hay un fraude en el alma,
porque no hay realidad posible
y cada quien hace de sí un parásito.

Oye chica ¿Puedes ayudarme?
Estoy demasiado ocupado
tratando de moverme
y buscando hacer alguna cosa
nadie es el Che Guevara, nadie es Jesús
por lo que nada se puede hacer
más que la imprecación contra el espejo
y la palabra carente de carne.

Se escuchan proclamas, se registran rostros
se coleccionan miembros
mantenidos en alcohol
a todas luces, no hay visión, no hay señal
solo un enorme tumor
carcomiéndonos por dentro
un abismo ineluctable, lleno de apetito.




Imbibición
 
Rencor en calificar -No sería divertido
Parto de hijos -No tendría sentido
Rapa tu cabeza -No sería divertido
Sol, mal humor -No tendría sentido
Ver, no creer -No sería divertido.

Ella dijo, despierta
Él dijo, despierta
Ellos dijeron, ¡despierta!

No tengo nada que entregarte.
Error de maestro -No tendría sentido
No odio, no amor -No sería divertido
Vende víveres -No tendría sentido
Parto de hijos -No sería divertido
Oro y sombras -No tendría sentido.

Ella dijo, despierta
Él dijo, despierta
Ellos dijeron, ¡despierta!

No tengo nada que entregarte.







Bi-polarizador

Está tan frío y calmo adentro
ya no necesito ocupar este rincón
Solo quiero pisar en el otro
para encontrar algo de presión.

El amor se ha revuelto y convertido en miedo
para hacerlo más lamentable.

Ella se ve desinteresada
ingenua como sus facciones
y aún separada de sí misma.

He vuelto a abrir la cerradura.

He recuperado algo de distancia,
al diablo conmigo, solo tendría que mirar
y deducir aquella forma.

Recicla lo que tienes
Degenera lo reciclado
¿puede haber otra forma para esta presión?

Tecnología, adrenalina en inercia
Pagas municipales
Basurales excesivos.

La visión se refleja en donde quieras
solo cambia el punto de vista.

He vuelto a abrir la cerradura
la luz me debilita.





Sin anestesia

Momento de independencia, pérdida de tiempo
el camino de la verdad, desechando la verdad
Escribir poemas, lobotomía existencial
defender tu propia nación, defender tu propio pellejo.

Mundo surrealista, mundo introvertido
Pesimismo conservador, socialismo avaro
velocidad, circos, bombas, coito
religiones, apocalipsis, pedofilia
Papá y Mamá todavía no se divorcian
Gracias Universo, por dejarme caer en esta tierra
Mistificando mis ansias.

Sostenme para cuando haya caído en las masas
amando la libertad, amando el peligro
no te sientas culpable, sr escritor
no seas infame y toma la iniciativa.

Algunas veces digo que no seré nunca como tú lo fuiste,
pero ya sé que debo leer, escribir y producir mucho más
para ellos, para ellos, los idiotas
con un gesto inventado me forzaré a reír, me forzaré a gritar.


sábado, 27 de julio de 2024

Apague la tele”: ¿una exhortación elitista? (A propósito del miedo al delito), por Sergio Sánchez Rodríguez

Sr. Director:

En lo tocante a la delincuencia, los sociólogos vienen manteniendo una polémica -soterrada o abierta- con los medios de comunicación masivos, especialmente con la televisión. Eso, durante mucho tiempo y de modo infatigable. ¿Cuál es la tesis? Es sencilla y se pretende esencialmente desmitificadora: que existe una “agenda mediática” centrada en el delito callejero, funcional a los más diversos intereses (invariablemente espurios); que azuza el miedo en el público, lo que equivale a decir que ese miedo es artificial, social y mediáticamente construido, puramente ilusorio, irredimiblemente ideológico; por si lo anterior no bastase, quienes caen bajo el hechizo del temor se vuelven “insolidarios”, desconfían -inexplicablemente- de los migrantes, de sus vecinos, de sus conciudadanos (la confianza “en el otro” parece ser, en este contexto, una palmaria demostración de virtudes cívicas: habla muy bien de usted que sea un “optimista callejero” y que se atreva a desafiar los miedos que la agenda mediática instila maquiavélicamente con sus noticiarios atiborrados de delitos; y si los desafía de noche, tanto mejor). O sea, el miedo lo vuelve a usted mismo un antisocial, cada vez más encerrado en su desconfianza y su egoísmo, proclive a votar por las iniciativas más reaccionarias o autoritarias, a idolatrar a la policía, a renegar de la democracia, etcétera. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que numerosos sociólogos enarbolan cuando se discute la cuestión del delito y la sensación de inseguridad en el público.

En general, esta es la perspectiva de los expertos, la que se contrapone a aquello que especialmente los franceses han llamado la opinión (la perspectiva de los que no son expertos, de los depositarios de la ignorancia y los saberes populares). Todo lo que sale de esta última es sistemáticamente descalificado. Algunos ejemplos: ¿Sensación de inseguridad? Respuesta del sociólogo experto: “Aparte de ser un constructo artificial, ese miedo, en última instancia, no se explica por el delito, sino por una incorrecta identificación de la causa real: el desempleo, el malestar subjetivo por las políticas neoliberales, el vértigo de la modernidad tardía (citando a Jock Young): ¡la sociedad del riesgo!”. ¿Se organizan los vecinos, vía whatsapp, para estar alertas y ayudarse mutuamente en casos de asaltos? Respuesta: “Mmm, no. Todo eso refuerza estereotipos clasistas, aumenta la guetización de la ciudad, convierte a los civiles en pseudo-policías fisgones y prejuiciosos: ¡vecinocracia!”.

No me estoy inventando respuestas. Están en la literatura criminológica sudamericana actual. Cuando van más allá de los muros de la academia, tales respuestas se traducen en una fórmula efectista: “Apague la tele”. Es decir, olvídese de problemas imaginarios. Afuera no está pasando nada de lo que le cuentan. Suena bien, hasta liberador, pero ¿es realmente así? Sucede que, en un determinado barrio cualquiera, la tele está apagada y ahora se escuchan más claramente los balazos y los fuegos artificiales narcos. Es decir, parece que sí está ocurriendo algo, más allá de percepciones y sensaciones inducidas por los medios. En el ejemplo, apagar la tele no está sirviendo para disipar el miedo; quizás, encendiéndola, lo neutralicemos por un rato.

Y, allá afuera, no sólo está ocurriendo algo, sino también mutando. Los guarismos se mueven con rapidez en las calles y no en sentido descendente. Las tasas de homicidios dolosos, en los últimos meses, son incomparables con las de hace una década. La agresividad, poder de fuego, de coordinación y hasta el exhibicionismo de las bandas criminales, también. Pretender que el miedo ante el delito es, en nuestras ciudades, el mero producto de la agenda mediática, de noticieros y matinales, revela un abierto desdén por las interpretaciones legítimas y empíricas de las personas que viven en “barrios conflictivos” y que, además, deben sufrir la irrupción constante de toda suerte de incivilidades contra las que no hay “Apague la tele” que valga.

Las élites intelectuales suelen hacer apologías de “lo popular”, salvo que se trate de “percepciones sobre la delincuencia” y violencias callejeras: en este caso las constataciones cotidianas de los directamente afectados por la depauperación de sus barrios y por el deterioro de sus rutinas, son asignadas rápidamente al ámbito de las “creencias”, o sea, al de la ideología y la conciencia falsa. Y es extraño, porque hasta las personas más simples son capaces de entender que una cosa es exagerar una circunstancia y otra muy distinta es crearla. Pero estas distinciones elementales suelen perderse en el fragor de la descalificación de aquello que se ha establecido como una simple creencia, es decir, como opuesta al saber de los expertos. Y mucho me temo que tampoco se percibe el momento preciso en que el “Apague la tele” deja de ser sólo un eslogan elitista, para convertirse derechamente en un agravio. Por lo mismo, no sorprende que la enorme distancia entre expertos y opinión se vaya ensanchando en la misma medida en que el discurso de los especialistas es crecientemente percibido como desfasado, elitista, anacrónico y, sea anatema, ideológico. Es el momento de empezar a preocuparse, pues la cultura del “Apague la tele” no está mostrando para los ciudadanos ninguna ventaja comparativa ante la respuesta contraria, esto es, la de hacer de la represión pura y dura no sólo una respuesta viable, sino mucho más inteligible para la mayor parte de la población. Una dosis de realidad siempre es de agradecer.

Sergio Sánchez Rodríguez, académico de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales, UNAB Sede Viña del Mar.

"Todas las palabras son mántricas, musicales, mágicas y etimológicas. Anagógicamente, todas las palabras son una y la misma palabra. La concepción de que cada palabra tiene un poder y una resonancia profunda es compartida por muchas tradiciones espirituales y filosóficas.
La idea de que anagógicamente todas las palabras son una y la misma palabra recuerda a la noción de la "Palabra Única" o "Logos" que se encuentra en la filosofía de Platón y en la mística cristiana. Esta idea sugiere que hay una realidad subyacente que conecta todas las cosas y a la que se puede acceder a través del lenguaje.
La referencia al "Libro Mundial" de Ibn Arabi es especialmente interesante, ya que este concepto sugiere que hay un libro universal que contiene toda la sabiduría y conocimiento del mundo, y que cada palabra es una clave para acceder a ese conocimiento." Mario César Ingénito.

viernes, 26 de julio de 2024

Para volver a escribir, tuve que recoger mis pedazos. Para recuperar la dirección, tuve que llevarme al límite de lo posible. Desde ese entonces, he muerto y he vuelto a morir. Se han devorado cada porción de mi antigua vida. Ahora regreso, diseminado en la tinta, conspirando en las zonas aledañas.
"Metáfora es llevar más allá y el mito es silencio, lo infinito. Detrás de toda metáfora hay un mito y, a veces, con suerte, nos enteramos de cuál es el mito que está detrás de una metáfora." Mario César Ingénito.