sábado, 13 de septiembre de 2025

Un autor dijo por ahí: "¿Por qué tiene que pagarle el Estado a un escritor? Que escriba y si no, que trabaje". Muy de acuerdo. El auténtico escritor no necesita que el Estado lo subsidie, escribe porque no puede evitarlo, porque se obsesiona, escribe aunque esté cesante, escribe porque trabaja, etc.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Quiero subrayar algo que me pareció curioso: un compadre en un comentario al video sostuvo que el clásico poema “El hombre imaginario” de Parra era, a su parecer, una reinterpretación de otro poema de un poeta rumano surrealista de nombre Gherasim Luca, llamado “Suspiro-trampa”. Para justificar su postura, dijo que el poema de Luca salió antes que el de Parra, siendo publicado aquel en el libro Héros-límite de 1953, y el poema del antipoeta vio la luz un tiempo después, en Obra gruesa de 1969. Debo confesar que hasta busqué la “Antología de poesía surrealista" de Aldo Peregrini para corroborar todo lo dicho por el compadre. En efecto, el poema de Gherasim Luca era anterior que el de Parra, y entre ambos hay un cierto parecido, incluso hasta una resonancia, de lo que no se sigue necesariamente, creo yo, una intertextualidad. De todas formas, queda abierta la inquietud (anti)poética.

SUSPIRO-TRAMPA

de Héros-límite 1953

la mano invisible descansa sobre un león invisible

el león flota en un cuarto invisible

perfectamente súbitamente invisible

el aire de ese cuarto es un cuchillo invisible

insensiblemente respirado por el león esencialmente invisible

para el cuchillo invisible

la mano no es más que unos lentes apenas visibles

pero es él el cuchillo el que es ingenuamente

lentamente claramente invisible

porque los lentes no son más que la superficie de la mano

la superficie espejeante y sensible

del agua de un lago

del otro lado de un lago somnoliento

y ausente y fácil y pasivamente invisible

pasivamente invisible la mano invisible

empuña el cuchillo pasivamente sustancial

y lo hunde lo hunde lo hunde

profundamente

en el agua locamente invisible

particularmente invisible silenciosamente invisible

de tu piel simultáneamente nube

nube arena visible irreconocible indivisible

invisible arena nube arena arena irreconocible

jueves, 11 de septiembre de 2025

“Atrapados por un pensamiento” es una canción que nos permite anudar y comprender el espíritu multidoctrinal de Congregación. Con tintes psicodélicos – al más puro estilo de Pink Floyd – acentuado por la conmovedora voz de Smith, este corte nos sitúa en una problemática que se remite a aquellas imágenes y espejismos ideológicos frente a los cuales el ser humano, casi de forma inconsciente y desde sus orígenes, ha terminado sometiéndose: “Estamos atrapados todos en nuestro intelecto / estamos atrapados desde nuestro nacimiento”. Hay una suerte de determinación de la condición humana; desde que venimos al mundo caemos en un entramado que define ciertas verdades sobre lo real y sobre como debemos actuar en lo real. Por lo tanto lo que termina difuminado es la propia subjetividad, que es mucho más que la manoseada idea de libertad o de la libre expresión. Hay algo que se nos impone, y por que se nos impone nos termina alienando de nosotros mismos y del resto.

La trampa está en dejarse seducir por el maquillaje que adorna estas doctrinas pontificadas. La charlatanería, la palabrería y el barroquismo con los que se visten estas tendencias son mecanismos sumamente eficaces para atrapar a los sujetos, a tal punto que aquello impuesto por un determinado “pensamiento”, termina siendo algo natural que debe ser asumido sin preguntas. Es ahí que emergen con astucia las palabras de Smith: “Y ahora tú me dices / déjame volar / Sólo son palabras / yo no quiero pensar / luego yo te digo / ya es un pensar”. Con suspicacia reconoce la superficialidad del discurso y no se somete. Luego nos recuerda que las ideologías han muerto por mucho que se les trate de emperifollar. El ser humano debe entonces revelarse frente a estas doctrinas gastadas, que sólo terminan por encapsular sus posibilidades de creación y construcción de mundo en y con relación a otros. Seguir aletargados es sucumbir frente a la posibilidad de una verdadera humanidad: “Ya no esta Jesús, Marx ni Lenin / para que vinieran hoy a ayudarte / te vas quedando solo con crudos lemas / residuos inconscientes de la civilización”.

Se apresuran a juzgar, pero jamás a comprender.

Respuesta a Seso en Celebración del infinito

El poeta Seso publicó en la página Delírica, el año 2007, un poema llamado “Celebración del infinito”. Cerraba con los siguientes versos: “Y el Infinito celebrará/en nuestro sueño”. Bajo el nombre de Gragkia, le pregunté si acaso es nuestro pensamiento una porción de infinito. Entonces, Seso respondió con otro poema que reza como sigue:

¿Es nuestro pensamiento una porción de infinito?

Y ¿hasta dónde es capaz de crear y hacer crear nuestra mente?

¿Acaso la muerte es el fin a todo lo que hacemos?

...

Antes de que tengamos vida

¿Dónde estábamos?

Acaso en el mundo de la Nada

y al morir

acaso retornamos a aquel mundo



No me entra en la mente

la posibilidad de nunca haber existido,

la posibilidad de dejar de existir...



Alguien dijo:

"Si las puertas de la percepción se depurasen,

todo aparecería a los hombres tal como es:

Infinito"



Y sigo:

Es nuestro pensamiento la invitación

a cruzar más allá de lo perceptible...



Y la muerte nos quita la percepción...

.......

¡El infinito abraza a la incertidumbre!

El infinito puede ser la NADA.


A su poema, como Gragkia, respondí que esa era la eterna duda del hombre existencial. ¿Será la muerte un portal hacia el infinito o hacia la incertidumbre, o simplemente a la nada? ¿Tenemos la certeza de volver a pensar en tales dimensiones?

miércoles, 10 de septiembre de 2025

¿Qué se sabe del "estallido social" en Nepal? que una multitud se alzó contra el régimen político presidido por líderes del Congreso Nepalí, el Partido Comunista de Nepal y un grupo de ex maoístas; que el motivo de la revuelta se debió al bloqueo de las plataformas de redes sociales por parte del poder político para censurar a los ciudadanos; que, de manera sospechosa, Tik Tok no fue bloqueado, lo que podría sugerir una alianza estratégica con China; que, precisamente, esta posible alianza demuestra la situación geopolítica de Nepal, sometida a un vaivén entre las potencias chinas e indias. Por lo mismo, la interrogante queda abierta. ¿Se trata de una auténtica revuelta espontánea, producto del descontento y de la rabia, o se trata de otro síntoma de una disidencia controlada por poderes fácticos, otro "río revuelto" de las masas, para ganancia de pescadores globalizantes? Por lo pronto, no hay respuestas categóricas. Mientras tanto, la Generación Z continúa su incendiaria faena y sirve de inspiración para muchos feligreses con sueños frustrados de rebeldía. Ecos chamuscados del estallido chilensis brotan en el imaginario de muchos camaradas, que miran aquella insurrección con nostalgia e impotencia ante la realidad de los hechos, pero el espíritu combativo es fuerte, el ansia y la adrenalina lo son todavía más, y solo esperan su pronta oportunidad para volver a asolar las calles con su bilis y su hybris legendaria. 

¿Por qué no hay un White lives matter?

"El asesinato de Iryna Zarutska, refugiada ucraniana apuñalada en un tren de Carolina del Norte, es el retrato perfecto de la hipocresía mediática y política. Grabada por cámaras, con pasajeros mirando sin hacer nada, y un verdugo con antecedentes detenido en minutos. Un crimen brutal que debería haber incendiado las conciencias. Pero no: no hay manifestaciones masivas, ni rodillas en tierra, ni hashtags virales. Contrástese con George Floyd: asfixiado por un policía blanco, su muerte activó la maquinaria global del Black Lives Matter, financiada, amplificada y convertida en dogma cultural. ¿Por qué? Porque encajaba en el relato del racismo sistémico, útil para dividir y controlar." Cristina Martín Jiménez.
"Según Rieff, se podrían concretar los orígenes de las simplificaciones woke en cuatro antecedentes: “la pretensión comunista de crear un hombre nuevo; la satanización del pasado en la Revolución Cultural china, aunada al empeño en que la gente manifestara su repudio a aquel en público; la vetusta ilusión europea de que las sociedades premodernas eran en esencia moralmente inocentes, y la revolución terapéutica que popularizó (lo que Freud tenía presente en un principio era, desde luego, algo bien distinto) y convirtió en fetiche un yo imperial merecedor de satisfacción por el mero hecho de serlo, y enfatizó que, si no podía hacerse realidad el relato que alguien se contaba a sí mismo, entonces uno u otro orden opresivo lo había estafado”.

En cuanto a la escritura, me precio de no tener intermediarios -mecenas se les decía- y de no pertenecer a ninguna clase de redes de influencia. Es más, los contactos que tenía los he ido perdiendo, progresivamente, con el tiempo, aunque también he ganado otros, en otra vereda. Pese a lo precario de todo, me abro paso, prácticamente, a puro pulso.
Postulé a un Concurso de cuento chileno contemporáneo, de Editorial Etérea, con un relato llamado "La muerte de Chile". Tras el cierre de la convocatoria, me confirman por correo que, entre los 431 cuentos recibidos, el mío fue uno de los 15 que logró conquistar al jurado. Con respecto a mi cuento, señalan que el jurado otorgó el siguiente puntaje y concepto:

Puntaje final: 92/100

Originalidad: 18/20

Impacto narrativo: 18/20

Desarrollo temático: 19/20

Calidad literaria: 18/20

Autenticidad: 19/20

Además, adjuntan un comentario, en el que afirman que "el relato despliega un ambiente urbano cargado de tensión, donde el diálogo directo y los enfrentamientos verbales marcan el pulso narrativo. La figura del protagonista se construye desde la fragilidad y la necesidad, mientras los antagonistas representan un poder que se impone en la sombra. La narración avanza con ritmo sostenido hasta alcanzar un desenlace abrupto que reconfigura la presencia de la bandera como símbolo cargado de ironía y despojo. El texto ofrece un retrato áspero de la violencia y sus consecuencias, invitando a pensar en la fragilidad de quienes buscan una salida rápida".

Pareciera que se trata de un comentario riguroso, hecho de buena fe y luego de una lectura concienzuda. Quiero creer que fue así, y que no fue hecho con IA.

Tras el análisis, la editorial anuncia la pronta publicación de la antología de la que formaría parte, si es que llego a cancelar una módica suma de cincuenta lucas, correspondiente -según ellos- al costo del proceso de corrección, maquetación y diseño de portada.

La verdad es que ya había postulado en otras ocasiones, en distintas convocatorias, y bajo distintos sellos asociados al mismo equipo editorial, y en casi todas las oportunidades había quedado seleccionado, solo para recibir, acto seguido, el mensaje del pago como condición necesaria para quedar dentro de su proyecto.

Hay en esto un juego ambivalente: por un lado, me felicitan por la obra postulada, con un reconocimiento exprés, refuerzo positivo, golpe duro de dopamina; y, por otro, se apuran en cobrarme dentro de un plazo límite. Negocios son negocios. Algunos dirán que esa es su movida, tómala o déjala, y está bien. Pues, otros también han dicho, en esa misma línea, y en circunstancias similares, que no están dispuestos a pagar por una publicación del extranjero, sin garantía de retorno. En ambos casos, se disputa un valor transaccional, y la cuestión intrínseca a la propia obra queda supeditada a la voluntad de las partes interesadas.

El mercado editorial está lleno de este tipo de triquiñuelas que pueden constituir, en sí mismas, una sátira, una representación paródica, un teatro de comerciante bien disimulado bajo la figura de la gestión cultural. De todas formas, se agradece la oportunidad de seguir siendo publicado en antologías (que nadie cercano se animará a leer siquiera), solo que plata mediante, sin suficiente lobby ni "espaldarazo".