miércoles, 4 de febrero de 2026

Llega un punto en que uno ya no se decepciona de nadie, sencillamente porque ya no espera nada. Evito el drama innecesario, me inclino por la paz. Me tomo las cosas como vengan. ¿Ataraxia? ¿Apatía? ¿O mecanismo de defensa? Yo diría cura de espanto.

No hay comentarios.: