Vi de esos chocolatitos de forma elíptica en el kiosco. Blancos y oscuros. Con rayas arriba. La señora los tenía a cuatro por cien. Le hice saber que hace veinte años mi bisabuela los compraba a diez por cien en el cerro. Le recalqué: El doble. Ella señaló: Más del doble. Cómo cambia todo, le repetí. Sí, todo sube, todo cambia, remató ella. Una corta sonrisa la delataba. Una sonrisa, en cierto modo, mercantil. Parecía reírse por el paso del tiempo y su irónica alza de precios. Uno, en cambio, se reía a medias, pensando, como su cliente, en ese tiempo cuando todo era más bonito, y, lógicamente, cuando todo solía ser más barato . La nostalgia, a fin de cuentas, sabe dulce pero también sale cara.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
martes, 15 de noviembre de 2016
lunes, 14 de noviembre de 2016
Habla el creador de Westworld
"Una vez leí una teoría de que el intelecto era como las plumas del pavo real. Solo un alarde extravagante para atraer una pareja. Todo el arte, la literatura, un poco de Mozart, Shakespeare, Miguel Ángel y el Empire State, son solo rituales de apareamiento. Quizá no importe que hayamos logrado tanto por los motivos más bajos. Claro que el pavo real apenas puede volar. Vive en el suelo, picoteando insectos en el lodo, y al final se consuela con su gran belleza". Dr Robert Ford (Anthony Hopkins) en la serie Westworld.
domingo, 13 de noviembre de 2016
A propósito de la Super Luna.
"En realidad no hay ningún lado oscuro de la luna. Toda la luna es oscura". Palabras al cierre del disco de Pink Floyd. Dichas por el portero del Abbey Road studios.
viernes, 11 de noviembre de 2016
Última clase
Último día de clases de Segundo Ciclo. Como suele suceder, la preocupación de las cabras y cabros va in crescendo. Una de ellas llega a la hora en que le corresponde Lenguaje, pero para rendir una última prueba de Matemáticas. Otro dijo levantarse temprano solo a ver su promedio final, urgido por el Nem. De hecho, en ningún momento se entró a la sala. Solo se estuvo afuera en el patio conversando, dada la inasistencia generalizada. Se diluye la norma. Se distiende el criterio. Solo para constatar el fin de una etapa. Lo que esta cabra y este otro cabro hagan fuera de las aulas ya no me incumbe en lo absoluto. Aunque mi interés en sus asuntos solo va de la mano de cierta empatía y atención diplomática, habilidades que el profesor debe aprender muy a su pesar. El cabro, el más entusiasta, dice que estudiará Sociología. Tenía la vaga esperanza de rehuir las matemáticas. Pero se da cuenta que estas le aparecerán aunque no lo quiera. Le doy el respectivo ánimo de protocolo. La cabra, más cínica, alega respecto al atraso del profesor de Matemáticas. Para ella, a diferencia del cabro anterior, este proceso resulta más un trámite fastidioso, que, sin embargo, se esfuerza por completar. No especificó qué estudiaría. Tampoco se dio el tiempo de comentarlo. Solo se le veía hablar sobre sus anécdotas y sobre el estilo de vestir de sus compañeras de curso. Ambos confirmaron su asistencia a la Licenciatura. Será entonces la formalidad necesaria para luego escribir la palabra Libertad en la pizarra. El rito y el desenfreno como formas de enterrar al escolar interior, para luego dar rienda suelta a su propia condenada voluntad. Solo les doy un último consejo a modo de despedida: "Hagan lo que quieran. Pero háganlo bien". La cabra se siente decidida, y finalmente contesta: "También usted".
jueves, 10 de noviembre de 2016
Lector de blogs
Se siente una nostalgia, y hasta cierto punto, melancolía, al leer los escritos de ciertas mujeres que ya fueron. Como si sus solas voces fuesen invocadas detrás de la pantalla con el solo hecho de leerlas. Es la sensación que deja visitar sus blogs. El romanticismo meloso de su estilo, la ternura que evocan a ratos, también con un cierto dejo de tristeza. No hay nada pretencioso, ni demasiado sofisticado en ello. No se lee nada impostadamente literario. Tampoco el intento de una estética. Es solo la sensibilidad siempre misteriosa, vetada a una primera lectura. Recuerdan a ratos a Madame Bovary con su ensoñación romántica, a su literatura como escapismo sentimental. O a Jane Austen con esa decimonónica proyección del amor. Hay algo en el blog que lo reviste todo de intimidad, aunque únicamente fuese virtual. Un secreto. Quizá, a lo sumo, una confesión, que se hacen a si mismas, en ausencia del mundo y de sus deseos. Solo leyéndolas puedo darme cuenta. Entrando en el blog creo volver a entrar también en sus corazones. Pero no para quedarme. Ni siquiera con su consentimiento. Solo haciendo las veces de lector obsesivo, creo cerrar un círculo imaginario, solo una idea sobre lo que pudo ser una promesa, una futura relación.
Lo pintoresco de todo es que durante la mañana los cabros sacaron a colación el tema Trump. Uno de ellos proyectó el meme sobre Los Simpsons anticipando el triunfo de Trump como presidente hace 16 años, en el contexto de la última unidad sobre géneros periodísticos. De hecho, se debatió en torno a la naturaleza del meme. Si era alguna especie de propaganda, lenguaje multimedial o derechamente un nuevo género. Luego, en la última hora, otro cabro pidió proyectar el video de Kramer imitando a la Dra Ana María Polo y a Donald Trump en un juicio hipotético. Fue durante la hora de Convivencia Social. A raíz del humor, la idea finalmente era debatir en torno a la polaridad política. La jornada, después de todo, nos sirvió para declarar lo siguiente: que la contingencia mundial (por oscura y adversa que parezca) puede servir de salvavidas ante el desgaste didáctico de fin de semestre.
martes, 8 de noviembre de 2016
Un compañero de tesis, me acuerdo, hizo una lectura libre sobre la novela de Yuri Herrera "Señales que precederán el fin del mundo". En la novela, la protagonista se llama Mákina, una joven mexicana que deberá embarcarse hacia Estados Unidos en busca de su hermano perdido. Ayer en el debate con Trump, una de sus promesas iba a ser justamente la construcción de un muro en la frontera con México. El viaje de Mákina dice relación con la mitología azteca. Nueve caminos. Hasta llegar a Mictlán. La tesis de aquel compañero buscaba obviar la consabida interpretación del "tercer espacio", tópico por ese entonces de moda en nuestra escuela. Se alejaba de lo meramente tópico, literario, en pos de una lectura político-económica de la novela. Tomando el ejemplo de Mákina, recuerdo que postulaba la ilusión del viaje, la superestructura que lo envuelve todo, de la cual el propio motivo de la migración y el narcotráfico forman parte. En resumidas cuentas, de acuerdo a su tesis, el sujeto en la novela se hallaba -como la propia palabra lo dice- "sujeto" a condicionantes que lo sobrepasan. Lo mismo puede extrapolarse a las elecciones presidenciales en Yanquilandia. De repente, ante los ojos de los candidatos, todo el mundo aparece dividido entre sujetos como Mákina que creen ir hacia alguna parte, y sujetos como los policías fronterizos que propician una cacería sin fin. Una gran cortina de humo, como en la novela misma, cuando la protagonista se percata de que, en realidad, vaya hacia donde vaya, siempre se hallará con un atajo directo hacia el Inframundo (americano).
lunes, 7 de noviembre de 2016
Apuntes sobre Black Mirror y el transhumanismo
G.P: En el episodio navideño hay un dispositivo en el que extraen una porción de tu ego y le dan vida para que haga cuestiones domésticas. Luego eso se utiliza incluso en cuestiones judiciales, para forzar declaraciones.
L.O: Los abogados ni siquiera entienden el ciberdelito, los black hat hackers llevan la delantera. Eso incluye a las empresas sin estudios en ética, como Google.
G.P: La ética será un fantasma en la época del transhumanismo.
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