jueves, 17 de agosto de 2017

"¿Cuál era su nombre? nunca me lo aprendí" un alumno después del recreo. Había confundido mi apellido por mi nombre, como suelen hacerlo la mayoría. "Bah, y yo que pensé que se llamaba Profe (sic). Hasta le iba a revisar si en su carnet decía "Profe". El chico andaba particularmente gracioso. Fuera de hueveo, resulta cuático cómo la identidad puede llegar a ser correlativa a la profesión. "Haces esto, entonces eres esto". El nombre, la identidad, la profesión. "Ser alguien" ¿para quienes?. Meras convenciones. Rótulos vacíos. El nombre no era lo importante para el alumno. El nombre de su profesor no lo era. Lo era solamente el hecho de que fuera el suyo, en ese instante, para bien o para mal.
"Él no es humanista, ni filólogo, ni erudito; sus letras son pobres; ha olvidado casi todo lo que ha leído; las bellas letras nunca le apasionaron, etc. Es evidente que Machado no está diciendo la verdad: el desarrollo posterior de su discurso, tan rico en erudición e ideas originales, lo desmiente". Ángel González, Las otras soledades de Antonio Machado. Lección: El ejercicio de la cultura no implica necesariamente la verdad. Es más: la verdad no es necesaria para su desarrollo.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Adynaton

Adynaton o impossibilia, se le llama al tópico clásico que expresa el deseo o bien el temor de que las cosas cambien y se den la vuelta como un guante y pasen a ser lo contrario de lo que en verdad son. Manifestaba una suerte de hipérbole paradójica y una subversión del orden imperante. Así el adynaton podría representar tanto el reino del sueño como el reino de lo absurdo. Veíamos ese tópico en clases y me preguntaba si acaso el adynata no era más bien la máscara de un mundo invertido, si el adynata pudiera no solo ser una cuestión literaria, sino que la proyección de la propia contingencia, la dirección que está tomando el orden de cosas general, subvirtiendo su propios principios, su propia orgánica inicial. Chile, según como veo, con sus contradicciones, su hipocresía, su doble estándar, su propia política chapucera, podría entonces pasar a ser perfectamente un ejemplo del reino del adynaton, no tanto un absurdo como una posibilidad que siempre se sabotea a si misma.
En uno de sus tantos recuerdos en Nueva York, Poli Délano contaba que, en medio de combos y matones, conoció a una chica que lo volvió loco. Era nada menos que la sobrina de Lauren Bacall. Agregaba que gracias a ese primer amor por poco conoce a Humphrey Bogart. Un duro elegante. De no haber sido por los imprevistos de la vida, -repetía- habría entrado a Hollywood por la puerta ancha. Conoció, en cambio, a Bukowski, un duro sucio. Se dice que después de concederle una entrevista en Los Ángeles y emborracharse, experimentó la senda del perdedor, ese camino ya descrito a su manera por Claudio Giaconi en La difícil juventud. La desilusión le había permitido codearse con los más duros, y adoptar su mirada descarnada. Nada de intelectualismos; él solo quería contar historias.

martes, 15 de agosto de 2017

Jack Kerouac, "La vida es un país extranjero". A propósito del tema de la inmigración.
Según algunos medios, se les llama "eventos" a los socavones en el pavimento. El origen del término sería irónico, periodístico. No va a faltar mucho para que esa acepción sea luego incluida hasta en el diccionario.. La realidad, entonces, como un evento a gran escala. Un acontecimiento imprevisto, un socavón.

lunes, 14 de agosto de 2017

7:38 La afición de escribir (de amanecida), afición ingrata. La palabra sale algo vencida, oscilante entre el delirio y el ensueño. Se siente como un desdoblamiento, una imaginería que llama a la despersonalización, sobre todo cuando la rutina vacila -un lunes libre- y no queda otra cosa que seguir pateando el tiempo. Así lo siento, así lo escribo, mientras voy a la cocina por cereal, y lo último de la noche -su exceso- se difumina, se sacude junto con el polvo de las cortinas.
"La idea del futuro y la idea de sentar cabeza, ideas necias que no dejan de acosarme como groupies, como fanáticas irracionales vueltas locas con la melodía de mi aburrimiento".

sábado, 12 de agosto de 2017

"El problema con los paraguas es que se dan vuelta con el viento" le decía una señora en la esquina de Pedro Montt con Francia al vendedor, guarecido bajo el alero de la farmacia. "Hay que hallarle la maña no má" le replicaba el vendedor, seguro de estar vendiendo un producto de calidad, y no de esos paraguas pirateados de cuneta. La señora asentía un tanto escéptica. Aunque finalmente lo compró, más urgida que convencida. Más allá, en la plaza, sin embargo, un paraguas roto sobre el césped. Un paraguas oscuro, casi con el puro esqueleto, seguramente abatido por el viento o abandonado sin más por su antiguo portador. Ese parecía ser, en el fondo, el destino de todos los paraguas después del aguacero. No era, después de todo, ni superstición ni mala suerte. Simplemente era su vida útil que había acabado, junto con la última gota de lluvia chorreando la tela negra.

jueves, 10 de agosto de 2017

Una alumna en la calle al ir saliendo del instituto -¿Profe por qué faltó el Martes?-. Le respondía al paso que era porque estaba resfriado, justo en el momento en que ella iba rumbo al instituto. Curiosamente, había faltado hoy. Le pregunté de vuelta que por qué. Dijo que por motivos personales. Luego se animó a explayarse, y señaló que fue porque se marchó de casa de su madre. -La salida fue en mala, así que ahora ando buscando dónde vivir. Necesito trabajar. Necesito pega-. Decía eso, mientras volvía al instituto, fuera del horario de clases, a pagar la cuota de la mensualidad. Dijo que vendría mañana, aunque no prometía nada. Lo afirmaba con una naturalidad que hasta provocaba envidia. Le sobraban motivos para desertar. Incluso motivos para ausentarse de todo. Sin embargo, no parecía preocuparse demasiado por nada. A lo lejos se veía cómo contaba los billetes bajo la lluvia, los billetes mojados que seguramente juntó de forma estoica, mientras me disponía a sacar del bolsillo el último pañuelo elite comprado en la mañana en el kiosco de la esquina.