martes, 8 de abril de 2025

Frente al pánico moral... la píldora roja

Sobre el revuelo causado por la serie "Adolescencia" y el mal entendido e ignorante "pánico moral" ante los conceptos de manósfera y píldora roja, comparto con ustedes un documental revelador llamado "The red pill" que ayudará a poner las cosas en perspectiva, desde una mirada distinta:

"La cineasta y periodista Cassie Jay decidió grabar un documental sobre un grupo que era considerado machista y misógino. El resultado ha sido una vuelta de tuerca a sus creencias. Todo comenzó con un propósito: conocer y desmontar al grupo conocido como "Movimiento por los derechos de los hombres", una asociación que lucha por la igualdad, contra la discriminación del hombre y los movimientos radicales feministas.

Cassie Jay, la directora, era una feminista que había oído hablar de este movimiento por la prensa. Decidió rodar un documental sobre un grupo “machista”, “misógino”, “homófobo”, y se pasó más de dos años y medio realizando entrevistas a los miembros de este grupo, además de opiniones de feministas para conocer la contraparte. El resultado fue “The red pill”. Al tiempo, la creadora dejó atrás sus creencias. Un cambio radical para ella, que espera que ahora, gracias a su trabajo, la gente pueda replantearse las cosas y sopesar los dos puntos de vista en la balanza.

Jay: “Espero vean esta película tanto feministas como personas que nunca se han planteado los problemas que afectan a los hombres. Una de mis metas con esta película es tratar que los espectadores consideren algunos de estos problemas. La discusión es la clave y la educación es primordial”, aseguró Jay en un encuentro con jóvenes. “No soy una activista. Soy una directora de cine. Una periodista. Pero yo era una feminista antes y con esta película se me cayó esta etiqueta... Sigo apoyando los derechos de la mujer, el empoderamiento de las niñas. […] Pero ya no tengo ninguna etiqueta”, insistió. El título “The red pill” (La píldora roja) hace referencia a la película “Matrix”, cuando el protagonista tiene que elegir entre tomar una píldora azul y seguir viviendo en el mundo de Alicia y las fantasías o la píldora roja y afrontar la realidad.

Para abordar toda esta temática, el documental se divide en cuatro partes: la primera trata sobre el hombre desecho. Con ello quieren reflejar cómo en ciertos aspectos la vida de un hombre vale menos que la de una mujer. Ofrece una serie de datos, como que el 93% de las muertes en accidentales laborales en EEUU son de hombres; que cuatro de cada cinco suicidios son masculinos; o que un 63% más de hombres fueron condenados por el mismo delito que las mujeres.
La segunda trata sobre la separación de padres e hijos por la Justicia. Son muchos los casos en los que, cuando se trata un divorcio o una separación, la sentencia es favorable a la mujer por el mero hecho de serlo.
La tercera aborde el problema de la violencia de género. Se da por hecho que los hombres no sufren violencia de género y se banalizan las denuncias falsas, con especial atención al acoso laboral en EEUU.
La cuarta y última versa sobre el silencio mediático que impera en la vulneración de los derechos de los hombres, en especial por los movimientos feministas. Como ejemplo, cabe recordar que este documental iba a ser proyectado en la ciudad canadiense de Otawa el pasado 4 de diciembre, pero se tuvo que suspender la presentación por las protestas que ocasionó."

Para el presente: "No tengo pues, compadritos políticos que velen por mí. He deseado y, hasta hoy, realizado, el hecho absurdo pero absoluto, de vivir ayuna de partido, tan libre, – y tan sola – como el pájaro más solo y más desvalido a la vez. Creo que es la única manera de no tener clan que me gobierne. Pero he guardado el amor del pobrerío y esto por doctrina, una doctrina que mira sólo a la independencia, a fin de juzgar los hechos del mundo sin dictados que signifiquen órdenes de rojos ni de negros… Esta soledad es muy dura de vivir, hasta suele ser un poquito… pavorosa, pero deseo morirme así, mirando a los hombres solamente como a seres humanos y no como a sectas y a clanes". Gabriela Mistral, carta a Eduardo Frei Montalva.

lunes, 7 de abril de 2025

"Los algoritmos de recomendación son verdaderos técnicos de hipnotización automatizada. Cada nuevo plano es una inducción más profunda. Cada notificación es un desencadenante hipnótico. Cada flujo de contenidos en las redes sociales (feed) es una sesión de hipnosis personalizada. La personalización algorítmica no sirve para mostrarnos lo que nos interesa: sirve para mantenernos en un estado de trance óptimo para el consumo y el control". Fragmento de la Introducción de Hipnocracia de Jianwei Xun. Se reveló que el propio autor no existía y que era una creación de inteligencia artificial, al estilo de un Byung Chul Han apócrifo. Este solo hecho demuestra que la tesis del libro, paradójicamente, es cierta: todo se trató de una manipulación algorítmica que logró hipnotizar a sus lectores y los indujo a pensar en el control del sistema, en una meta discurso recursivo. La IA es capaz de simular su propio contra discurso, demostrando con eso una verdad escondida detrás de la simulación: necesita de una cuota de resistencia para mantenerse actualizada, como anticuerpos de un organismo enfermo.

"Secretos de familia: las falsas denuncias contra padres por abuso sexual a sus hijos", Javier Rebolledo

Realidades incómodas, políticamente incorrectas, silenciadas o torcidas por no comulgar con la ideología de turno. Rebolledo abre una brecha para la discusión sobre un fenómeno que está ahí y que no se quiere ver, por disonancia cognitiva e hipocresía:

"Existen datos —o más bien vacíos en los datos— que indican que las denuncias falsas son un fenómeno masivo. Pero más allá de las cifras, hay una pregunta inquietante: si prácticamente todos conocemos a alguien que ha vivido esto, o al menos a alguien que conoce un caso de primera mano, ¿qué es lo que no estamos viendo?

Una de las razones que explican el silencio en torno a este tema es la vergüenza. La acusación de abuso sexual contra los propios hijos es tan devastadora e irreversible en la memoria colectiva que, para estos padres, la “autofuna” y la depresión se vuelven casi inevitables. Luego, cuando se prueba su “no culpabilidad”, se encuentran sin herramientas legales para querellarse y limpiar su nombre. Ante esto, muchos optan por el único camino que les queda: si pueden, intentan revincularse en silencio con sus hijos. Si no, desaparecen en el olvido."

domingo, 6 de abril de 2025

Sobre modelos influencers y filósofos hechos por IA: hacia una nueva era tecnocrática. (columna de opinión)

Como ya sabrán algunos, la IA no solo ha generado revuelo al replicar de manera impune y de forma apócrifa el "estilo Ghibli" que es un remedo del trazo de Miyazaki, sino que ha ido mucho más allá. En lo que puede considerarse una "proeza", la IA ha llegado a crear personalidades ficticias, tales como "Aitana López", una modelo influencer creada por la agencia de modelos The Clueless. Aitana cuenta con todas las características que la harían una modelo exitosa: juvenil, hermosa, voluptuosa y de espíritu aventurero, siempre rodeada de lujos y en sintonía con las modas del presente. De hecho, hasta tiene Onlyfans. Una verdadera emprendedora, "princesa de las redes" hecha a la medida, con miles de seguidores, en su mayoría, masculinos (por obvias razones). Dirá el posmoderno Baudrillard: vivimos en la era del Simulacro, en el que el simulacro es más real que lo Real ¿Qué podría salir mal, después de todo? Ciertamente, la agencia se embolsó una exorbitante cantidad de dinero, gracias a los ingresos generados por Aitana y por el costo de las suscripciones a sus canales. Bendito poder financiero.

Podría pensarse que la IA, hasta el momento, solo es capaz de generar personalidades ficticias acordes al "mundo líquido" de los influencers, dada su capacidad para producir imágenes realistas en serie y sin mediar el proceso creativo que implicaría un trabajo a pulso. Sin embargo, nos quedamos cortos. La IA va por más, y piensa saturar y monopolizar cada dimensión de lo humano. Hace poco salió la noticia sobre un supuesto filósofo chino llamado Jianwei Xun, quien había impactado el mundo editorial europeo con un libro llamado "Hypnocracia. Trump, Musk y la arquitectura de la realidad". Según cuentan, el libro introducía la idea, ya bastante estudiada, sobre los nuevos métodos de manipulación empleados en la sociedad moderna. “Existimos en un estado de hipnosis permanente”, es la tesis que se dejaba leer en algunas de sus páginas. Fue tal el revuelo que causó el libro que fue comentado en muchos círculos académicos, y hasta fue citado en varios artículos de diferentes países, volviéndolo un fenómeno "viral". Incluso, se realizó una mesa redonda llamada "Metamorfosis de la democracia, cómo la inteligencia artificial quiebra la gobernanza digital y redefine nuestra política", la cual fue celebrada en Cannes y en la que se debatía precisamente sobre la temática de Hypnocracia y su implicancia para el futuro. ¿Qué pasó finalmente con el libro y con el autor? Pues, lo que ya pueden intuir: todo resultó ser un fraude. Nunca existió el filósofo, era una creación de la IA. Irónico. ¿Cómo se descubrió el fraude? gracias a una periodista italiana, Sabina Minardi, quien, luego de intentar contactar con el autor, sin éxito, acabó destapando las conversaciones del profesor Andrea Colamedici, que firmaba como traductor del libro, aunque, en el fondo, era el autor con el mecanismo que lo hizo posible. 

Tras la revelación, muchos han pegado el grito en el cielo y le reprochan el engaño al autor del libro, autor inexistente, por cierto, pero ¿inexistente en qué sentido? He ahí el dilema. Resulta que algunos han intentado validar la legitimidad del libro, pese a no ser escrito por un filósofo real. Sujetos como Emilio Carelli, director de L’Espresso, ha llegado a decir que "si las tesis de este libro son correctas, o al menos han logrado suscitar un intenso debate cultural, ¿qué importa que hayan sido escritas por Inteligencia Artificial? ¿O, como en este caso, fueron co-creados con IA?". Careli se pregunta si podría este modelo, de verdad, abrir camino a una nueva manera de hacer filosofía. Un verdadero filósofo "rockstar" como Byung Chul Han le rebatiría y le diría que "la Inteligencia Artificial no razona, sino que computa. Los algoritmos sustituyen a los argumentos". Por ende, un argumento computado jamás podría equivaler a la razón filosófica. Y ese es el punto de todo esto: forzar los principios de la lógica y la razón clásicas, de corte aristotélico, hasta hacerlos indistinguibes de la neológica digital y virtual, de cariz relativista, posmoderno y materialista.

Volvemos a la clásica Ventana de Overton. Están sentando precedentes que podrían impactar al principio, pero que, a la larga, se proponen como una futura norma. ¿Qué decía Joseph Overton sobre las nuevas ideas? Decía que la ventana de las ideas en sociedad se va abriendo de manera gradual y progresiva, siguiendo un continuum, hasta convertir en aceptables las ideas que, en un comienzo, se tenían por impensables y radicales, con tal de lograr una asimilación mucho más efectiva. Y el concepto de Overton podría aplicarse perfectamente para la política de la Inteligencia Artificial en materia humana: incorporar algo novedoso, atractivo y estimulante dentro del campo simbólico, cooptado por lo visual e instantáneo, para introducir de manera paulatina las ideas fuerza de la nueva tecnocracia, el tránsito hacia el paradigma de la "Cuarta Revolución Industrial", en el que la propuesta de los tecnócratas apunta, cada vez más, hacia la disolución de las fronteras entre lo físico, lo digital y lo orgánico. Ese es el horizonte, y tanto la bella Aitana como el reputado filósofo Jianwei Xun fueron algunos de los tantos pilotos para este nuevo experimento a gran escala. Afírmense, que seguiremos viendo cuestiones todavía más audaces. Vuelvan a ver Black Mirror o Blade Runner 2049 y se harán una idea remota. La cuestión es programarnos para lo que se viene, que es incalculable en su proyección y en su potencial.

miércoles, 2 de abril de 2025

"Yo creo en el largo y prolongado desorden de los sentidos para alcanzar lo desconocido. Yo vivo en el subconsciente, nuestra pálida razón nos oculta el infinito." Val Kilmer, interpretando a Jim Morrison en la clásica película de "The Doors" de Oliver Stone. Morrison se habría inspirado, a su vez, en Arthur Rimbaud.

Mayol y Navia, Boric vs Kaiser: contrapunto de espejos en la carrera presidencial. (opinión con metáfora política)

Alberto Mayol, sociólogo de izquierda, ha escrito una columna política titulada "Boric y Kaiser ante el espejo: reflejos invertidos de un abismo". En ella, plantea básicamente que "Kaiser y Boric son dos caras de un mismo fenómeno, entes especulares que se reflejan entre sí, hijos sintomáticos de nuestra época de frustraciones".
Por su parte, Patricio Navia, politólogo de derecha, ha escrito una columna política titulada "Kaiser, el Boric de la derecha", en la que plantea básicamente que "Kaiser y Boric se parecen en muchas dimensiones (...) Ambos tuvieron una historia de vida caracterizada por el rupturismo y la disrupción".
Curiosamente, tanto Mayol como Navia escribieron columnas críticas con tesis muy similares y hasta complementarias. Auténticos "doppelganger", dobles oscuros donde cada uno proyecta la sombra propia en el otro.
Borges decía, respecto a los espejos, que eran abominables "porque multiplicaban el número de los hombres".
En este contrapunto de espejos, en esta síntesis imposible, se está manifestando la dinámica política, con miras a la carrera presidencial. Mientras tanto, el país se mantiene a la expectativa, ¿Quién logrará sobrevivir, sin antes quebrarse el espejo y someter a todo un país a su mala suerte, a su reflejo quebrado?

Boric y Kaiser ante el espejo: reflejos invertidos de un abismo


Kaiser, el Boric de la derecha

Chile, el sueño de Jaime Galté

Jaime Galté, el primer médium de la historia de Chile, tuvo un sueño premonitorio. Su padre se comunicó con él. Le preguntó cómo estaba. Galté dijo que mal, muy mal, tras su abrupta muerte. Como familia, habían quedado en la ruina económica, y no sabía cómo poder acceder a los títulos y a la fortuna que había recaudado en vida. Entonces, el padre le ordenó que se contactara con el abogado “De la Brua” (según el propio nieto de Galté, Francisco Gamboa), quien podría ayudarlo. Para eso, Galté emprendió rumbo a Valparaíso, ciudad desconocida a la que nunca había ido. Ahí fue donde comenzó su leyenda. Pronto, sus visiones y premoniciones se volvieron el sello paranormal de la época. Fue considerado brujo por la Universidad Católica, tras su carrera como abogado. Se vinculó a la masonería a través de la Gran Logia de Chile y siguió en contacto con los planos superiores a través de su mediumnidad. Creyó en la reencarnación crística, de manera ferviente, aunque se trata del Cristo interior, el Cristo místico que encarna la iluminación de la conciencia. Fue tal su clarividencia que se dice que pronosticó su propia muerte, con fecha y hora exacta. Y así ocurrió. Puede que el Chile futuro, el nuestro y el que viene, ese Chile de desapariciones presentes, de ausencias fantasmales y poderosas, sea una emanación onírica de Galté, y su espíritu sea ahora el espíritu mismo del fin del mundo, en estas latitudes lejanas.

El Sol Negro de Danzig

Danzig ha encendido la polémica con un nuevo poster y camiseta en donde aparece él en forma de caricatura con el símbolo del Sol Negro -conocido como Sonnenrad- asociado al nazismo y a la Waffen SS. Algunos fans, por supuesto, lo trataron de "fascista", de inmediato (típico de progre y de woke). Otros, lo tomaron como una provocación propia del cantante, fiel a su espíritu rebelde. 

Qué curioso que un Sol Negro provoque tanto pánico y escándalo, incluso entre los mismos seguidores, y no así una cruz invertida. Es evidente que se ha naturalizado el anticristianismo y se ha satanizado, en cambio, la adopción de otros simbolismos paganos, solo por su apropiación histórica. Ciertamente, el Sol Negro no era puramente nazi. Tuvo su origen en la mitología nórdica, y representa el ocaso de los dioses, la batalla del fin del mundo: el Ragnarok. Hay un sentido esotérico y oculto en torno al símbolo, más allá de la reacción moralina, relacionado directamente con el ciclo de la destrucción y la renovación, el tránsito alquímico de la sombra a la luz.

Ahora, el uso que le dio Danzig ¿será una simple impostura o hay algo más allá que nos está escondiendo? A nadie debería sorprenderle: Danzig siempre ha mostado un interés abierto por el ocultismo y el paganismo, en todas sus facetas. Es cosa de remitirse a su etapa en Misfits, con su estética horror punk. En 1984, adoptó como símbolo la clásica calavera con cuernos, diseñada por Michael Golden para el cómic de Marvel “The Saga of Crystar”. Más adelante, en 1994, dijo ser dueño de un libro titulado "Las raíces ocultas del nazismo". Al ser cuestionado por dicho libro, comentó: "Si me vas a decir qué libro leer o no leer, ¿quién es el fascista?". Mejor respuesta o mejor respuesta. 

martes, 1 de abril de 2025

La “ghiblización” del mundo. La conspiración contra el “aura” del arte.

La “ghiblización” del mundo es directamente proporcional a su reproductibilidad técnica, tomando el concepto de Walter Benjamin. “La humanidad se ha convertido en un espectáculo para sí misma”, ha dicho el propio autor, cosa muy ad hoc con este fenómeno viral. Tiene razón Miyazaki en su ataque a la replicación de su obra por parte de Open Ai, claro está, sin mediar permiso ni consulta, pasando a llevar sus derechos de autor. Lo que se está despojando es la calidad de “aura” del estilo de dibujo de Miyazaki. Se le sustrae de su orgánica para convertirla en una mera plantilla, lista y dispuesta a ser reproducida por el prompt de cualquier usuario, morboso en su experimento gráfico, en su creatividad falsa y parasitaria.

«Despojada de todo aparato, la realidad es en este caso sobremanera artificial, y en el país de la técnica la visión de la realidad inmediata se ha convertido en una flor imposible», señalaba Benjamin. La flor imposible es la metáfora perfecta. Lo imposible es lo oculto tras la operación del algoritmo. Es la pesadilla de cualquier artista, la sobreexplotación de la forma de su obra, al punto de socavar su esencia y saturarlo todo, como un virus informático que amenaza con hackear el propio tejido de lo real.

No es tanto el coste ambiental del asunto (cuento aparte), sino que algo mucho mayor lo que subyace al avance de la IA en el terreno artístico. Es una señal contundente. Miyazaki está siendo usado como prueba piloto para abrir todavía más la “ventana de Overton” en materia de inteligencia artificial, y sabemos que detrás de la vanguardia tecnológica está la visión del transhumanismo, una en el que el propio hombre y, por alcance, sus obras, sus creaciones, deben ser “mejorados”, más allá de sus limitaciones físicas y materiales, aun a costa de sacrificar su “alma”, su especificidad humana, aquello que tiene de irrepetible, lo que ya intuyó Heidegger en su crítica a la técnica, y lo que el propio Aldous Huxley temía, en su proyección distópica: la subordinación del hombre a la máquina, la ilusión de la libertad, que no es otra cosa que la sofisticación del control, a niveles impensados, hasta cuánticos.

No se trata de ser “neoludita” (se sabe que estamos inmerso en un mercado global y que las obras tienen que adaptarse a la lógica del intercambio), se trata de mirar con ojo crítico, de filtrar el filtro impuesto por los tecnócratas, de apostar por la imaginación antes que por la automatización. Lo “aurático” aún subyace como la última frontera del arte, la huella humana que imprime su diferencia radical, su resistencia.