¿Habrá sido acaso el amor para nosotros, como la política, el reino de la simulación? A falta de sustancia ¿se tuvo que recurrir a la posverdad, para salvaguardar nuestros marchitos deseos?
domingo, 5 de septiembre de 2021
I
Con lo de Vade, quedó demostrado que el peor cáncer siempre será la mentira. OJO, en todo orden de cosas, no sólo en el político.
II
Primero, un notario muerto; luego, un cáncer imaginario. La pregunta es ¿Qué sigue?
III
Chile, la notaría extinta. Chile, el cáncer imaginario. Chile, la metáfora al uso. El reino de la ficción.
sábado, 4 de septiembre de 2021
“Profe ¿no le pasado que lo han intentado funar por opinar distinto? A mí me pasa en los foros de K Pop. Hay mucho troll”, me dijo una alumna de Tercero el viernes. “Incluso me han tratado de facha, de pinochetista, de todo. Imagínese”, volvió a decir, intrigada. Apenas terminó la clase, se acercó a mí, tras haber expuesto un ejemplo concreto sobre argumentación. Le respondí que hay ciertos temas que, al plantearse en redes sociales, causan de por sí polémica y que había que ser muy cuidadoso. El problema –le repetí- era la falta de discusión intelectual, prácticamente inexistente en aquellas redes, donde abunda la pura emocionalidad y el ataque personal hacia quien consideran su adversario. Tras escucharme, la alumna me siguió hasta el patio y continuamos hablando del tema. “En realidad detesto eso, profe. A una la tratan de facha por no estar de acuerdo con los saqueos y la violencia, y también de comunacha, por otro lado, por estar de acuerdo con ciertas demandas sociales. No sé, ya da como miedo decir algo”. La alumna se mostró preocupada, a la vez que intentaba encontrar respuestas, luego de haber expuesto el ejemplo sobre la Constituyente en clases. “Efectivamente, esos sitios no están hechos para el debate con altura de miras. Lo mejor es que no se desgaste en eso. Trate de estudiar sobre los temas y saque sus propias conclusiones. Luego, aprenda bastante sobre argumentación, que es lo que veremos la próxima clase”. En el fondo, comprendí la inquietud de la alumna y, hasta cierto punto, empaticé con ella. A su vez, ella también lo hizo conmigo, porque, de lo contrario, no se habría acercado de forma tan entusiasta. La chica quedó conforme con la recomendación, pero se notaba que aún no podía entender el por qué se caía en esa dinámica tan tóxica. “No sé, profe. A veces no dan ganas de decir nada y considero injusto que una tenga que callarse para que no te agredan”, volvió a decir la chica. “Por supuesto que es injusto, pero, a veces, lo más inteligente es no caer en eso y conversar con aquel que esté dispuesto a debatir”, le aconsejé, en ese momento. Palabras de profesor que dije de buena fe, aunque, en el fondo, tuviera la misma preocupación que ella, con respecto a los espacios de discusión en universidades, asambleas políticas y círculos, se supone, con sentido crítico. Lo verdaderamente agobiante es constatar que, fuera de las redes sociales y de los foros de K Pop, la cosa no funciona muy distinta a la lógica ad hominem, el impulso de deshumanizar y colonizar al otro, sobre todo en aquellos sitios que se suponen destinados para temas trascendentes. Aún nos queda la escuela, me digo, entretanto. La sala de clases como último reducto democrático, en donde las ideas puedan brotar, libres de ideologización y de ánimos caldeados, puestas en contraste bajo una sana disputa, pese al curriculum de fondo.
Dulce
Tras pagarte el trago, te acerqué hacia mí y te recité un verso de Huidobro: “El mundo está amueblado por tus ojos”. Dijiste que no conocías al poeta y que nunca antes te habían recitado algo así. Luego, te quejaste en broma del frío al pasarte las manos por la cintura. Entonces, nos acomodamos a la barra junto a una estufa que había. Me contaste que venías de Venezuela, aunque solo de paso, sin mayores planes. Que trabajabas en esto por mientras, para poder ayudar a tu mamá. Que se te ha hecho difícil por el tema covid, pero que, de todas formas, estás encantada con el país. Yo te conté que hago clases y que tengo pensado, a futuro, seguir estudiando. Me miraste, al principio, curiosa. Querías saber en dónde quería estudiar y qué cosa. Te respondí que en mi ex Universidad y que quería especializarme en algún posgrado en Literatura. “¿Tu ex?” preguntaste “¿Como una ex novia?”. Te volví a responder que no, riendo por la talla. Mencionaste que decirle ex a la casa de estudios era equivalente a borrarla de tu vida, que lo mejor era nombrarla con orgullo. Enseguida, me pediste que me acercara y me mostraste algunos videos de Tiktok por el celular. Te pregunté por qué me los mostrabas. Me respondiste que podía usarlos para mis clases, que la herramienta de Tiktok podía ser muy útil para trabajar con los chicos. “Casi todos los chicos andan en esa. Podrías subir algunos shorts o videos cortos por Tiktok, poesías o libros. O incluso, podrías pedir mandar de tarea hacer cortos tiktok con contenido literario”, me dijiste, muy convencida, a la vez que bebías el trago que te pagué. Para convencerme de tu idea, me volviste a mostrar videos, pero unos en que un joven recitaba rimas sueltas en tono lírico, con un estilo medio freestyle. Dijiste que podía hacer algo así con ellos, para engancharlos a la literatura mediante la aplicación, aunque cambiando el lenguaje. “Mira, ¿qué te parece? Algo así, como lo que hace él, pero sin caer en palabrotas”. Te dije que me parecía una idea genial y que nunca antes la había considerado, porque, para serte franco, siempre me había resultado más una tontera que una auténtica herramienta didáctica. “¿Ves? Aprendiste algo nuevo, profe. Valió la pena venir a tomarse un traguito conmigo”. Terminaste, luego de colocarte el abrigo sobre la silla. Me repetiste, al abrazarme, que nunca antes te habían recitado unos versos como los que te recité al principio. Te pedí que los repitieras, pero se te habían olvidado, así que te los volví a recitar. “El mundo está amueblado por tus ojos”. Agradeciste esas hermosas palabras y te me quedaste mirando, como si quisieras amueblarme. “Recuerda, cariño, eres un diamante en bruto”, me dijiste. Para ti, pretender estudiar literatura era ser algo así como un diamante humano. Tus dichos los sentí sinceros. De modo que te agarré las manos, el rostro y te lo volví a agradecer. “Si es que vuelves, seguimos hablando y me cuentas cómo te fue”, dijiste, antes de despedirte. Te pagué lo último y me abrazaste, para luego hablar con la cajera y volver al camarín con luces de neón.
La Corporación Humanas, Centro Regional de Derechos Humanos y Justicia de Género en Chile, de acuerdo a sus reportes financieros, recibió dinero (45 mil dólares), el año 2018 y 2019, de parte de la Open Society Fundations, principal fundación de George Soros. Como sabrán, este señor es conocido por financiar organizaciones encargadas de impulsar causas progresistas a lo largo del mundo, con miras a una visión de “fronteras abiertas” inspirada en la filosofía de Karl Popper. Se le ha acusado de quebrar la Banca de Inglaterra en 1992 y de promover un “travestismo filantrópico” que redunda en grandes divisas a costa de políticas de ingeniería social. Ahora, esto se puede discutir abiertamente, pero lo que todavía no cabe en la cabeza es cómo ciertos movimientos que se pretenden anti sistema y anti capitalistas, en teoría, pueden aceptar recibir fondos de parte de multimillonarios, legitimando así, una vez más, la concentración del poder económico. Hay, por lo bajo, una contradicción en los principios o una falta de transparencia ideológica. En el peor de los casos, derechamente, corrupción.
viernes, 3 de septiembre de 2021
Agustín Laje censurado en Instagram. Las políticas de "libre expresión" ya sabemos hacia dónde apuntan. Ya sabemos quiénes son los tolerantes, los moralmente superiores, los guerreros de la justicia social, los adalides del progreso, los bienhechores. Ellos, los protagonistas de la historia, las eternas víctimas de la historia. Cualquier expresión que no se acomode a los lineamientos del progresismo será calificada como discurso de odio, por supuesto, en nombre de la democracia y la igualdad. En el fondo, todo lo que denote librepensamiento será llamado discurso de odio, en un afán descalificador y de renuncia al debate. Eso solo prueba lo que el propio Laje ha dicho: el nuevo progresismo es, en realidad, hegemonía travestida de disidencia.
Cuando Chile despertó, el “sistema” aún seguía allí. Todo fue un sueño, un mal sueño que muchos siguen soñando, una pesadilla o un insomnio con resaca. Despertar se trata de abrir los ojos. Algunos todavía no saben qué fue lo que vieron, si acaso la luz al final de su propio túnel o las luces del vehículo a punto de estrellarse.
jueves, 2 de septiembre de 2021
Según un artículo escrito por Claudia Peiró para Infobae, ciertos hallazgos arqueológicos han demostrado que los relatos de los conquistadores sobre la antropofagia de la civilización azteca no eran mera propaganda de guerra. Con eso quedaría desmontada la famosa “leyenda negra española” que pinta a la América precolombina como un Edén de buenos salvajes y a los españoles como una tropa de conquistadores desalmados. Hernán Cortés ya no sería el demonio que pintaron los historiadores, sino que solo un hombre con mucho poder, responsable de la construcción de México. López Obrador, como era de esperarse, disintió de inmediato con el historiador argentino Marcelo Gullo tras publicar Madre Patria, un libro en que precisamente se desarrolla esta tesis políticamente incorrecta sobre la historia del país azteca. Para Gullo, el principal error de la historiografía fue asimilar la historia de los aztecas con la historia de México. Citando a José Vasconcelos: “la historia de México empieza como episodio de la gran Odisea del descubrimiento y ocupación del Nuevo Mundo”. De hecho, Gullo señalaba, en su libro, que muchas de las etnias oprimidas de aquella época se sumaron a las filas de Cortés en contra del imperio de Moctezuma.
A esto me refería en mi tesis de grado "América es un pandemonio". No es posible hablar de UNA identidad latinoamericana ni menos de una pureza moral latinoamericana. Existe, sin embargo, cierta antropología que quiere borrar, a toda costa, esas interpretaciones de la "agenda" estudiantil. Como suele suceder, la ocurrencia sale de los campus universitarios gringos. Una "invención de los sacrificios humanos", ¿por qué no? Suena bien como "deconstrucción de historiografías colonialistas", ¿verdad? Mas no se ha podido (todavía). Demasiada evidencia. Si se tratase sólo de Sahagún sería relativamente sencillo, pues al fin y al cabo era español y, para más inri, católico, presa fácil para la desembocadura "progre" de siglos de propaganda anglosajona y protestante. Pero no es sólo Sahagún. Las piedras y los códices han hablado; llevan haciéndolo desde hace siglos. Difícil, de momento.
A pesar de todo, sigo creyendo que la "verdad de los hechos" de la América, si es que se puede develar algo por el estilo en materia de historiografía, está en algún lugar entre la leyenda rosa y la leyenda negra. A mi juicio, cualquiera de estos dos extremos solo permite una visión reduccionista del período precolombino y luego del llamado "descubrimiento" que, en palabras de Edmundo O Gorman, es considerado "invención".
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